Unos peligrosos mitos evitan que muchos adultos con alergias a los alimentos tengan un EpiPen

LUNES, 14 de noviembre de 2022 (HealthDay News) -- Se sabe que un EpiPen salva vidas cuando alguien con una alergia grave a un alimento come algo que no puede tolerar.

Sin embargo, el autoinyector se utiliza muy poco en Estados Unidos, según una nueva encuesta.

Unos peligrosos mitos evitan que muchos adultos con alergias a los alimentos tengan un EpiPen

Poco más de la mitad de los adultos en riesgo dijeron que en algún momento les habían recetado el dispositivo, encontraron los investigadores. Y más de un tercio de los que sufrían de alergias creían por error que el EpiPen en sí es una amenaza grave para su salud.

"Los resultados son esclarecedores", señaló la coautora del estudio, Erin Malawer, directora ejecutiva de AllergyStrong, con sede en McLean, Virginia.

Las alergias a los alimentos afectan a más de 32 millones de estadounidenses. Los EpiPen contienen epinefrina, el único medicamento que puede frenar una anafilaxis potencialmente letal, que puede ocurrir debido a una reacción alérgica grave.

Se entrevistó a unos 1,000 pacientes en línea. Los que no tenían un EpiPen a mano adujeron una variedad de motivos, entre ellos problemas con el seguro. Sin una cobertura de salud, comentó Malawer, los inyectores pueden costar cientos de dólares por un set de dos inyecciones, que es el protocolo estándar. Los EpiPen de marca, mercadeados por Mylan Pharmaceuticals, se venden al detalle por unos 700 dólares, mientras que las versiones genéricas cuestan unos 350 dólares, según healthshare101.com.

Los encuestados también citaron una falta de acceso a médicos o farmacias, las farmacias sin existencias, y el miedo a las agujas.

"La mayor sorpresa fue que un increíble 25.6 por ciento de nuestros encuestados replicaron que el mayor motivo de que no tuvieran un (EpiPen) era que su médico no les había indicado que lo necesitaban", añadió Malawer. "Esto debe cambiar".

A apenas un 52 por ciento les habían recetado un autoinyector contra las alergias, y un 36 por ciento sostenían la creencia de que los EpiPen pueden provocar unos efectos secundarios potencialmente letales, encontraron los investigadores.

Los investigadores "no exploraron el origen de esta creencia errónea", comentó la coautora, Jennaveve Yost, gerente de investigación en educación y salud de Food Allergy Research & Education en Burke, Virginia. Pero apuntó que "es probable que [el movimiento antivacunas] no ayude a la narrativa de que la epinefrina es un fármaco seguro y efectivo".

Otra posibilidad, indicó "es la creencia equivocada de que el Benadryl (un antihistamínico de primera generación) es la acción de primera línea adecuada contra una reacción alérgica. En comparación con el Benadryl, que es asequible y ha estado en las farmacias y en los botiquines de medicamentos durante décadas, la epinefrina inyectable parece ser un tratamiento extremo".

Yost también comentó que el alto costo de la epinefrina y la incomodidad de tener que llevarla encima da a las personas "justo la excusa suficiente para cuestionarse de si la necesitan en primer lugar".

Los hallazgos fueron presentados la semana pasada en la reunión anual del Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología (American College of Allergy, Asthma & Immunology) en Louisville, Kentucky. Las investigaciones presentadas en reuniones normalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista médica revisada por profesionales.

¿Qué se puede hacer?

La epinefrina se debe volver más accesible y asequible, planteó Malawer.

Médicos y enfermeros tienen la responsabilidad "de sacar el tiempo para explicar cómo y cuándo usar los autoinyectores de epinefrina, y de hablar sobre cuál estilo y marca son los mejores para el estilo de vida de ese paciente en particular", añadió. Deben enfatizar su seguridad y efectividad cuando se usa a la primera señal de una reacción alérgica grave, apuntó.

El Dr. John Costa es director médico de la división de alergias e inmunología clínica del Hospital Brigham and Women's, en Boston. Dijo que los resultados de la encuesta son sorprendentes dado que, en general, los alergólogos ya "pasan muchísimo tiempo educando a los pacientes" en relación con el uso del EpiPen.

Costa, que no participó en el estudio, aseguró que los alergólogos insisten sobre el uso del EpiPen debido a las consecuencias potencialmente letales de no tenerlo a mano.

"Si alguien comió un alimento al que es alérgico y la garganta se le está cerrando y jadea para respirar, el potencial de que fallezca en los próximos 5 minutos debería superar cualquier preocupación sobre los efectos secundarios adversos [del EpiPen]", explicó Costa.

Su conclusión es que todos los pacientes deben tener un EpiPen a mano en todo momento.

Costa les dice a los pacientes que el EpiPen es su "arma nuclear para tratar una reacción alérgica sistémica a un alimento y salvar sus vidas. Es su mejor amigo, y lo deben usar ante cualquier duda, ya que hay unas probabilidades mínimas de alguna reacción adversa grave".

Más información

Aprenda más sobre los autoinyectores de epinefrina en el Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jennaveve Yost, MS, education and health research manager, Food Allergy Research & Education, Burke, Va.; Erin Malawer, executive director, AllergyStrong, McLean, Va.; John J. Costa, MD, medical director, division of allergy and clinical immunology, Brigham and Women's Hospital, Boston, Mass.; presentation, American College of Allergy, Asthma & Immunology, Nov. 10 to 14, 2022, Louisville, Ky.

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