Los contaminantes del suelo pueden dañar a su corazón


LUNES, 4 de julio de 2022 (HealthDay News) -- Aunque es más conocido que el aire contaminado puede dañar a la salud humana, quizá haya otro peligro acechando a sus pies.

Los contaminantes del suelo pueden dañar a su corazón

Una investigación reciente muestra que el suelo también puede contener contaminantes que pueden tener un impacto en su salud. Entre estos se encuentran los pesticidas y los metales pesados.

En este estudio, los científicos se enfocaron en el impacto de la tierra contaminada en el sistema cardiovascular.

"La contaminación del suelo es un peligro menos visible para la salud humana que el aire contaminado", advirtió el autor del estudio, Thomas Münzel, del Centro Médico de la Universidad de Mainz, en Alemania. "Pero se acumulan evidencias de que los contaminantes del suelo podrían dañar a la salud cardiovascular a través de varios mecanismos, entre ellos la inflamación y la alteración del reloj natural del cuerpo".

Cada año, unos 9 millones de personas fallecen debido a la contaminación del agua, el aire y la tierra, según el estudio, y un 60 por ciento de las muertes relacionadas con la contaminación se deben a enfermedades cardiovasculares entre las que se encuentran la enfermedad cardiaca, el ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular (ACV) y los trastornos del ritmo cardiaco.

Los autores señalaron que la tierra contaminada podría conducir a la enfermedad cardiovascular al aumentar el estrés oxidativo en los vasos sanguíneos, al crear más radicales libres "malos" y menos antioxidantes "buenos". También podría provocar inflamación y alterar el ritmo circadiano.

El público general quizá ingiera pesticidas de los alimentos, la tierra y el agua contaminados, mientras que los trabajadores de las industrias agrícolas y químicas tienen unas mayores exposiciones.

Las personas pueden inhalar el polvo del desierto, los cristales de los fertilizantes y las partículas del plástico. Los autores citaron aumentos en los ataques cardiacos en Japón por el polvo del desierto de China y Mongolia, que se desplaza unas largas distancias.

Los metales pesados como el cadmio y el plomo, los plásticos y los venenos orgánicos también se pueden comer, incluso en los alimentos. Los contaminantes del suelo también pueden llegar a los ríos y consumirse a través del agua contaminada.

"Aunque la contaminación del suelo con metales pesados y su asociación con las enfermedades cardiovasculares es un problema particular en los países con unos ingresos bajos y medianos, dado que sus poblaciones se exponen de forma desproporcionada a estos contaminantes ambientales, se convierte en un problema para cualquier país del mundo, debido a la creciente globalización de las cadenas de suministros de alimentos y la absorción de estos metales pesados en las frutas, las verduras y la carne", escribieron los autores.

El cadmio es un metal pesado. Ocurre de forma natural en cantidades pequeñas en el aire, el agua, la tierra y los alimentos, pero también es producido por fuentes industriales y agrícolas. Los estudios han mostrado resultados contradictorios sobre el impacto del cadmio en el sistema cardiovascular, pero un estudio coreano reciente mostró que los coreanos de mediana edad con unos niveles altos de cadmio en sangre tenían unos riesgos elevados de ACV e hipertensión.

El plomo es un metal tóxico que ocurre de forma natural, y que contamina a través de la minería, la fundición, la fabricación y el reciclado. Unos niveles altos de plomo en sangre se han asociado con la enfermedad cardiovascular, lo que incluye a la enfermedad cardiaca, el ataque cardiaco y el ACV, en mujeres y en personas con diabetes.

La exposición al arsénico, cuyos niveles aumentan debido a procesos industriales y el uso de agua contaminada para regar las cosechas, podría aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, dijeron los autores.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 1 de julio de la revista Cardiovascular Research.

"Se necesitan más estudios sobre el efecto combinado de múltiples contaminantes del suelo en la enfermedad cardiovascular, dado que raras veces nos exponemos a un solo agente tóxico", añadió Münzel en un comunicado de prensa de la revista. "Hasta que sepamos más, parece sensato usar una máscara facial para limitar la exposición al polvo en el viento, que filtremos el agua para eliminar los contaminantes, y que compremos alimentos cultivados en un suelo sano".

Más información

Environmental Pollution Centers ofrece más información sobre la contaminación del suelo.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Cardiovascular Research, news release, July 1, 2022

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