Unos letales ACV vinculados con aneurismas están en aumento, sobre todo entre los afroamericanos

JUEVES, 27 de octubre de 2022 (HealthDay News) -- Un tipo de accidente cerebrovascular (ACV) que con frecuencia resulta letal, la hemorragia subaracnoidea, está en aumento en Estados Unidos, sobre todo entre los afroamericanos, muestra una nueva investigación.

A diferencia del ACV isquémico, que es más común, la hemorragia subaracnoidea sucede cuando hay sangrado en el espacio entre el cerebro y la membrana que lo cubre. Con frecuencia, es provocado por un aneurisma, una dilatación en un vaso sanguíneo, que revienta o gotea.

Unos letales ACV vinculados con aneurismas están en aumento, sobre todo entre los afroamericanos

Este tipo de ACV, que conforma de un 5 a un 10 por ciento de los ACV, está aumentando en ciertos grupos, sobre todo los hombres y las mujeres mayores, los hombres de mediana edad y, de forma desproporcionada, las personas negras, señalan los investigadores.

"Está en aumento, pero el aumento no es universal", dijo el coautor del estudio, el Dr. Fadar Otite, profesor asistente de neurología de la Universidad de Medicina SUNY Upstate en Syracuse, Nueva York.

Factores de riesgo como la hipertensión pueden explicar parte de esto. Las personas negras han sido más propensas a desarrollar hipertensión a unas edades más tempranas, y a tener una presión arterial sin controlar, apuntó Otite.

"Pero de verdad creo que los factores subyacentes responsables, en particular las diferencias raciales en la hemorragia subaracnoidea, en realidad van más allá del control de los factores de riesgo, sino que inciden otros factores como el acceso a la atención, la pobreza e incluso el racismo estructural", apuntó Otite.

Una característica de la hemorragia subaracnoidea es sufrir el peor dolor de cabeza de su vida, dijo Otite. "Un dolor de cabeza particularmente intenso que ocurre sin motivo y llega a su máxima gravedad muy rápido", anotó.

Sería menos probable que esto ocurra con otras formas de accidente cerebrovascular, por ejemplo un ACV isquémico, que se debe a un coágulo sanguíneo en lugar de una hemorragia.

"Aunque otras señales de ACV, por ejemplo debilidad, asimetría facial y alteraciones del habla, también pueden ocurrir la hemorragia subaracnoidea, el dolor de cabeza sería mucho más constante en la hemorragia subaracnoidea en comparación con los demás", aclaró Otite.

Entre las señales adicionales podrían encontrarse unos vómitos intensos, confusión, somnolencia e incluso entrar en coma en un periodo corto.

En el estudio, los investigadores revisaron las bases de datos estatales sobre las hospitalizaciones en Nueva York y Florida entre 2007 y 2017. Encontraron más de 39,000 personas que fueron hospitalizadas por una hemorragia subaracnoidea no traumática, es decir, provocada por un aneurisma roto o la hipertensión en lugar de un trauma.

El equipo usó entonces datos del Censo de EE. UU. para calcular las tasas anuales de este tipo de ACV en esos dos estados, y analizaron la información según edad, sexo, raza y etnia.

Aunque los números de este tipo de ACV fueron de 11 por cada 100,000 de todos los participantes, las mujeres tuvieron 13 casos por cada 100,000, y los hombres muchos menos, 10 por cada 100,000.

Entre los hombres de mediana edad, de 45 a 64 años, fueron 4 por cada 100,000. Pero la incidencia aumentó con la edad, y los hombres de a partir de 65 años tenían 22 casos por cada 100,000.

En las personas negras, la tasa fue de 15 por cada 100,000, en comparación con el promedio de las personas blancas, de 10 por cada 100,000.

La incidencia aumentó en casi un 2 por ciento al año entre los adultos negros, mientras que no cambió en los otros grupos raciales, encontró el estudio.

En general, la incidencia aumento un 0.7 por ciento en promedio por año, y aumentó un 1.1 por ciento entre los hombres de mediana edad, en un 2.3 por ciento entre los hombres mayores, y en un 0.7 por ciento entre las mujeres mayores, mostró el estudio.

Otite comentó que el aumento en los grupos de pacientes con más edad podría relacionarse con un aumento en el uso de anticoagulantes para tratar afecciones, como un ritmo cardiaco anómalo (fibrilación auricular.). "Y también puede deberse en parte a un aumento en la utilización de las imágenes con el tiempo para evaluar a los pacientes que presentan problemas neurológicos, como un dolor de cabeza, en la sala de emergencias", apuntó.

Una mejor atención de la salud preventiva podría ayudar a reducir la brecha racial, anotó Otite.

Algunos de estos aneurismas podrían encontrarse antes de la ruptura, y es más probable que esto suceda con un buen acceso a la atención de la salud, dijo Otite.

Conocer las tendencias en los distintos tipos de ACV también puede ayudar a los expertos a identificar brechas sexuales y de igualdad que pueden resolverse para mejorar los resultados de los pacientes, indicó el Dr. Alexis Simpkins, especialista en ACV de Cedars-Sinai, en Los Ángeles.

"Pensé que era un estudio importante", aseguró Simpkins, que no participó en la investigación.

El accidente cerebrovascular es la principal causa de discapacidad a largo plazo en los adultos de todo el mundo, anotó Simpkins.

Se debe monitorizar y tratar la hipertensión, y las personas deben gestionar sus factores de riesgo de la afección, planteó.

"Unos lugares seguros para hacer ejercicio al aire libre, el acceso a los fármacos, el acceso a los médicos... todas estas cosas pueden conducir a la acumulación de años de vida vivida con los factores de riesgo del ACV", añadió Simpkins.

Los investigadores no pudieron diferenciar entre los pacientes cuyos ACV fueron provocados por aneurismas y los que no, lo que es una limitación del estudio.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 26 de noviembre de la revista Neurology.

Más información

Aprenda más sobre el ACV en la Asociación Americana del Accidente Cerebrovascular (American Stroke Association).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Fadar Oliver Otite, MD, assistant professor, neurology SUNY Upstate Medical University, Syracuse, N.Y.; Alexis Simpkins, MD, PhD, director, vascular neurology research, and Stroke RNA, Imaging, and Protein Predictors for Patient Tailored Treatments (SkRIPT) Program, Cedars-Sinai, Los Angeles; Neurology, Oct. 26, 2022

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