Mareos y vértigo, cómo aliviarse con remedios naturales

Mareos y vértigo, cómo aliviarse con remedios naturales
Muchas veces son confundidos o incluso utilizados como sinónimos, pero el mareo y el vértigo son dos condiciones diferentes.

Muchas veces son confundidos o incluso utilizados como sinónimos, pero el mareo y el vértigo son dos condiciones diferentes, con distintos síntomas, causas, y, por suerte, también remedios o tratamientos para combatirlos. Aquí te contamos todo lo que debes saber sobre ellos y que opciones naturales existen para enfrentarlos:

Mareos

El mareo es una sensación que puede provocar malestar, aturdimiento, desorientación, confusión, inestabilidad, náuseas y desmayo. Entre sus principales causas se encuentra una disminución brusca de los niveles de presión arterial o glucosa, sufrir deshidratación, calor o ansiedad, levantarse rápidamente, viajar en determinados vehículos o consumir ciertos medicamentos. También puede ser un síntoma de otras enfermedades.

El tratamiento del mareo dependerá de la causa, sin embargo, puedes recurrir a opciones naturales para aliviarlo. Por ejemplo, si crees que se debe a una baja en la presión arterial, beber una infusión de ginseng puede ser de gran alivio, ya que esta raíz es un estimulante para la irrigación sanguínea, en especial en la zona del cerebro. Otras infusiones muy recomendadas, con efectos similares, son las de romero o de raíz de regaliz.

Cuando el problema es una mala hidratación, el agua es el agente hidratante por excelencia. Aunque también puedes optar por los jugos o zumos de fruta naturales, solo asegúrate que no contengan azúcares añadidos. De esta forma te hidratarás e incorporarás muchos nutrientes esenciales.

Si tu debilidad son los viajes en auto o embarcaciones, las hierbas también pueden controlar los mareos. Los expertos aconsejan beber infusiones de menta o manzanilla con una pizca de jengibre, ya que poseen propiedades relajantes que facilitarán el recorrido. Además, favorecen la llegada de sangre y oxígeno a todo el cuerpo, incluyendo el cerebro, evitando así los mareos.

Recuerda que la postura es fundamental para tu noción del equilibrio. Si te sientes mareado, siéntate o recuéstate lentamente. Si te acuestas del lado izquierdo, aumentarás el flujo de sangre hacia el corazón y con ello, hacia el cerebro, lo que reducirá la sensación de mareo. Al momento de incorporarte, no lo hagas abruptamente, ya que esto puede causar un descenso breve y repentino de la presión arterial.

Vértigo

En el vértigo se produce una sensación de falso movimiento, tanto propio como de los objetos o el entorno. Esto suele provocar la pérdida de equilibrio, por lo que la persona debe sentarse o acostarse inmediatamente para reducir el riesgo de lastimarse por caída.

Normalmente, el vértigo es un síntoma de una afección médica subyacente o varias afecciones diferentes. Por ejemplo, el vértigo periférico ocurre por lesiones en la zona de la cabeza o por tomar ciertos medicamentos, el vértigo central (menos común) tiene su origen en el cerebro, mientras que el posicional (el más común), surge por problemas en el oído. Muchas veces, el vértigo solo ocurrirá una vez, pero en ciertos casos volverá a ocurrir hasta que se determine la causa subyacente.

Al igual que ocurre con los mareos, mantenerte hidratado resulta fundamental para aliviar el vértigo. Respecto a las infusiones, ciertos estudios, como el publicado en Journal of Otolaryngology, señalan que la de ginkgo biloba podría estimular el flujo sanguíneo hacia el cerebro, aliviando los problemas de equilibrio. Incluso se halló que esta hierba sería tan efectiva como el medicamento betahistina, para controlar el vértigo.

Consumir frutos secos, especialmente almendras, se alza como otro remedio contra el vértigo. Según los investigadores, esto se debe a que son ricas en vitaminas A, B y E.

Incluso los aceites esenciales pueden resultar de ayuda, los expertos destacan el de menta, lavanda, jengibre y limón, por sus propiedades relajantes. Estos pueden inhalarse a través de un infusor o diluirse en un aceite portador antes de aplicarse tópicamente.

Una técnica muy utilizada es la acupresión, similar a la acupuntura, pero sin las agujas. El objetivo de esta práctica es promover la relajación y bienestar, estimulando los puntos de presión en todo el cuerpo.

Estas opciones pueden brindar un cierto alivio a los mareos o el vértigo, sin embargo, cualquier persona que sufra episodios recurrentes, que impiden que pueda llevar su vida con normalidad, deberá consultar a un profesional de la salud. Este realizará un diagnóstico para identificar la causa y determinará el mejor tratamiento para controlarla.

Fuentes consultadas: Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.

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