Comer muchos alimentos 'ultraprocesados' podría dañar al cerebro

MARTES, 6 de diciembre de 2022 (HealthDay News) -- Papitas, pizza, galletas: deliciosas, pero una dieta llena de alimentos ultraprocesados como estos podría contribuir al deterioro del cerebro, informan unos investigadores.

Los alimentos ultraprocesados contienen muchos ingredientes añadidos y malsanos, como azúcar, sal, grasa, colores artificiales y conservantes. Algunos ejemplos son las comidas congeladas, los refrescos, los perritos calientes y los fiambres, la comida rápida, las galletas empaquetadas, los pasteles y los refrigerios salados.

Comer muchos alimentos 'ultraprocesados' podría dañar al cerebro

Estos alimentos se han vinculado con un aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca, síndrome metabólico y obesidad.

Ahora, unos científicos de Brasil los han asociado con un mayor riesgo de un deterioro en la capacidad del cerebro.

El estudio no pudo probar causalidad. Pero "el deterioro cognitivo podría ser resultado de lesiones microvasculares en el cerebro, una reducción en el volumen del cerebro, o incluso la inflamación sistémica provocada por el consumo de alimentos ultraprocesados", teorizó la investigadora principal del estudio, Natalia Gomes Goncalves, del Departamento de Patología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo.

"Las elecciones dietéticas son una potente forma de ayudar a mantener una función cerebral sana", enfatizó Goncalves, y nunca es demasiado tarde para realizar cambios saludables.

"La mediana edad es un importante periodo de la vida para adoptar medidas preventivas, a través de cambios en el estilo de vida, dado que las opciones que elijamos a esta edad influirán en los años de la vejez", dijo.

"Esto no significa que [incluso] los adultos mayores no observen beneficios si adoptan un estilo de vida más saludable", añadió Goncalves, porque "la investigación ha mostrado una y otra vez que nos beneficiamos de unas opciones más saludables a cualquier edad".

En el estudio, los investigadores recolectaron datos de casi 11,000 hombres y mujeres, con una edad promedio de 52 años, que participaron en el Estudio longitudinal de salud adulta brasileño.

Durante un seguimiento mediano de ocho años, los participantes que comían más de un 20 por ciento de las calorías diarias a partir de los alimentos ultraprocesados tenían un deterioro un 28 por ciento más rápido en la cognición global, y un deterioro un 25 por ciento más rápido en la función ejecutiva, advirtió Goncalves. Esta asociación fue más potente entre los adultos de 35 a 59 años, en comparación con los adultos de a partir de 59 años, señaló.

"La función ejecutiva se relaciona con nuestra capacidad de planificar y ejecutar objetivos, y la cognición global es la combinación de todos los dominios cognitivos que evaluamos, lo que incluye a la función ejecutiva, la fluidez verbal y la memoria. Por tanto, el deterioro que encontramos en la función cognitiva es algo que podría interferir en nuestras tareas cotidianas", aseguró Goncalves.

Comer muchos alimentos ultraprocesados puede conducir a la obesidad, advirtió. Pero, incluso tras tomar la obesidad en cuenta, fueron los alimentos, y no el aumento de peso, lo que se vinculó con el deterioro.

Basándose en estos hallazgos, los médicos quizá deban aconsejar a los pacientes que cocinen en casa usando ingredientes frescos, en lugar de comprar comidas y refrigerios preparados, dijo Goncalves.

Se necesitan más estudios para confirmar si una ingesta alta de alimentos ultraprocesados de verdad daña directamente al cerebro.

"En este momento, no tenemos neuroimágenes que confirmen estas hipótesis", comentó Goncalves, pero "planificamos estudios futuros para comprender los mecanismos mediante los cuales los alimentos ultraprocesados se asocian con el deterioro cognitivo [del pensamiento]".

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 5 de diciembre de la revista JAMA Neurology.

Una experta que no participó en el estudio apuntó que lo que podría estar afectando al pensamiento es lo que uno no come.

"Uno podría preguntarse cómo comerse una hamburguesa con queso y unas papas fritas con un refresco, disfrutar de unos chicharrones, compartir un cubo de pollo frito o comerse unas galletas comerciales afectaría al cerebro", planteó la Dra. Samantha Heller, nutricionista clínica sénior de Langone Health de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

Cuando las personas comen alimentos ultraprocesados de forma regular, es poco probable que obtengan las fibras, las vitaminas, los minerales y los fitonutrientes que sus cuerpos necesitan para estar sanos, luchar contra la enfermedad y reducir la inflamación, indicó.

"En última instancia, esto puede afectar a qué tan bien funcionan nuestros cerebros, porque necesitan un suministro constante de estos macro y micronutrientes para funcionar de forma adecuada. No podemos forzar a la mente a compensar una mala nutrición", explicó Heller.

Los efectos de comer alimentos ultraprocesados, por ejemplo un mayor riesgo de hipertensión, diabetes tipo 2, enfermedad cardiaca y obesidad, también pueden afectar a la salud del cerebro, apuntó.

"Los alimentos ultraprocesados están diseñados para provocar antojos y un deseo intenso de estos alimentos, y la publicidad (que es ubicua) refuerza esas ansias", añadió Heller. "El ansia por alimentos ultraprocesados no es culpa de los consumidores. Pero depende de ellos reconocer la manipulación de las compañías de comida y asumir el control sobre lo que elegimos comer".

Más información

Aprenda más sobre la dieta y el deterioro cognitivo en la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Natalia Gomes Goncalves, PhD, department of pathology, School of Medicine, University of Sao Paulo, Brazil; Samantha Heller, MS, RD, CDN, senior clinical nutritionist, NYU Langone Health, New York City; JAMA Neurology, Dec. 5, 2022, online

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