Dispareunia: ¿qué hacer cuando el sexo duele?

¿Cuando tienes sexo sientes que vives una pesadilla porque no aguantas el dolor? ¿La molestia supera el placer que deberías sentir en ese momento? No te preocupes: ese dolor que parece venir desde el interior de tu pelvis en el momento de la penetración tiene nombre y se puede tratar.

El dolor durante el acto sexual en las mujeres, específicamente cuando ocurre el coito, se llama dispareunia. Se puede sentir en los genitales o en el interior de la pelvis, la sensación puede ser aguda, como ardor o similar a un calambre menstrual. Pero, tal vez lo más importante sea que no es algo fuera de lo normal: de acuerdo al Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia (ACOG, por su sigla en inglés), tres de cada cuatro mujeres experimentan dolor durante las relaciones sexuales en algún momento de su vida.

El dolor durante el acto sexual en las mujeres, específicamente cuando ocurre el coito, se llama dispareunia | Foto: GETTY IMAGES

Por supuesto, cuando hay dispareunia, la relación sexual se hace problemática porque no hay disfrute, para algunas mujeres puede ser difícil conversarlo con su pareja y disminuye el deseo sexual. Además del malestar físico, el coito doloroso puede tener efectos emocionales negativos, por lo que el problema debe abordarse tan pronto como sea evidente.

Lo más común es que el dolor o molestia sea por falta de lubricación y se resuelva si usas un lubricante, te relajas y pruebas con más estimulación sexual previa. Sin embargo, el motivo también podría ser una condición médica.

La endometriosis causa dolor durante el sexo, ya que esta afección hace que el tejido que recubre el útero se esparza fuera de este. El vaginismo, que es un espasmo espasmo en los músculos vaginales motivado por miedos o traumas, es otra posible causa del dolor.

Especialistas de la Clínica Cleveland también incluyen entre las posibles causas de la dispareunia las infecciones vaginales, los problemas en el cuello uterino, útero y ovarios, la enfermedad inflamatoria pélvica, el embarazo ectópico, la menopausia, las infecciones de transmisión sexual o tener relaciones sexuales demasiado pronto después de una cirugía o parto. Si mejorar la lubricación no da resultado y el dolor persiste, es importante que consultes a tu médico ginecólogo.

¿Cómo se puede tratar el dolor sexual?

El éxito del tratamiento dependerá de que se determine la causa del dolor. Hay casos que no requieren intervención médica. Si el dolor ocurre al tener relaciones sexuales después del embarazo, posiblemente desaparecerá al cabo de seis semanas después del parto. Mientras, hay que armarse de paciencia.

La menopausia es una causa común de la dispareunia; si es este el caso, el médico tratante posiblemente recete cremas o otros medicamentos con estrógenos. Pero si el motivo es más complejo, el especialista definirá una terapia acorde luego de hacer el diagnóstico.

Puede pasar que no haya una causa médica aparente, entonces puede ser buena opción recibir terapia psicológica. Algunas mujeres manifiestan conflictos por resolver, como la culpa, y otras experiencias negativas del pasado, a través del dolor en las relaciones sexuales.

Más allá de la ayuda médica

Hay ciertas acciones a las que puedes recurrir para tratar de aliviar el dolor durante las relaciones sexuales, además del tratamiento médico. El ACOG, sugiere estos sencillos pasos de autoayuda:

  • Usa un lubricante. Los que son solubles en agua son buena opción, si tienes irritación o sensibilidad vaginal. Si son a base de silicona, duran más y tienden a ser más resbaladizos. Nunca uses vaselina, aceite infantil ni aceite mineral con condones: pueden disolver el látex y hacer que se rompa.
  • Tómate tu tiempo para el sexo. Busca un momento en el que ni tú ni tu pareja estén cansado ​​o ansiosos y ve con calma.
  • Habla con tu pareja. Díle dónde y cuándo sientes dolor y cuáles son las actividades que te resultan placenteras.
  • Prueba actividades sexuales que no te causen dolor. Si la penetración es dolorosa, tú y tu pareja pueden enfocarse en el sexo oral o la masturbación mutua.
  • Prueba actividades no sexuales, pero sensuales, como el masaje.
  • Toma medidas antes de comenzar. Vacíe la vejiga, toma un baño tibio o tome un analgésico de venta libre antes de tener sexo.
  • Para aliviar la sensación de ardor después del sexo, pon hielo o un paquete de gel congelado envuelto en una toalla pequeña en tu vulva.

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