Seguro de vida de emisión simplificada: vía rápida hacia tu seguro

Conseguir un seguro de vida no siempre es sencillo. Hay que pasar por el complejo trámite de la calificación, que a menudo es largo y engorroso y más veces de las que nos gustarían termina en una negativa por parte de la compañía de seguros. Sin embargo, hay formas bastante rápidas de solucionar este trámite: un seguro de vida de emisión simplificada.

Las pólizas de emisión simplificada se logran en apenas unos minutos tras responder a una preguntas. A cambio de ese acceso sencillo, las coberturas son más bajas y las primas, algo más elevadas. En este reportaje podrás encontrar las claves del seguro de vida de emisión simplificada y averiguar si te interesa contratar una póliza de este tipo.

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Seguro de vida de emisión simplificada: Qué vas a encontrar en este artículo

¿Qué es un seguro de vida de emisión simplificada?

Si estás buscando un seguro de vida ya sabes dónde está el problema: calificar. La calificación es un escollo muchas veces insalvable que hace que personas con malos hábitos de vida o mala salud no consigan acceder a una póliza de vida. Para evitar estos inconvenientes, muchas personas recurren aseguros de vida que no requieren examen médico. Son, por ejemplo, los seguros de vida de aceptación garantizada, los de emisión instantánea y los de emisión simplificada, que son los que nos interesa tratar aquí.

Si te interesa un seguro de este tipo, debes saber que es una solución muy interesante, porque te evitará pasar por el médico. No tendrás que hacerte exámenes facultativos de ningún tipo: ni análisis de sangre ni ninguna otra prueba. A cambio, deberás responder a las preguntas de un cuestionario sobre tu condición médica.

En el cuestionario, la compañía de seguros tratará de conocer cómo es tu estado salud. Cada una te hará unas preguntas u otras, pero, en general, querrán saber:

  • Si fumas. El tabaco es uno de los peores enemigos de la salud, así que será un factor que empeorará tus condiciones de acceso al seguro de vida.
  • Si estás en tratamiento en algún hospital. Si estás recibiendo tratamiento y te han internado en un hospital, deberás comunicárselo a la compañía de seguros.
  • Si tienes alguna enfermedad mortal. Si te han diagnosticado una enfermedad grave y estás en fase terminal, debes informar al seguro para que evalúen correctamente el riesgo que asumen.
  • Si padeces SIDA o VIH. Ser portador del virus del SIDA puede dificultar tu acceso al seguro de vida. Si lo eres, tienes que declararlo al solicitar tu póliza.
  • Si tienes algún problema cardiaco. Si padeces problemas de corazón, también es importante que lo comuniques.

En este punto del proceso, es muy importante que contestes con sinceridad a las preguntas del protocolo de calificación. No hacerlo supone uno de los errores más graves que se pueden cometer al contratar un seguro de vida , porque si mientes y la compañía lo descubre, podría anular tu póliza.

Una vez que la aseguradora tiene los datos sobre tu estado de salud y hábitos, lo que hace es contrastar esa información con la que existen en la base de datos del MIB Group, un consorcio sin ánimo de lucro que reúne datos sobre las pólizas de seguros y peticiones de cotizaciones de seguros de la gran mayoría de los estadounidenses. Comparando esa información (lo que una persona dijo para contratar o solicitar otros seguros) con lo que dice al pedir uno de emisión simplificada, se puede calcular mejor el riesgo. Además, se comprueban otras fuentes, como los registros farmacéuticos y los registros de tráfico. Con todo ese conocimiento, la compañía decide rápidamente si concede o no concede la póliza, que puede ser de un seguro de vida temporal o de un seguro de vida ordinario o tradicional.

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene un seguro de emisión simplificada?

Una vez aprobada la calificación, la póliza entra en vigor inmediatamente, lo que convierte a este tipo de seguros en una solución para contar con una cobertura de forma muy rápida. Por supuesto, esa es su gran ventaja, pero tiene algunas más:

  • Sin exámenes. Muchas personas no tienen una salud sólida. Otras, sencillamente, odian los análisis y no quieren pasar por los médicos y sus agujas. Para todos estos casos, un seguro de emisión simplificada es vía rápida hacia la cobertura de vida.
  • Sin esperas. En un proceso de calificación normal, es habitual esperar hasta cuatro y cinco semanas para saber si la aseguradora concede la póliza. Con un seguro de este tipo, el periodo de espera se reduce a unos pocos minutos.
  • Sin entrevistas telefónicas. En otros seguros sin examen médico es habitual mantener alguna entrevista telefónica. En el caso de las pólizas de emisión simplificada no es necesario.
  • Sin periodos de carencia. A diferencia de otros productos, en estos la indemnización máxima está disponible desde el primer momento y no hay periodos de carencia o de espera para poder disfrutarla.

Por supuesto, también hay que tener en cuenta algunos inconvenientes que son propios de este seguro y que debes considerar si vas a contratarlo. Los principales son estos:

  • Más caro. El seguro de emisión simplificada es más caro que un seguro convencional. Las primas son más altas porque la aseguradora asume más riesgos. Pese a ese precio mayor, un seguro de este tipo es más barato que, por ejemplo, un seguro de aceptación garantizada.
  • Cobertura menor. Como el riesgo es alto, las aseguradoras ofrecen coberturas menos elevadas que con un seguro de vida permanente convencional. Son mejores indemnizaciones que las de un seguro de aceptación garantizada, pero no se acercan a las cantidades que se consiguen con las pólizas tradicionales.
  • No es un seguro garantizado. Muchas personas cometen el error de pensar que un seguro de emisión simplificada garantiza el acceso a la póliza de vida, pero no es así. Es cierto que se allana el camino, pero si los datos de salud son negativos, la compañía puede denegar el seguro. Eso no sucede con los seguros de aceptación garantizada, en los que la aseguradora ni siquiera pregunta por el estado médico de la persona que solicita la cobertura.

¿Cuándo te interesa un seguro de vida de emisión simplificada?

Con estas características que hemos desgranado, un seguro de emisión simplificada puede ser una buena alternativa en diversas circunstancias. Debes considerar cuáles son tus necesidades y saber muy bien para qué quieres el seguro. También debes tener claro que no puedes acceder a una cobertura mejor a través de otra vía, o que simplemente no la necesitas. Una vez tengas muy claras estas ideas, podrás saber si este tipo de seguro es el que mejor se ajusta a tus necesidades. Y lo más probable es que te interese la emisión simplificada si estás en alguno de estos casos:

  • Mala salud. Si tienes algún problema médico grave, lo que se denomina una condición médica preexistente, es muy posible que no consigas acceder al seguro de vida convencional. En esas circunstancias, recurrir al de emisión simplificada es una buena alternativa.
  • Fobia a los exámenes médicos. Es frecuente que una persona tenga algún tipo de fobia o miedo a los procedimientos médicos. Mucha gente no soporta las agujas o sencillamente no quiere pasar por los exámenes. Si estás en una de estas situaciones, es recomendable que pienses en el seguro de emisión simplificada para saltarte el inconveniente de pasar por los test médicos.
  • Acuerdo de divorcio. Habitualmente, los jueces obligan a suscribir un seguro de vida como parte de un acuerdo de divorcio. Con ese seguro, se garantiza el nivel de vida de la familia si fallece el cónyuge obligado al mantenimiento de los hijos. Para estas situaciones, un seguro de este tipo es una opción rápida y sencilla que proporciona una cobertura de forma muy rápida.
  • Tienes prisa. Un motivo habitual para recurrir a este tipo de seguros es la prisa. Hay personas que necesitan un seguro de vida cuanto antes y no pueden esperar a que terminen los lentos procesos de calificación. Con una póliza de emisión simplificada todo el trámite puede terminar en minutos.

Si estás en alguna de ellas, deberías pensar en contratar uno de estos seguros de emisión simplificada. O, si lo prefieres, puedes recurrir a algún otro producto que también te permita evitar los exámenes médicos, como los seguros de emisión garantizada, los seguros de beneficio graduado o los seguros de vida instantáneos. Con todos ellos podrás conseguir una cobertura sin pasar por la calificación o con calificaciones muy sencillas, pero todos ellos varían en condiciones, precios y niveles de indemnización.

Si tienes dudas sobre cuál de estas soluciones es la que te conviene más, no dudes en acudir a un agente de seguros para que te explique con más detalles las características y detalles de los seguros de emisión simplificada y el resto pólizas similares.