Dolor en el pecho ¿cuál puede ser la causa?

El dolor en el pecho puede manifestarse de distintas formas, como punzadas, opresión, o ardor.

También puede estar focalizado o desplazarse hasta el cuello, mandíbula, espalda o brazos. Al tratarse de una afección muy común es difícil determinar con certeza su origen. Aquí repasamos cuáles suelen ser las principales causas del dolor en el pecho.

Dolor en el pecho ¿cuál puede ser la causa?
Asma, ataques de pánico, problemas esofágicos o neumonía son algunas afecciones que pueden causar dolor en el pecho. | Foto: GETTY IMAGES

Puntos clave

  • El dolor en el pecho es una molestia bastante común por lo que puede deberse a distintas causas.
  • Entre las más comunes se encuentran asma, ataque cardíacos o de pánico, problemas esofágicos, hernia de hiato, neumonía o úlceras pépticas. 
  • Deberás consultar a un médico si el dolor en el pecho persiste, se extiende a otras parte del cuerpo o se ve acompañado por dificultades para respirar.

Angina

La angina es una afección que ocurre cuando el flujo sanguíneo a través de los vasos sanguíneos del músculo del corazón es insuficiente.

En consecuencia, se puede sentir una presión, apretamiento, ardor o rigidez en la zona del pecho. También se pueden experimentar estas molestias en los brazos, hombros, cuello, mandíbula, garganta o espalda.

Asma

El asma es una enfermedad crónica que se caracteriza por causar tos, opresión en el pecho y dificultades para respirar. Esto suele darse varias veces al día o a la semana y en algunos casos se agrava por la noche o luego de realizar actividad física.

Los principales desencadenantes para la aparición de esta enfermedad son:

  • Ácaros del polvo.
  • Alérgenos de cucarachas.
  • Contaminación atmosférica.
  • Humo del tabaco.
  • Humo de quema de madera o pasto.
  • Infecciones asociadas a la influenza o los resfríos.
  • Mascotas.
  • Moho.

Ataque al corazón

El ataque al corazón o infarto de miocardio se produce cuando se bloquea el flujo de sangre que se dirige hacia el corazón. Generalmente, ese bloqueo ocurre por una acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias que forman placa en las arterias coronarias (que alimentan el corazón).

Esta placa muchas veces puede romperse y formar coágulos, que bloquea el flujo sanguíneo. Esta interrupción puede causar daños o destruir parte del músculo cardíaco.
Además de dolor en el pecho, el ataque cardíaco puede provocar:

  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en la mandíbula, cuello, espalda, brazos u hombros.
  • Mareo o debilidad.

Ataque de pánico

Un ataque de pánico es un episodio de miedo intenso y repentino, que suele provocar reacciones físicas graves cuando no existe ningún peligro real o causa aparente.

Este tipo de ataque no es letal, aunque si pueden afectar la calidad de vida de las personas, al punto que pierden control sobre sus acciones y pensamientos, creyendo que van a morir.

Muchas personas tienen solo uno o dos ataques de pánico en toda su vida, y el problema quizás desaparece cuando se resuelve la situación estresante que lo desencadena. Sin embargo, cuando estos episodios son constantes, se puede padecer una afección llamada "trastorno de pánico".

Además de dolor en el pecho, un ataque de pánico puede causar náuseas, mareos, sudoración, latidos cardíacos rápidos y miedo.

Costillas lesionadas

Las lesiones en las costillas, como fracturas, hematomas, o roturas, pueden causar dolor en el pecho. Las causas más comunes de este tipo de lesión incluyen accidentes automovilísticos, lesiones deportivas, caídas e incluso la tos severa o prolongada.

Generalmente, las lesiones en las costillas pueden causar estos síntomas:

  • Decoloración de la piel (puede volverse azul, púrpura o amarilla).
  • Dificultad para realizar actividades cotidianas, como caminar, respirar, toser o reír.
  • Dolor, en movimiento o reposo.
  • Hinchazón.

Embolia pulmonar

Un tromboembolismo pulmonar, también conocido como embolia pulmonar, es una afección que ocurre cuando una o más arterias en los pulmones quedan obstruidas por coágulos sanguíneos.

Esto puede causar diferentes síntomas, como dolor en el pecho, problemas para respirar o tos severa.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico

El reflujo ocurre cuando el ácido del estómago fluye hacia el esófago, un "tubo" que conecta la boca con el estómago. Esto causa irritación del revestimiento del esófago y síntomas como:

  • Sensación de ardor o dolor en el pecho, generalmente después de comer o al momento de dormir.
  • Dificultad para tragar. 
  • Regurgitación de alimentos o líquidos, especialmente aquellos que son agrios. 
  • Problemas para dormir. 
  • Tos crónica.

Hernia de hiato

Durante una hernia hiatal, la zona superior del estómago empuja a través del hiato, una pequeña abertura en el diafragma por la que pasa el esófago para unirse con el estómago.

Esta afección puede ser leve, generalmente no causa problemas e incluso pasa desapercibida, o grave, provocando que la comida y el ácido retrocedan al esófago. En algunos casos, también puede ser responsable de dolor en el pecho o abdomen, ardor estomacal, o problemas para tragar o respirar.

Miocarditis

La miocarditis o inflamación del miocardio es una afección en la que la capa media de la pared del corazón se inflama. En casos graves, puede debilitar el corazón, y producir insuficiencia cardíaca, frecuencia cardíaca anormal e incluso muerte súbita.

Los síntomas de la miocarditis incluyen dolores en el pecho y problemas para respirar con normalidad.

Neumonía

La neumonía o pulmonía es una infección que provoca la inflamación de los sacos de aire de uno o ambos pulmones. Esto puede causar una acumulación de fluido o pus en los mismos.

Esta afección se caracteriza por causar tos con flema o pus, fiebre, escalofríos, problemas para respirar y dolores en el pecho.

Problemas esofágicos

En muchos casos el dolor en el pecho puede deberse a problemas esofágicos, siendo los más comunes:

  • Hipersensibilidad esofágica.
  • Rotura esofágica.
  • Trastornos de la contracción esofágica.

Úlceras pépticas

Una úlcera péptica es una llaga en la mucosa que recubre el estómago o el duodeno, que es la primera parte del intestino delgados. Aunque no suelen causar un dolor intenso, puede provocar molestias en la zona del pecho.

Normalmente, son producto de infecciones bacterianas, como por la Helicobacter Pylori, o por consumir durante muchos tiempo medicamentos antiinflamatorios, como ibuprofeno. Otros factores que pueden agravar sus síntomas son:

  • Beber mucho alcohol.
  • Comer comida picante.
  • Fumar.
  • Sufrir demasiado estrés.

Otras posibles causas

Otras afecciones que pueden ser responsables del dolor en el pecho son:

  • Costocondritis: es la inflamación del cartílago de la caja torácica.
  • Disección aórtica: es una separación de las capas internas de la aorta, la arteria principal que sale del corazón.
  • Disección de la arteria coronaria: ocurre cuando la arteria coronaria se desgarra.
  • Hipertensión pulmonar: es la presión arterial alta en las arterias que llevan sangre a los pulmones.
  • Miocardiopatía hipertrófica: ocurre cuando el corazón se vuelve demasiado grueso debido a factores genéticos.
  • Pancreatitis: es la inflamación del páncreas.
  • Pericarditis: es la inflamación del saco que rodea el corazón.
  • Pleuresía: es la inflamación de la membrana que recubre los pulmones.
  • Prolapso de la válvula mitral: ocurre cuando una válvula del corazón no puede cerrarse por completo.
  • Pulmón colapsado: ocurre cuando se acumula aire en el espacio entre los pulmones y las costillas.

Cuando ver a un médico

Muchas veces un golpe o lesión leve puede ocasionar dolor en el pecho, y, con el tiempo y sin necesidad de tratamiento es probable que desaparezca. Sin embargo, deberás consultar a un profesional de la salud cuanto antes si el dolor en el pecho:

  • Aparece repentinamente.
  • Persiste.
  • Se agrava.
  • Se extiende a otras zonas del cuerpo, como cuello, brazos, o espalda.
  • Se ve acompañado por otros problemas, como dificultad para respirar o tragar.

Fuentes consultadas: Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Clínica Mayo, Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre.

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