Un problema doble: los incendios forestales pueden aumentar el riesgo de COVID

LUNES, 16 de agosto de 2021 (HealthDay News) -- El humo de los incendios forestales que arropa ahora a grandes zonas de Estados Unidos no solo hace que los ojos piquen y dificultan la respiración: también podrían contribuir al aumento actual en los casos graves de COVID-19.

Los datos de tres estados del Oeste que sufren incendios forestales con frecuencia muestran que los casos y las muertes por la COVID-19 aumentan junto con la cantidad de contaminación con humo en el aire, según un estudio reciente.

Un problema doble: los incendios forestales pueden aumentar el riesgo de COVID

Mientras los incendios forestales arrasaban el año pasado, un aumento diario en la contaminación con partículas finas de apenas 10 microgramos por metro cúbico (µg/m3) de aire se asoció con un aumento del 12 por ciento en los casos de COVID-19, y un aumento del 8 por ciento en las muertes relacionadas con la COVID-19, a lo largo de un mes, señaló la investigadora líder, Xiaodan Zhou, estadística del Instituto de Investigación en Sistemas Ambientales (ESRI) en Redlands, California.

En otras palabras, miles de casos y muertes por la COVID-19 en California, Oregón y Washington entre marzo y diciembre de 2020 podrían ser atribuibles a la contaminación del aire provocada por el humo de los incendios forestales, concluyeron los investigadores, aunque el estudio no probó causalidad.

El vínculo entre el humo de los incendios forestales y una enfermedad respiratoria como la COVID-19 tiene sentido para el Dr. Amesh Adalja, experto sénior del Centro de Seguridad de la Salud Johns Hopkins, en Baltimore.

"Es biológicamente plausible que la materia particulada [PM] de los incendios forestales, que son irritantes pulmonares que provocan inflamación, puedan entrar en sinergia con la COVID y aumentar las probabilidades y la intensidad de los síntomas", señaló Adalja. "No resulta sorprendente que este estudio muestre una asociación".

Los hallazgos sugieren otro motivo para que las personas se vacunen, aconsejó Zhou.

"Mostramos que el humo de los incendios forestales puede exacerbar las afecciones por la COVID-19, es decir, una vez las personas contraen la COVID-19 en primer lugar", advirtió Zhou. "Tenemos la suerte de contar con unas vacunas seguras y efectivas que previenen la COVID-19 en primer lugar. La medida más directa que podemos tomar para acabar con esta pandemia es vacunar a la mayor cantidad de personas posible".

El humo de los incendios forestales ya se ha vinculado con la muerte prematura, el asma, la EPOC y otras enfermedades respiratorias, anotaron los investigadores.

En el estudio, que se publicó en la edición del 13 de agosto de la revista Science Advances, Zhou y sus colaboradores crearon un modelo estadístico que evaluó los datos sobre la contaminación y los conteos de casos de 92 condados en los tres estados. Los condados representaban un 95 por ciento de la población de los estados.

Los investigadores encontraron que, del 15 de agosto al 15 de octubre de 2020, la mayor actividad de incendios de la temporada de incendios había llenado los cielos de unos niveles significativamente más altos de contaminación con partículas finas durante días y semanas a la vez.

Por ejemplo, el condado de Mono, en California, experimentó cuatro días de seguido en septiembre de 2020, con unos niveles de PM 2.5 superiores a 500 µg/m3, unos niveles que la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. considera "peligrosos".

Esos mismos condados también experimentaron un aumento en los casos y las muertes por la COVID-19. Tras controlar otros factores, como el tiempo y el tamaño de las poblaciones, los investigadores encontraron una asociación entre los aumentos a largo plazo en la contaminación atmosférica por el humo de los incendios y el número y gravedad de los casos de COVID-19.

En algunos casos, los incendios forestales tuvieron un efecto en los casos y las muertes por la COVID-19 que duraron hasta cuatro semanas, añadieron los autores del estudio.

Un aumento diario en la contaminación con partículas de 10 µg/m3 se asoció con un aumento del 53 por ciento en las muertes por la COVID-19 en el condado de Calaveras, California, y un aumento del 66 por ciento en el condado de San Bernardino, California, el efecto más grande que observaron los investigadores.

El mismo nivel de aumento en la contaminación atmosférica se vinculó con el mayor aumento en las infecciones de COVID-19 en los condados ahogados por el humo de Sonoma, California, y Whitman, Washington, con unos aumentos respectivos del 65 y el 72 por ciento.

En los días en que los incendios forestales arrasaban, el humo que producían provocó el mayor porcentaje de muertes adicionales en los condados de Butte y Calaveras, en California, según el informe.

Los condados de Butte, California, y Whitman, Washington, tuvieron los porcentajes más altos de casos totales de COVID-19 atribuibles a unos niveles altos de contaminación de partículas finas en los días con incendios, mostraron los hallazgos.

Entre el número total de casos de COVID-19 que ocurrieron en esos condados, un 17 y un 18 por ciento, respectivamente, eran atribuibles a unos niveles altos de contaminación con partículas finas durante los incendios forestales.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Xiaodan Zhou, statistician, ESRI, Redlands, Calif.; Amesh Adalja, MD, senior scholar, Johns Hopkins Center for Health Security, Baltimore; Science Advances, Aug. 13, 2021, online

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