La velocidad a la que caminas podría indicar qué tan rápido envejeces

La velocidad a la que caminas podría indicar qué tan rápido envejeces
Mientras más lento camina una persona, mayor es el riesgo de mortalidad. | Foto: ISTOCK

Si el camino hacia el envejecimiento te preocupa y esperas llegar sano, quizá debas vigilar la velocidad a la que caminas. Un reciente estudio encontró que esta sería un marcador sólido de cómo envejecen los cuerpos y mentes de las personas a partir de los 45 años.

Terrie Moffitt, profesora de psicología y neurociencias en la Universidad de Duke y directora del nuevo trabajo, señaló que las personas que caminan con lentitud podrían estar envejeciendo con una mayor rapidez. Además, parecen perder un mayor volumen cerebral en la mediana edad y tienen un peor desempeño en pruebas físicas y mentales, en comparación con aquellas que tienen un paso más rápido.

Las pruebas de la velocidad de paso suelen ser comunes en la atención geriátrica, y generalmente se administran a las personas mayores de 65 años. "Mientras más lento camina una persona, mayor es el riesgo de mortalidad", advirtió Moffitt.

Sin embargo, la experta y sus colaboradores sospechaban que estas pruebas podían resultar útiles si se administraban en una etapa más temprana, utilizando la velocidad al caminar como indicador de qué tan bien están envejeciendo las personas de mediana edad.

Para poder evaluar esta idea, los expertos llevaron a cabo un seguimiento sobre casi 1 000 personas nacidas entre 1972 y 1973, en Dunedin, Nueva Zelanda. Los participantes, que ya tenían más de 45 años, se sometieron a pruebas de velocidad sobre alfombras eléctricas de más de 7 metros.

Cada persona caminó a su paso normal, y lo más rápido que pudo. Incluso en algunos casos se les pidió que caminaran velozmente mientras recitaban el alfabeto al revés. Luego, los voluntarios realizaron una serie de pruebas sobre el envejecimiento que normalmente se utilizan en las clínicas geriátricas.

Además, se sometieron a imágen por resonancia magnética para evaluar el volumen del cerebro, dado que el encogimiento de este órgano se vincula con la demencia y la enfermedad de Alzheimer. También recibieron una variedad de pruebas mentales y físicas.

Tras analizar los datos, los especialistas dividieron en cinco grupos a los participantes y encontraron que aquellos que se ubicaban en la quinta parte inferior respecto a la velocidad del paso tenían señales de envejecimiento prematuro y acelerado. Sus resultados se publicaron en JAMA Network Open.

Que esconden nuestro pasos

La doctora Stephanie Studenski, geriatra de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, no participó del estudio, pero comentó los hallazgos. "Las personas de mediana edad que caminaban a menos de 1.1 metros por segundo quedaron en la quinta parte inferior respecto a la velocidad de paso, y mostraron señales de envejecimiento rápido".

Y agregó: "Caminar bien implica muchos sistemas del cuerpo, un buen corazón, buenos pulmones, buen sistema nervioso, buena fuerza, buen sistema musculoesquelético, y varias cosas más. La velocidad del paso es un resumen de la salud de los sistemas del cuerpo".

Los que caminaban con una mayor lentitud también parecían más viejos, esto quedó demostrado gracias a la participación de un panel de ocho evaluadores a quienes se pidió que adivinaran la edad de cada voluntario a partir de una fotografía del rostro.

Los especialistas creen que una prueba del paso podría ser una forma sencilla y barata para que los médicos de atención primaria evalúen qué tan bien están envejeciendo los pacientes de mediana edad. "Los médicos podrían colocar sensores al inicio y al final de un pasillo, y evaluar la velocidad de paso de los pacientes a medida que camina por la sala de exámenes", propuso Studenski.

Sin embargo, sería necesario enseñarles a los médicos a interpretar la velocidad de paso de los pacientes de mediana edad, de la misma forma en que ya se entrena a los geriatras para interpretarla en los adultos mayores.

"Un uso incluso mejor de la velocidad de paso podría ser como una evaluación temprana de los medicamentos y las terapias que buscan contrarrestar la demencia y otras enfermedades del envejecimiento", planteó Moffitt. Y anotó: "Esas terapias por lo general son difíciles de evaluar porque los investigadores deben esperar años para que las personas envejezcan y muestren los beneficios previstos".

Finalmente, los especialistas recordaron que las personas de mediana edad con un paso más lento podrían intentar ralentizar su envejecimiento mediante una alimentación saludable, ejercicio regular, dejar de fumar y mantener un mejor control de los factores de riesgo como la hipertensión y el colesterol elevado.

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