Un tratamiento experimental ofrece nuevas esperanzas contra el lupus

JUEVES, 27 de mayo de 2021 (HealthDay News) -- Una terapia experimental de anticuerpos podría ayudar a aliviar los síntomas cutáneos del lupus, una enfermedad autoinmune, sugiere un pequeño ensayo preliminar.

Los investigadores encontraron que una versión de una dosis más alta del fármaco provocaba una mejora "clínicamente significativa" en los síntomas en un 87 por ciento de los pacientes tras un mes.

Un tratamiento experimental ofrece nuevas esperanzas contra el lupus

Pero también enfatizaron que los hallazgos se basan en un ensayo de tamaño reducido en "fase 1", un tipo de estudio que está diseñado sobre todo para medir la seguridad de un tratamiento.

Los hallazgos sobre la seguridad fueron "alentadores", y hubo "ciertas indicaciones de un beneficio clínico", comentó la investigadora principal, Jodi Karnell directora sénior de investigación de Horizon Therapeutics, la compañía que está desarrollando el fármaco.

Ahora, dijo, se necesitan ensayos de mayor tamaño para confirmar que la terapia funciona.

El medicamento, conocido por ahora como VIB7734, es un anticuerpo monoclonal, es decir, una proteína producida en un laboratorio que actúa como un anticuerpo del sistema inmunitario. Esos anticuerpos se pueden dirigir contra sustancias específicas en el cuerpo que están implicadas en el proceso de una enfermedad.

El lupus es provocado por una reacción autoinmune, en que el sistema inmunitario ataca por error a los propios tejidos del cuerpo.

La forma más común es el lupus sistémico, que puede provocar inflamación por todo el cuerpo, incluso en la piel, las articulaciones, los riñones, los vasos sanguíneos y el cerebro.

Otra forma, llamada lupus cutáneo, afecta solo a la piel y provoca sarpullidos y llagas, con frecuencia en la cara y el cuero cabelludo.

Hay tratamientos para estos síntomas cutáneos, entre ellos corticosteroides antiinflamatorios; antimaláricos, que alteran la respuesta inmunitaria; e inmunosupresores, como el metotrexato.

Pero estos tratamientos pueden tener unos efectos secundarios significativos, y no siempre funcionan, apuntó Karnell.

"Hay una gran necesidad insatisfecha", aseguró.

Tan solo en Estados Unidos, alrededor de 1.5 millones de personas tienen lupus, según la Lupus Foundation of America.

Hay un anticuerpo monoclonal aprobado para el lupus sistémico, llamado Benlysta (Belimumab). Bloquea a una proteína del sistema inmunitario implicada en la creación de los autoanticuerpos (los anticuerpos que atacan al tejido del cuerpo).

El nuevo anticuerpo monoclonal funciona de una forma distinta, explicó Karnell. Agota unas células llamadas células plasmocitoides dendríticas en el sistema inmunitario.

Normalmente, estas células combaten a la infección al liberar unos compuestos inflamatorios, entre ellos los interferones tipo 1. Pero se piensa que la actividad descontrolada de estas células, cuando producen demasiados interferones, contribuye a las enfermedades autoinmunes.

En el ensayo en fase 1, el equipo de Karnell reclutó a 31 pacientes con al menos una de varias afecciones autoinmunes, entre ellas el lupus sistémico y el cutáneo. Fueron asignados al azar a recibir inyecciones del anticuerpo monoclonal, en varias dosis, o un placebo. Las inyecciones, que fueron tres en total, se administraron cada cuatro semanas.

Tras un mes, el grupo con la dosis más alta del anticuerpo mostró el mayor beneficio: siete de ocho (un 87.5 por ciento) tuvieron una reducción "clínicamente significativa" en los síntomas de la piel, en comparación con alrededor de un 37 por ciento de los pacientes con una dosis más baja, y un 28 por ciento de los pacientes que tomaron el placebo.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 26 de mayo de la revista Science Translational Medicine.

El Dr. Donald Thomas, un reumatólogo que no participó en el estudio, hizo una advertencia: a lo largo de los años, varias terapias para el lupus han mostrado una promesa inicial que luego resultó en decepción en ensayos en etapas más avanzadas.

Dicho esto, estos resultados iniciales son alentadores, anotó.

"Si se sostienen en ensayos de fase 2 y 3, sería un punto de inflexión", dijo Thomas, de la Universidad de Ciencias de la Salud de los Servicios Uniformados, y de Arthritis and Pain Associates of PG County, en Maryland.

El lupus cutáneo puede afectar a la calidad de vida de los pacientes, aseguró Thomas, y algunos sufren pérdida del pelo y cicatrices debido a las lesiones en la piel.

A diferencia de las terapias que se dirigen de forma amplia al sistema inmunitario, los anticuerpos monoclonales se dirigen a componentes específicos de la respuesta inmunitaria, aclaró Thomas. Esto significa que podrían tener menos efectos secundarios, y ser más efectivos.

Thomas anotó que los efectos secundarios de Benlysta, el anticuerpo aprobado para el lupus eritematoso sistémico, han sido en general "sorprendentemente mínimos".

Karnell enfatizó que el fármaco experimental funcionó según lo previsto: mermó las células dendríticas y la actividad del interferón tipo 1 tanto en la sangre como en las lesiones cutáneas de los pacientes. El próximo paso es un ensayo en fase 2 de mayor tamaño, añadió.

Los investigadores también encontraron que los pacientes con una actividad alta de interferón al inicio del estudio fueron aquellos cuyos síntomas mejoraron con el anticuerpo. Karnell planteó que una pregunta para el futuro es si medir la actividad de interferón de los pacientes puede ayudar a identificar a los que tienen más probabilidades de beneficiarse del tratamiento.

Si los médicos lo logran, sería un avance, según Thomas.

Ahora mismo, el tratamiento del lupus con frecuencia implica un proceso de ensayo y error para ver cuál terapia funciona, algo que es frustrante para los pacientes, añadió.

Más información

La Lupus Foundation of America ofrece más información sobre las opciones de tratamiento para el lupus.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jodi Karnell, PhD, a senior director, research group, Horizon Therapeutics, Dublin, Ireland/Deerfield, Ill.; Donald Thomas Jr., MD, associate professor, medicine, Uniformed Services University of the Health Sciences, Bethesda, Md., and rheumatologist, Arthritis and Pain Associates of PG County, Greenbelt, Md.; Science Translational Medicine, May 26, 2021, online

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