La obesidad aumentaría el riesgo de COVID-19 grave

La obesidad aumentaría el riesgo de COVID-19 grave
Se cree que el riesgo de la obesidad podría ser incluso más significativo que el de la enfermedad cardíaca o pulmonar. | Foto: ISTOCK

Está claro que la edad y las enfermedades crónicas hacen que enfermarse por el nuevo coronavirus (COVID-19) sea más grave, e incluso letal. Pero, la obesidad también podría poner a las personas más jóvenes en riesgo, sugieren dos nuevos estudios.

Los investigadores sospechan que la inflamación por todo el cuerpo vinculada con la obesidad podría ser un poderoso factor en la gravedad del COVID-19. También creen que podría llegar a ser más significativa que la enfermedad cardíaca o pulmonar.

"Esto es relevante en EE. UU., donde un 40% de los estadounidenses son obesos, y sin duda contribuirá a una morbilidad y una mortalidad más altas, en comparación con otros países", señaló la doctora Jennifer Lighter, coautora de uno de los estudios. Lighter es profesora asistente de enfermedades infecciosas pediátricas de la Facultad de Medicina de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

Aunque en general se considera que las personas menores de 60 años tienen un riesgo bajo de COVID-19, su equipo encontró que las que eran obesas tenían el doble de probabilidades de ser hospitalizadas por la enfermedad.

Para saber si alguien tiene sobrepeso se utiliza el índice de masa corporal (IMC), una técnica que se calcula dividiendo los kilogramos (Kg.) por el cuadrado de la estatura en metros (IMC = peso [kg] / estatura [m2]). El peso se considera normal cuando se encuentra entre 18.5 y 24.9, sobrepeso cuando lo está entre 25 a 29,9 y obesidad cuando supera los 30.

El estudio también encontró que, en comparación con los pacientes con un peso normal, los que tenían una obesidad mórbida tenían el doble de probabilidades de necesitar atención aguda, y tres veces más probabilidades de ser internados en la unidad de cuidados intensivos.

Aunque los pacientes estudiados eran obesos, ninguno tenía diabetes ni enfermedad cardíaca, aclaró Lighter, aunque podrían estar a punto de tenerla. "Tienen tasas más altas de apnea obstructiva del sueño, asma, enfermedad pulmonar restrictiva y reflujo, lo que podría estar afectando al sistema respiratorio, que sufre con una infección como la del coronavirus", señaló.

Agregó que las personas más jóvenes que son obesas tienen un riesgo alto, por lo que recordó lavarse las manos con frecuencia, practicar el distanciamiento social y usar una máscara facial cuando salgan.

El problema de la inflamación

El segundo estudio, dirigido por el doctor Christopher Petrilli, de la Facultad de Medicina Grossman de la NYU, en la ciudad de Nueva York, sugirió que el vínculo con la obesidad podría deberse a su rol en la causa de la inflamación crónica. Esta es un factor de riesgo en muchas enfermedades, entre ellas la diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca o ciertos tipos de cáncer.

Según el doctor David Katz, director fundador del Centro de Investigación en Prevención Yale-Griffin en Derby, Connecticut, "la edad y el estado de salud anterior son importantes factores de predicción de una infección grave y de la muerte por el coronavirus". Basar los análisis solo en las personas con síntomas suficientemente graves como para ameritar una atención médica no es suficiente, comentó.

Y agregó: "Necesitamos un muestreo aleatorio de la población general para saber qué es relevante ¿Cuántas personas en cada categoría según la edad, salud y peso se infectaron, con o sin síntomas?".

Debido a que una edad más avanzada, la obesidad y la enfermedad crónica aumentan los riesgos de salud en esta pandemia, Katz hizo un llamamiento a políticas nacionales que respalden una campaña de "mantenerse seguro y mejorar la salud". "La amenaza aguda del coronavirus resalta algunas amenazas crónicas contra nuestra salud que quizá de repente sean más importantes, junto con una cronología urgente", explicó el experto.

Mientras tanto, sugirió que cualquier cosa que puedas hacer por mejorar tu salud mientras estás recluido podría ofrecerte importantes beneficios.

"No podemos cambiar nuestra edad cronológica, pero incluso unos esfuerzos a corto plazo por mejorar la salud y el peso mientras estemos confinados en casa podrían mejorar nuestra capacidad de superar esto de forma segura", concluyó.

Estos estudios se publicaron en Clinical Infectious Diseases y medRxiv.

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