La vitamina D podría ayudar a proteger al cerebro en el envejecimiento

JUEVES, 8 de diciembre de 2022 (HealthDay News) -- Los adultos mayores que tienen más vitamina D en el cerebro quizá mantengan una mayor agudeza mental, sugiere un estudio reciente.

Los investigadores encontraron que cuando los adultos mayores tenían unos niveles más altos de vitamina D en el tejido cerebral, tendían a rendir más en pruebas estándar de la memoria y el pensamiento. También era menos probable que sufrieran demencia o un deterioro cognitivo más leve.

La vitamina D podría ayudar a proteger al cerebro en el envejecimiento

Los expertos enfatizaron que el estudio no prueba que la vitamina D, en sí, proteja de la demencia, que es una compleja enfermedad del cerebro con muchos factores contribuyentes. Y nadie debe comenzar a tomar complementos basándose en los hallazgos, dijeron.

Por un lado, un exceso de vitamina D puede resultar dañino. Y el estudio no evaluó la cantidad de vitamina D que los participantes en realidad consumían al día.

"No tenemos evidencias de que consumir más de la cantidad recomendada de vitamina D sea mejor para el cerebro", señaló la investigadora sénior, Sarah Booth, directora del Centro de Investigación sobre la Nutrición en el Envejecimiento Jean Mayer del USDA de la Universidad de Tufts, en Boston.

Se sabe que la vitamina D tiene roles esenciales, por ejemplo mantener sanos a los huesos y los músculos, además de respaldar a las defensas inmunitarias. Pero no está claro si ayuda a proteger al cerebro a medida que envejece.

El nuevo estudio, que se publicó en la edición del 7 de diciembre de la revista Alzheimer's & Dementia, amplía a las contradictorias investigaciones sobre la vitamina D y el cerebro en la vejez.

Algunos estudios han encontrado una correlación entre unos niveles bajos de vitamina D en la sangre y un riesgo más alto de demencia en los adultos mayores. Otros no la han encontrado.

Mientras tanto, algunos ensayos han evaluado los efectos de los complementos de vitamina D en la memoria y el pensamiento de los adultos mayores. Y, hasta ahora, no hay pruebas claras de beneficios.

Según Booth, su equipo deseaba dar un paso atrás y plantear una pregunta básica: ¿Llega la vitamina D al cerebro?

Para determinarlo, estudiaron tejido cerebral de autopsias de adultos mayores que participaron en el Proyecto de Memoria y Envejecimiento Rush antes de fallecer. Este proyecto, que comenzó en la década de los 1990, es un estudio a largo plazo para comprender mejor el envejecimiento cerebral normal y el anómalo.

Los participantes realizan pruebas cognitivas cada año, y dan consentimiento para que su tejido cerebral sea donado al estudio tras sus muertes.

El equipo de Booth analizó el tejido cerebral de 290 participantes del estudio, que tenían una edad promedio de 92 años al fallecer.

Resultó que la vitamina D, de hecho, estaba presente en todas las regiones del cerebro que los investigadores analizaron, entre ellas dos donde se sabe que se manifiestan unas anomalías relacionadas con el Alzheimer.

Y, en general, los adultos mayores cuyos cerebros tenían unas cantidades más altas de vitamina D habían tenido típicamente un mejor rendimiento en las pruebas cognitivas del estudio. Por cada duplicación de las concentraciones de vitamina D, los participantes tenían de un 25 a un 33 por ciento menos de probabilidades de haber sufrido demencia o deterioro cognitivo leve en la última visita del estudio.

Los hallazgos muestran una "interesante conexión posible" entre la vitamina D en el cerebro y el riesgo de demencia, apuntó Claire Sexton, directora sénior de programas y alcance científicos de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association).

Pero esto no prueba causalidad, subrayó Sexton, que no participó en el estudio.

También apuntó a otro hallazgo: las concentraciones de vitamina D en el cerebro no se correlacionaron con ninguna de las anomalías cerebrales relacionadas con el Alzheimer que los investigadores evaluaron, entre ellas los bultos de proteínas conocidos como "placas". Entonces, si la vitamina D protege de la demencia, no está claro cómo lo hace.

Booth planteó que una posibilidad es que una buena nutrición, que incluya una vitamina D adecuada, ayuda a "amortiguar" al cerebro de los cambios patológicos característicos de la demencia.

De hecho, los investigadores teorizan que varios factores ambientales (como la educación, el ejercicio y la estimulación mental) podrían ayudar a los adultos mayores a mantener su función cognitiva durante más tiempo, incluso cuando estos cambios se arraigan en el cerebro.

Sexton apuntó que la Asociación del Alzheimer dirige un estudio, llamado U.S. POINTER, que evalúa si una combinación de medidas del estilo de vida (como una dieta saludable y el ejercicio) pueden preservar la función cognitiva en los adultos mayores que tienen un riesgo más alto de deterioro.

En cuanto a la vitamina D, el cuerpo la sintetiza de manera natural cuando la luz del sol llega a la piel, pero pocos alimentos la contienen naturalmente: el pescado graso es una fuente, mientras que alimentos como la leche, el jugo de naranja y los cereales para desayunar están fortificados con vitamina D.

La ingesta recomendada para los adultos de hasta 70 años es de 600 UI al día, mientras que las personas mayores deben consumir 800 UI.

En realidad no está claro por qué algunas personas tienen más vitamina D en el cerebro que otras. En este estudio, dijo Booth, solo hubo una correlación "modesta" entre los niveles de vitamina D en la sangre y los del cerebro. Y los niveles de vitamina D en sangre no se relacionaron con el rendimiento de los adultos en las pruebas cognitivas.

Se necesita más investigación, que incluya a grupos raciales diversos, para comprender qué sucede, añadió Booth. La mayoría de las personas de este estudio eran blancas, y pocas tenían unos niveles bajos de vitamina D en la sangre. Las personas con una piel más oscura tienen un mayor riesgo de sufrir una deficiencia de la vitamina.

Más información

La Asociación del Alzheimer ofrece consejos para proteger la salud del cerebro.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Sarah Booth, PhD, director, Jean Mayer USDA Human Nutrition Research Center on Aging, Tufts University, Boston; Claire Sexton, DPhil, senior director, scientific programs and outreach, Alzheimer's Association, Chicago; Alzheimer's & Dementia: The Journal of the Alzheimer's Association, Dec. 7, 2022, online

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