Cómo nos afecta vivir solos

Cómo nos afecta vivir solos
| Foto: ISTOCK

En muchas ocasiones podemos disfrutarla, pero para muchos especialistas la soledad es un serio problema de salud pública. Un reciente estudio respaldó esta idea, al encontrar que las personas que viven solas tienen un mayor riesgo de desarrollar trastornos mentales.

Muchos filósofos y sociólogos coinciden en que somos seres sociales que funcionan en comunidades. Con ello intentan explicar que no podríamos vivir completamente aislados de otras personas. Pero, una nueva y creciente tendencia parece contradecir esta idea.

Según el libro del sociólogo estadounidense Erik Klinenberg, "Going Solo", un importante porcentaje de la sociedad opta por un estilo de vida solitario.

Por ejemplo, durante la década del '50 en EE. UU., cerca del 22% de los adultos eran solteros y 4 millones vivían solos. En cambio, en 2012, más del 50% de los adultos eran solteros y 31 millones vivían solos.

Si bien parte de la diferencia podría explicarse por el crecimiento poblacional, el autor indica que en casi un tercio de los hogares estadounidenses las personas viven solas.

Esta tendencia es más común en mujeres (17 millones) que en hombres (14 millones) y la mayoría de las personas en esta condición tienen entre 35 y 65 años.

El autor indica que, en 1996, alrededor de 153 millones de personas vivían solas en todo el mundo. En 2006, este número creció un 33%, alcanzando los 202 millones de personas.

Los motivos detrás de esta decisión son varios, como la búsqueda por una mayor libertad e independencia, el envejecimiento de la población, el rechazo por el matrimonio o el aumento en las tasas de divorcio.

Lo cierto es que vivir solo podría tener un lado negativo. El nuevo estudio de la Universidad de Versalles Saint-Quentin-en-Yvelines, en Francia, encontró un vínculo entre vivir solo y desarrollar algún tipo de trastorno mental común, como ansiedad, depresión o abuso de sustancias. 

El problema de la soledad

Si bien este trabajo no es el primero en analizar esta relación, se diferencia de investigaciones anteriores por no centrarse en analizar solamente la depresión en las personas solitarias.

Además, muchos de los estudios anteriores se concentraban solo en personas mayores, por lo que sus hallazgos podrían no aplicarse a otros grupos de edad.

Para lograr una investigación más completa, los expertos utilizaron 3 encuestas para analizar la altura, peso, consumo de alcohol y drogas, situación laboral, apoyo social y sentimientos de soledad de más de 20,500 personas de 16 a 74 años, que vivían en Inglaterra.

Tras comparar los datos se encontraron con los siguientes resultados:

  • En la encuesta de 1993 el 19.9% de las personas que vivían solas padecían algún trastorno mental, en comparación al 13.6% que vivía acompañado.
  • En la encuesta de 2000 el 23.2% de las personas que vivían solas padecían algún trastorno mental, en comparación al 15.5% que vivía acompañado.
  • En la encuesta de 2007 el 24.7% de las personas que vivían solas padecían algún trastorno mental, en comparación al 15.4% que vivía acompañado.
  • En el 84% de los casos, la soledad explicaba la asociación.
  • Esta asociación se dio independientemente de la edad y el sexo.

Los expertos creen que esto puede ayudar a comprender el acelerado crecimiento de los problemas de salud mental.  También señalaron que estos resultados demuestran que la relación entre la salud mental y vivir solo es estable a lo largo del tiempo y que el vínculo no se limita a los adultos mayores.

Según explicaron, el próximo paso será encontrar maneras de garantizar que las personas que lo necesiten tengan acceso a respaldo y atención por parte de profesionales.

A pesar de la efectividad de los tratamientos contra la depresión, Mental Health America (MHA) estima que solo un 35% de las personas que la padecen en EE. UU., busca ayuda con profesionales de salud mental.

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