Responsabilidades del propietario de una póliza de seguro vida

Responsabilidades del propietario de una póliza de seguro vida

Contratar una póliza de seguro de vida no es solo contratar un servicio y pagar por él. También es un acto que implica una serie de responsabilidades para el propietario del seguro. Son responsabilidades para con la compañía de seguros, los beneficiarios e incluso las autoridades fiscales.

En este artículo te explicamos cuáles son tus responsabilidades si tienes una nómina de seguro de vida en vigor. Sigue leyendo para conocerlas y evitar así cualquier problema con tu póliza en el futuro. Tus beneficiarios te lo agradecerán, pero tú también disfrutarás de una relación más ventajosa y tranquila con tu aseguradora y con todas las personas o instituciones afectadas por tu seguro.

Responsabilidades del propietario de un seguro de vida: Qué vas a encontrar en este artículo

¿De quién es la responsabilidad? El tomador y el asegurado

Si tienes una póliza de seguro de vida, debes saber que ese documento implica responsabilidades importantes. No se puede dejar en un cajón olvidada, sino que requiere cuidados y atenciones, de forma que su eficacia sea siempre máxima y tu seguro no pierda efectividad o valor.

Sin embargo, antes de saber qué responsabilidades hay que atender, conviene tener claros algunos conceptos básicos para determinar quién carga con ellas. Por ejemplo, debemos saber qué diferencia hay entre tener la propiedad de una póliza y ser la persona asegurada.

  • Persona propietaria de la póliza o tomadora. La persona que contrata el seguro y lo suscribe es la propietaria de la póliza, también denominada tomadora o, en inglés, ‘policyholder’. Es muy importante entender que la persona tomadora no tiene por qué ser la misma que la persona asegurada. Por ejemplo, un padre puede contratar y pagar un seguro en el que la persona asegurada sea un hijo.Así, el propietario será quien se haga cargo de los pagos de las primas y quien tome todas las decisiones importantes. Por ejemplo, será quien decida en qué productos se invierte el dinero de una póliza en un seguro permanente variable. También decidirá quiénes son los beneficiarios y qué parte de la indemnización corresponde a cada uno. Y será la única persona con derecho a acceder al valor en efectivo en los seguros permanentes.
  • Persona asegurada. La persona asegurada es aquella cuya vida protege el seguro. Si esa persona fallece, se activa el mecanismo de pago del beneficio por causa de muerte.

Realmente, en la inmensa mayoría de los casos, tomadora y asegurada suelen ser la misma persona, de tal forma que quien paga el seguro y decide es también quien tiene asegurada su vida. Sin embargo, para evitar confusiones, conviene aclarar muy bien ambas naturalezas, porque la que sin duda tiene más responsabilidades es siempre la persona propietaria, la tomadora.

Sobre ella recaerán las obligaciones que implique la póliza. Estas responsabilidades tienen que ver con la compañía asegurada, con los beneficiarios del seguro e incluso con la Hacienda pública.

Responsabilidades con la aseguradora

Si tienes un seguro de vida a tu nombre, es muy importante que tengas en cuenta algunas obligaciones que tienes con la aseguradora para mantener la póliza actualizada y en ópticas condiciones funcionales. Estas son las más importantes

  • Aportar datos fidedignos. La obligación más importante de la persona propietaria de una póliza de seguros de vida es aportar datos ciertos cuando solicita el seguro. Mentir durante el proceso de calificación del seguroes uno de los peores errores que pueden cometer , porque si la aseguradora descubre la falsedad, puede cancelar la póliza.
  • Pagar las primas. Otra obligación constante es pagar las primas mensuales. Hay seguros en los que se puede pagar de manera anual de forma limitada o incluso de una sola vez. Son los seguros denominados de prima única.
  • Conoce bien a tu aseguradora. Aunque parezca difícil de creer, muchas personas olvidan con qué compañía tienen el seguro. A veces, se trata de pólizas firmadas en la juventud, muchos años atrás. Otras veces, las compañías compradas o se fusionan con otras y los nombres cambian. Es importante que te preocupes por saber a qué aseguradora le pagas las primas y a quién deberán reclamar los beneficiarios.
  • Actualiza tu información de salud. Muchas veces, las compañías ofrecen seguros a personas que tienen problemas de salud y eso hace que las primas sean elevadas. Si es tu caso y con el tiempo tu salud mejora, házselo saber a la compañía. Así, la aseguradora podrá recalcular los riesgos y seguramente mejorará lo que pagas.
  • Actualiza la información sobre tu estado civil. La vida de una persona cambia mucho durante los años en que está en vigor la póliza del seguro de vida. Llegan matrimonios, hijos, separaciones, divorcios… Todos estos datos influyen en el seguro, por lo que es necesario que la compañía conozca los cambios.
  • Actualiza tus datos económicos. Otra información que va cambiando con el tiempo es la que afecta a tu estado económico y también debes informar a la compañía de esas novedades. Si cambias de trabajo o compras una casa son cosas que la aseguradora necesita saber para evaluar mejor tu salud financiera y calcular tus riesgos con mayor precisión.

En muchos casos, esta información se puede actualizar fácilmente a través de internet. Solo tienes que entrar a tu cuenta en la web de la compañía y modificar los datos necesarios.

Responsabilidades con los beneficiarios

Además de las responsabilidades que se contraen con la aseguradora, hay otras que afecta al entorno de quien posee la póliza. Son los familiares, las personas cercanas o incluso las instituciones que pueden ser nombradas beneficiarias del seguro. Es decir, todos los que puedan tomar parte en el reparto de la cuando fallezca la persona asegurada.

Las principales responsabilidades en este caso son:

  • Custodiar correctamente la póliza. Es muy importante que la póliza no se pierda y esté siempre localizada. No solo debe saber dónde están los papeles la persona propietaria y/o asegurada, sino los beneficiarios, incluso si son empresas o instituciones de cualquier tipo. Si no se hace así y la documentación se pierde, puede resultar difícil encontrar una póliza extraviada.
  • Informar a los beneficiarios de su situación. Muchos propietarios de pólizas de seguros de vida olvidan informar a los beneficiarios de su condición, con lo que estos no pueden reclamar su indemnización cuando fallece la persona asegurada. Es fundamental informar correctamente a cada beneficiario de que figura como tal en una póliza. Y también si deja de figurar o si su estatus cambia de nivel: hay beneficiarios principales, secundarios e incluso terciarios. En el caso de que los beneficiarios sean menores de edad, es necesario también informar a personas que puedan defender sus derechos, como abogados u otros familiares o amigos cercanos.
  • Informar a tus socios. Si tienes una empresa o un pequeño negocio familiar, es necesario que tus socios conozcan la existencia de un seguro de vida. Ese dinero puede servir para reemplazar tu aportación a la empresa durante un tiempo, o para mantener el negocio vivo.

La legislación que afecta a los seguros de vida incluye algunas obligaciones para los propietarios de pólizas, como satisfacer los impuestoscuando corresponda. Recuerda que las indemnizaciones están libres de impuestos, pero otras partes de los seguros, como el valor en efectivo, pueden estar grabadas con impuestos y es necesario que atiendas a esos pagos.

Como ves, tener una póliza de seguro vida implica importantes responsabilidades para su titular. Es importante que revises tu póliza de forma periódica para cumplir con todos esos deberes de una forma satisfactoria.

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