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TODO SOBRE SEGUROS DE VIDA

Combinar seguro de vida temporal y permanente: la mejor elección es elegir todo

Si estás buscando seguro de vida, es muy probable que ya te hayas planteado la duda más frecuente: ¿necesito un seguro de vida temporal o uno permanente? Esta elección obliga a muchas personas a decantarse por un tipo u otro de póliza. Sin embargo, quizá la opción más inteligente es quedarse con todo: combinar un seguro a término con uno permanente.

En este artículo te explicamos las mejores estrategias para combinar los dos tipos de seguro y aprovechar al máximo sus ventajas. Descubre cómo organizar esa combinación de seguros para disfrutar de la mejor cobertura al precio más asequible.

Combinar seguro temporal con permanente: Qué vas a encontrar en este artículo

Seguros temporales y seguros permanentes

Recuerda: no tienes por qué elegir entre un tipo de seguro permanente y otro a término permanente. Si estás buscando seguro, o si ya tienes uno, no tienes por qué quedarte con una única opción. Puedes combinar seguros temporales y seguros permanentes para construir la estrategia de cobertura que más te convenga.

Contar con las dos opciones es tener lo mejor de los dos mundos. Es disfrutar de los precios bajos del seguro temporal y de las grandes coberturas y la capacidad de generar valor en efectivo de los seguros permanentes.

Un seguro de vida temporal , también llamado a término, es un tipo de póliza que se contrata con una duración determinada. Puede estar en vigor 5, 10, 15, 20, 25 o 30 años y si la persona asegurada muere con la póliza en vigor, sus beneficiarios reciben la indemnización. Como la duración está acotada, las aseguradoras asumen riesgos más bajos: cuentan con que los asegurados sobrevivan a la vigencia de las pólizas. Eso permite a las aseguradoras ofrecer precios más bajos en las primas. Además, la calificación para conseguir uno de estos seguros es más sencilla, porque las compañías toman menos precauciones al conceder estas pólizas.

Por su parte, los seguros permanentes no tienen una duración concreta: están en vigor durante toda la vida de la persona asegurada, siempre que se sigan pagando las primas. A diferencia de los temporales, estos seguros resultan más caros, pero también ofrecen coberturas más amplias y valiosas. Además, cuentan con mecanismos de inversión asociados a las pólizas que utilizan parte del dinero aportado con las primas para generar nuevos recursos. Ese dinero se acumula en forma de valor en efectivo, un capital que los asegurados pueden utilizar, por ejemplo, para pedir préstamos o para retirarlo en efectivo.

Con esos mecanismos, los seguros permanentes son opciones muy atractivas, porque pueden funcionar como herramientas de ahorro y, además, libran importantes beneficios por causa de muerte.

A cambio, son seguros con primas mucho más elevadas y, sobre todo, sus procesos de calificación son complejos y muy exigentes (salvo en los casos de los seguros grupales y los de aceptación garantizada).

Los seguros permanentes pueden ser de varios tipos en función de su complejidad y del grado de compromiso que requieran de la persona asegurada. Son los seguros ordinarios de vida o tradicionales, el seguro universal, el el variable y elel universal-variable.

Lo habitual es elegir cualquiera de estas variantes, pero cada vez más personas buscan la forma de combinar un seguro temporal con otro permanente, sobre todo de la modalidad tradicional.

Por qué combinar seguros temporales y seguros permanentes

La posibilidad de mezclar los dos tipos de seguros es muy atractiva. Sobre todo, porque permite pagar precios más moderados y tener coberturas elevadas al mismo tiempo.

La combinación de pólizas de dos naturalezas es una solución para diferentes situaciones:

  • Personas que no pueden pagar más. Un seguro permanente con una cobertura muy elevada es una opción cara. En ese caso, se puede optar por un seguro permanente con una cobertura moderada, que resultará más económico, y complementarlo con un seguro a término, también barato, que servirá para redondear el beneficio por causa de muerte. Esta opción es muy atractiva para familias jóvenes con pocos ingresos: el seguro permanente va generando ahorros de cara al futuro y el seguro a término ofrece un extra de protección si se produce la muerte repentina de la persona que lleva los ingresos al hogar.
  • Cobertura extra durante un tiempo. Si ya se tiene un seguro permanente es posible que se necesite reforzar su cobertura durante un tiempo para garantizar que, en caso de fallecimiento, los beneficiarios reciben más dinero del inicialmente calculado. En este caso, un seguro temporal extra aporta una cobertura superior durante los años que dure la póliza en vigor. Esta opción es muy interesante para reforzar la protección de una familia en periodos complejos, como los años escolares de los hijos o el tiempo que se tarda en pagar una hipoteca. Pasado ese periodo de necesidad añadida, se prescinde del seguro temporal.
  • Ampliar la cobertura. Muchas personas que tienen un seguro a término se dan cuenta de que, a medida que su situación económica mejora, pueden permitirse destinar más dinero a la póliza. En ese caso, pueden añadir a su cartera de productos un seguro permanente que ofrezca una cobertura mayor.
  • Estrategia de ‘laddering’. Las estrategias de laddering o escalonamiento combinan varios seguros temporales de forma que se vayan relevando unos a otros y, al solaparse, sumen indemnizaciones elevadas con un coste en primas reducido. En muchos casos, estas estrategias incluyen seguros permanentes con coberturas bajas.
  • Complementar un seguro grupal. Los seguros de vida grupales son muy frecuentes y por lo general son permanentes. Sin embargo, ofrecen coberturas bajas, así que es buena idea complementarlos con otro seguro, que puede ser a término.
  • Superar la calificación. La mezcla de seguros de vida también puede ser una buena estrategia si se tienen problemas para superar el proceso de calificación. En esa situación, siempre es más fácil conseguir un seguro a término, que después se puede complementar con un seguro permanente de baja cobertura, un seguro grupal o un seguro de aceptación garantizada. Esta última opción es más cara, pero permite tener un seguro permanente.

Las posibilidades, por tanto, son muchas. Si estás en alguna de ellas, considera esta opción de mezclar dos tipos de seguros. Y, si lo haces, piensa que el seguro permanente más recomendado por los expertos para estas combinaciones es el de vida tradicional o de vida completa. Esta modalidad es más sencilla en su funcionamiento y te exigirá menos atención.

Ventajas de combinar seguros a término y permanentes

Decidirse por la combinación de seguros tiene bastantes ventajas para el asegurado. Algunas de las más importantes son estas:

  • Mejores precios. Como hemos visto, una combinación acertada de seguros a término y seguros permanentes ofrece una buena cobertura sin que las primas se disparen.
  • Más flexibilidad. Disponer de varios productos permite ser más flexible en su gestión. Se pueden hacer modificaciones en función de las circunstancias, adaptando aquella póliza que ofrezca más ventajas. Si solo se tiene una póliza, es más difícil adaptarla a los cambios de situación que se van produciendo.
  • Menos problemas al calificar. Si se construye una estrategia de seguro de vida con productos baratos de cobertura limitada, resultará más fácil superar el proceso de calificación inicial. Siempre es más fácil lograr la calificación si el seguro es barato.
  • No hay límite de pólizas. Las estrategias de combinación, al igual que las de escalonamiento, se pueden construir con tantas pólizas de seguro como se quiera. Además, esas pólizas pueden ser de una o de varias aseguradoras. Y, por supuesto, todas ellas se pueden revisar y, en el caso de los seguros temporales, es posible convertirlos en seguros permanentes. Pero también debes tener en cuenta que, si tienes varias pólizas, la aseguradora puede dudar de tu capacidad para pagarlas todas y ponerte dificultades en el proceso de calificación.

Como ves, las posibilidades son muchas y dan al seguro de vida una variedad de opciones que no siempre se tiene cuando se opta por un único producto. Sin embargo, también lo pueden volver más complicado de gestionar y de entender. Por eso, es conveniente que pidas información a tu agente de seguros para tener mucho más claro cómo funcionan los seguros de vida que combinan seguros temporales y seguros permanentes.

 

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