¿Es verdad que todos tenemos células del cáncer?

¿Es verdad que todos tenemos células del cáncer?
El cáncer es una enfermedad genética, donde la herencia familiar y el estilo de vida influyen. | Foto: ISTOCK

El cáncer es una de las causas principales de muerte alrededor del mundo. En 2012, hubo 14 millones de casos nuevos y 8,2 millones de muertes relacionadas con el cáncer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En EE.UU., también tiene un gran impacto, con casi 1,700,000 nuevos casos de cáncer en el año 2016 y alrededor de 600,000 muertes.

Esta enfermedad está rodeada de mitos, y uno muy arraigado, que se escucha en conversaciones cotidianas es: “Se dice que todos portamos células cancerosas en el cuerpo, pero que a algunos se les despierta y a otros no”. ¿Qué hay de cierto tras esta afirmación? ¿Cómo “nace” el cáncer?

La respuesta corta a esta pregunta sería sí. Entonces, ¿por qué no todos tenemos cáncer?

En este informe del Cancer Research UK, del Reino Unido, los expertos explican qué le da a una célula el potencial de volverse cancerosa, y qué puedes hacer para evitar que esto suceda.

Por qué una célula se vuelve cancerosa

Hay un conjunto crucial de ingredientes necesarios para que una célula se vuelva cancerosa. Una célula que es capaz de crecer incontrolablemente recoge errores en su código de ADN, lo que hace que un gen o un conjunto de genes se desvíen. Si la célula también pierde ciertos mecanismos de seguridad, esto empuja hacia el cáncer: es como cortar los frenos de un automóvil que circula a gran velocidad.

Por lo tanto, deben pasar muchas cosas para que una célula se vuelva cancerosa. Y cualquier célula en el cuerpo tiene el potencial de volverse cancerosa si: puede dividirse, acumula errores en ciertos genes, y si estas fallas hacen que crezca fuera de control.

A pesar de que hay muchos culpables, la acumulación de daño en el ADN es la causa fundamental. Parte de este daño es evitable, como el causado por fumar y beber alcohol, mientras que otros no lo son, como el daño que causa el envejecimiento. 

Por lo tanto, incluso si tratamos de vivir lo más sanamente posible, muchas células de nuestro cuerpo todavía tienen el potencial de convertirse en cancerosas debido al envejecimiento.

¿Qué impide que todas las células se vuelvan cancerosas?

Nuestras células cuentan con sistemas de seguridad incorporados que pueden detener el desarrollo del cáncer.

En primer lugar, algunos de estos sistemas impiden que nuestro precioso ADN se dañe. Por ejemplo, los rayos UV del sol pueden provocar daño en el ADN, pero nuestras células producen antioxidantes para limpiarlas.

Pero incluso con este sistema de seguridad, los errores genéticos aún pueden surgir y, de hecho, lo hacen con relativa regularidad. Después de todo, cada vez que una célula se divide, copia los 3 mil millones de 'letras' de ADN que conforman su código genético, una tarea gigantesca que se debe hacer sin errores. Y si una célula está expuesta a una gran cantidad de sustancias que causan cáncer, como el humo del tabaco, entonces tus defensas pueden verse abrumadas y el daño del ADN se vuelve inevitable.

Es por eso que las células también tienen máquinas que escanean nuestro código de ADN, buscan fallas y llaman a los equipos de reparación molecular para reparar cualquier daño que encuentren.

Estos sistemas muy efectivos han evolucionado durante miles de millones de años, pero no son infalibles. A veces, un cambio genético sutil puede pasar desapercibido o puede haber tanto daño que la maquinaria de reparación no puede arreglarlo. Pero incluso si esto sucede, se realizan controles adicionales para evitar que la célula dañada se divida y potencialmente pueda provocar cáncer. Por ejemplo, la célula puede verse obligada a suicidarse para no transmitir su ADN defectuoso a nuevas células.

Pero incluso así, a veces algunas células dañadas pueden evadir estos controles. Ahí es cuando el sistema inmune se precipita, espiando células que parecen fuera de lo común y eliminándolas. 

Es frustrante, porque las células cancerosas han desarrollado sus propias formas de defenderse del ataque inmune, como vestirse con moléculas que forman una capa invisible. Esto puede permitir que las células cancerosas se conviertan en la enfermedad. Pero los investigadores están utilizando estos trucos en su beneficio, en la forma de tratamientos de inmunoterapia que pueden atacar ciertos tipos de cáncer.

Entonces ¿Cómo "nace" el cáncer?

El cáncer puede empezar casi en cualquier lugar del cuerpo humano, que está formado de trillones de células. Normalmente, las células humanas crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren, y las remplazan células nuevas.

Sin embargo, en el cáncer, este proceso ordenado se descontrola. A medida que las células se hacen más y más anormales, las células viejas o dañadas sobreviven cuando deberían morir, y células nuevas se forman cuando no son necesarias. Estas células adicionales pueden dividirse sin interrupción y pueden formar masas que se llaman tumores, informa el Instituto Nacional de Cáncer (NIH).

El cáncer de cada persona tiene una combinación única de cambios genéticos, algunos de los cuales son heredados de los padres o se deben a factores de riesgo como el humo del cigarrillo, o el envejecimiento.

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