Dejar el trabajo para cuidar a un niño con necesidades especiales conlleva un alto costo financiero

LUNES, 30 de agosto de 2021 (HealthDay News) -- Tener un hijo con necesidades especiales puede significar emergencias médicas y visitas al médico, durante las cuales los padres tienen que tomar tiempo libre en el trabajo, y ahora un nuevo estudio muestra que esto puede implicar un alto costo financiero para la familia.

Los investigadores analizaron datos del gobierno de EE. UU. de más de 14,000 familias en esta situación, y encontraron que perdieron en promedio 18,000 dólares al año en ingresos financieros en 2016-2017.

Dejar el trabajo para cuidar a un niño con necesidades especiales conlleva un alto costo financiero

"Encontramos una firme asociación entre un aumento en las horas de atención médica provista por la familia y que la familia saliera del empleo, probablemente porque mientras más atención de la salud diaria necesita un niño, más probable es que los padres abandonen la fuerza laboral o reduzcan su horario", señaló la autora del estudio, la Dra. Carolyn Foster, pediatra del Hospital Pediátrico Ann & Robert H. Lurie, en Chicago.

Casi un 15 por ciento de las familias con un hijo que tenía problemas crónicos de salud, como el autismo, la epilepsia, la parálisis cerebral u otras afecciones de salud crónicas, reportaron pérdidas de salario, y más de un 40 por ciento de las familias con un hijo con una discapacidad intelectual reportaron lo mismo.

El estudio encontró que las familias con hijos con discapacidades intelectuales, parálisis cerebral o lesión cerebral tenían los niveles más altos de pérdida salarial, y que las pérdidas salariales eran altas en las familias con hijos menores de 5 años y en las familias hispanas.

Los cuidadores que tuvieron que tomar tiempo libre del trabajo, o dejar el trabajo, para cuidar a un hijo, eran más propensos a ser más jóvenes, de sexo femenino y a tener una educación inferior a la escuela secundaria, que los que no dejaron el trabajo para cuidar a un hijo.

Las familias que perdieron ingresos mientras proveían cuidados para un hijo eran más propensas a vivir en la pobreza, a estar inscritas en un programa de asistencia del gobierno, y más propensas a gastar más de 5,000 dólares al año en gastos de desembolso por la atención de la salud de su hijo, según el estudio, que se publicó en la edición de agosto de la revista Pediatrics.

Los hallazgos resaltan la necesidad de programas y políticas para aliviar "los problemas económicos a los que se enfrentan las familias que cuidan a hijos con afecciones de salud crónicas", comentó Foster en un comunicado de prensa del hospital.

Estados Unidos no cuenta con un programa nacional de licencia familiar paga. El programa de Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) provee asistencia financiera a algunas familias con hijos con necesidades de atención de salud especiales, pero requiere que el niño tenga una discapacidad grave que resulte en la muerte o que no dure más de 12 meses.

Foster dijo que estas normas tan estrictas del SSI podrían excluir a muchas familias cuyos ingresos se ven afectados por la salud de sus hijos, lo que incluye a los niños que tienen afecciones mentales o conductuales más leves.

Más información

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) ofrece más información sobre las afecciones crónicas.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Ann & Robert H. Lurie Children's Hospital of Chicago, news release, Aug. 24, 2021

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