Hay 5 veces más probabilidades de un tipo de taquicardia con la COVID que con la vacuna contra la COVID

MARTES, 13 de diciembre de 2022 (HealthDay News) -- Una nueva investigación reveló un vínculo entre un síndrome cardiaco menos conocido y la infección con la COVID, y se observó un vínculo mucho más pequeño entre la afección y la vacunación contra la COVID.

El síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS, por sus siglas en inglés) es una afección relacionada con el sistema nervioso, que provoca un rápido aumento en el latido cardiaco de más de 30 latidos por minutos, o una frecuencia cardiaca que supera los 120 latidos por minutos, en cuestión de 10 minutos tras ponerse de pie. Algunos experimentan desmayos, mareos, fatiga, migrañas, un aumento en la micción, sudoración en las extremidades, ansiedad y temblores.

Hay 5 veces más probabilidades de un tipo de taquicardia con la COVID que con la vacuna contra la COVID

Aunque la vacunación planteó cierto nivel de riesgo, las personas diagnosticadas con la COVID-19 tenían cinco veces más probabilidades de desarrollar POTS que después de la vacunación.

"El principal mensaje de esto es que, aunque observamos un vínculo potencial entre la vacunación contra la COVID-19 y el POTS, prevenir la COVID-19 a través de la vacunación sigue siendo la mejor forma de reducir el riesgo de desarrollar POTS", señaló el primer autor, el Dr. Alan Kwan, especialista cardiovascular del Centro Médico Cedars-Sinai, en Los Ángeles.

"A partir de este análisis, encontramos que las probabilidades de desarrollar POTS son más altas en un plazo de 90 días tras la exposición a las vacunas que en los 90 días antes de la exposición", comentó Kwan en un comunicado de prensa del centro. "También encontramos que las probabilidades relativas de POTS eran más altas de lo que explicarían unos aumentos en las visitas a los médicos tras la vacunación o la infección".

"Este conocimiento identifica una posible (aunque relativamente tenue) asociación entre la vacunación contra la COVID-19 y el POTS", apuntó Kwan.

El equipo de la investigación usó datos de más de 284,000 pacientes vacunados, que fueron tratados dentro de todo el Sistema de Salud Cedars-Sinai entre 2020 y 2022, junto con más de 12,000 pacientes del Cedars-Sinai con COVID-19.

Muchos proveedores de atención de la salud no están familiarizados con el POTS y sus síntomas, lo que ha hecho que los pacientes luchen durante años antes de recibir un diagnóstico adecuado. A veces, los síntomas de POTS se atribuyen incorrectamente al síndrome de fatiga crónica o a otras afecciones.

Mediante la conexión con el virus de la COVID, el campo médico ha obtenido una mejor comprensión del POTS.

"De una forma inesperada pero importante, la COVID-19 ha provocado mucha concienciación sobre el POTS, tanto en los pacientes como en los proveedores", señaló el coautor del estudio, el Dr. Peng-Sheng Chen, un experto del Cedars-Sinai en la afección, que dirige una de las pocas clínicas especializadas en el POTS del país.

"Dada la comprensión más amplia de la enfermedad, muchos pacientes se pueden diagnosticar con una mayor rapidez, lo que permite unas intervenciones más tempranas que pueden mejorar mucho sus síntomas", comentó Chen en el comunicado.

El POTS en general afecta a las mujeres jóvenes en edad fértil.

Las intervenciones para el POTS incluyen evitar desencadenantes como estar de pie durante mucho tiempo, el calor extremo, el frío extremo y las bebidas alcohólicas, apuntó Chen. También se puede aconsejar a los pacientes con la afección que coman una dieta rica en sodio, y que usen ropa de compresión abdominal o en la parte inferior del cuerpo. A veces, los pacientes son tratados con medicamentos o programas específicos para fortalecer el cuerpo y el corazón.

El estudio tiene limitaciones, apuntaron los investigadores, pero esperan que ayude a mejorar las conversaciones sobre la COVID-19 y las vacunas.

"Como profesionales clínicos, reconocemos que los efectos secundarios de las vacunas pueden variar en cuanto a su tipo y gravedad, aunque en general sigan siendo poco comunes. Esperamos que unos datos más claros y una mejor comprensión al final potencien la confianza en la medicina y la calidad de la atención, además de las comunicaciones alrededor de las vacunas", añadió Kwan. "En última instancia, nuestra meta es optimizar la adopción de la vacuna".

Los hallazgos se publicaron en la edición del 12 de diciembre de la revista Nature Cardiovascular Research.

Más información

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EE. UU. ofrece más información sobre el POTS.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Cedars-Sinai Medical Center, news release, Dec. 12, 2022

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