Cómo impacta el jengibre en la presión arterial

La hipertensión es una de las principales causas de muerte prematura en el mundo.

Afortunadamente, es una afección prevenible, que puede combatirse incorporando distintos hábitos saludables. Entre ellos, se encuentra una correcta alimentación, que incluya alimentos beneficiosos, como el jengibre. Conoce aquí cómo esta hierba impacta sobre la presión arterial.

Cómo impacta el jengibre en la presión arterial
Mujer agregando trozos de jengibre a su infusión. | Foto: HOLADOCTOR

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de los vasos sanguíneos o las arterias. Puede medirse en milímetros de mercurio (mmHg), teniendo en cuenta la actividad del corazón, que se expresa mediante dos cifras:

  • El valor más elevado ("primero" o "de arriba") corresponde a la presión sistólica, que refleja la cantidad de presión dentro de las arterias cuando el corazón se contrae.
  • El valor menor ("segundo" o "de abajo") indica la presión diastólica, que refleja la presión dentro de las arterias durante la fase de reposo entre latidos.

Se consideran niveles normales cuando la presión sistólica está por debajo de los 130 mmHg y la presión diastólica por debajo de los 80 mmHg. La hipertensión ocurre cuando estos números se superan.

Esta afección puede provocar graves daños cardíacos, como endurecimiento arterial y reducción del flujo de la sangre y el oxígeno al corazón. Esto, a su vez, puede causar:

  • Accidentes cerebrovasculares (ACV).
  • Dolor torácico.
  • Infarto de miocardio.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Insuficiencia renal.

A pesar de su incidencia, se estima que alrededor de 1.130 millones de personas en el mundo tienen hipertensión, es una afección prevenible. Se puede controlar la presión arterial:

  • Reduciendo la ingesta de sal (a menos de 5 g diarios).
  • Consumiendo alimentos con propiedades vasodilatadoras, especialmente frutas y vegetales, como: aceite de oliva, ajo, arándanos, bananas, manzanas, sandías o tomates, entre otros.
  • Haciendo ejercicio regularmente.
  • Evitando o limitando el consumo de alcohol, tabaco y alimentos ricos en grasas saturadas.
  • Manteniendo períodos y horarios de sueño regulares.
  • Controlando el estrés.
  • Usando, bajo supervisión y recomendación médica, ciertos medicamentos, como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y bloqueadores de los canales de calcio.

El jengibre y la presión arterial

El jengibre se usa desde hace milenios tanto con fines gastronómicos como medicinales. Entre sus principales beneficios se encuentra prevenir la hipertensión.

Sobre esa relación existen muchos estudios. Por ejemplo, en 2019 un grupo de expertos publicó un trabajo en Phytotherapy Research, en el que concluyeron que la suplementación con jengibre tiene efectos favorables sobre la presión arterial.

Los autores dieron con estos hallazgos tras analizar seis ensayos clínicos que contenían la información de 345 participantes.

Otro trabajo, publicado en Nutrition, halló tras realizar cuestionarios a más de 4.600 participantes de 18 a 77 años, que el jengibre tiene una potencial propiedad preventiva contra algunas enfermedades crónicas, especialmente la hipertensión y las enfermedades del corazón.

Pero ¿a qué se debe este beneficio? Distintos expertos aseguran que son necesarios más estudios para comprender la relación detrás de esta asociación, sin embargo, el motivo puede encontrarse en la entrada de calcio al corazón y los vasos sanguíneos.

Cuando esto ocurre, se acelera la velocidad con la que viaja la sangre, provocando un incremento de la presión arterial.

El jengibre, al igual que ciertos medicamentos para la hipertensión, puede bloquear los canales de calcio evitando que entren al torrente sanguíneo, disminuyendo así la tensión arterial.

Cómo consumir jengibre

El jengibre se puede rallar o cortar en finas rodajas para agregar a preparaciones con carne, arroz o pescado. También se puede usar para saborizar aceites o ensaladas. En repostería, se ralla y agrega a las mezcla para hacer panes, budines o galletas.

Otra opción consiste en lavarlo y dejarlo secar al sol o en el horno. Luego se corta en pequeños trozos y muele en un mortero, picadora eléctrica o molinillo de café. De esta forma puedes usar su polvo donde más te guste.

Finalmente, una alternativa para los amantes de las infusiones. Se puede hacer una sabroso té de jengibre picando una cucharada de esta hierba fresca y agregándola a una taza de agua hirviendo. Después de unos minutos en reposo, se cuela y bebe.

Opcional: puedes añadir miel y un poco de limón para saborizar. También se puede preparar con las mismas proporciones y método, pero reemplazando el agua por leche.

Otros beneficios del jengibre

Además de impactar positivamente sobre la salud cardiovascular, debido a que permite un mejor control de los niveles de presión arterial, el jengibre es un remedio eficaz contra distintas afecciones:

  • Colesterol elevado.
  • Cólicos menstruales. 
  • Dolor articular, óseo o muscular. 
  • Estreñimiento. 
  • Flatulencias.
  • Infecciones bacterianas y fúngicas. 
  • Molestias digestivas.
  • Resfriados.

Precauciones

A pesar de los efectos positivos del jengibre sobre la presión arterial, los profesionales recomiendan evitar o limitar su consumo para controlar la hipertensión si ya se toman medicamentos para la presión sanguínea, como Adalat, Procardia, Plendil o Norvasc.

Combinar jengibre con esos medicamentos puede provocar una peligrosa caída de la presión arterial, y con ello, un mayor riesgo de desmayos, fatiga, mareos, náuseas, o visión borrosa.

Esta advertencia también se extiende a su uso con otros medicamentos, como inmunosupresores, como Neoral o Sandimmune, para la diabetes, como Amaryl, Diabeta, Actos, Avandia o Glynase, o anticoagulantes, como Plavix, Coumadin, Voltaren o Motrin.

Tampoco se aconseja combinarlo con otras hierbas o suplementos que se utilizan para controlar esas afecciones, como alholva o fenogreco, ajo, angélica, clavo de olor, ginkgo biloba, ginseng Panax y siberiano, salvia o uña de gato, entre otros.

Para recodar:

Hasta contar con evidencia científica significativa proveniente de ensayos en humanos, las personas interesadas en utilizar terapias a base de hierbas y suplementos deben tener mucho cuidado.

No abandones ni modifiques tus medicamentos o tratamientos, antes habla con el doctor sobre los potenciales efectos de las terapias alternativas o complementarias.

Recuerda, las propiedades medicinales de las hierbas y suplementos también pueden interactuar con los fármacos recetados, con otras hierbas y suplementos, e incluso alterar tu dieta.

Fuentes consultadas: Asociación Estadounidense del Corazón, Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Clínica Mayo, Instituto Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa.

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