Tras una conmoción, las probabilidades de enfermedad mental aumentan en los niños

MIÉRCOLES, 9 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- Los niños que han sufrido una conmoción cerebral tienen un riesgo más alto de problemas posteriores de la salud mental, sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

Los investigadores encontraron que, en comparación con sus pares, los niños y adolescentes con una conmoción anterior tenían un 39 por ciento más de probabilidades de ser diagnosticados con una afección de la salud mental, entre ellas trastornos de la ansiedad, depresión y trastornos de la conducta. También presentaban un mayor riesgo de infligirse autolesiones.

Tras una conmoción, las probabilidades de enfermedad mental aumentan en los niños

Los expertos enfatizaron que la mayoría de los niños con conmociones se recuperan del todo, y que los hallazgos no son causa de alarma.

Más bien, apuntaron, el estudio subraya la importancia de tomarse las conmociones en serio, y de prestar atención a la salud mental de los niños después de que sufran una.

"La asociación entre las conmociones y los resultados de salud mental se observa en algunos niños, no en todos", aclaró la investigadora principal, Andree-Anne Ledoux, del Instituto de Investigación del Hospital Pediátrico del Este de Ontario, en Ottawa, Canadá.

Planteó que, para las familias, es importante ser conscientes de que pueden surgir problemas de salud mental tras una conmoción. Si notan "indicadores preocupantes", aconsejó Ledoux, pueden hablar con el proveedor de atención de la salud.

Por otra parte, los médicos pueden evaluar los problemas de salud mental de los niños durante su atención de seguimiento de la conmoción, añadió.

Una conmoción ocurre cuando un golpe o sacudida en la cabeza hace que el cerebro se mueva de acá para allá con rapidez dentro del cráneo. Puede provocar varios síntomas inmediatos, como dolor de cabeza, confusión, mareo y una sensación general de malestar.

La mayoría de los niños con una conmoción se sienten mejor en un par de semanas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Pero algunos tienen síntomas "postconmocionales" prolongados que podrían durar meses, entre ellos dolores de cabeza, problemas para dormir, y dificultades con la memoria y la concentración.

Los estudios encontraron que los niños pueden sufrir problemas de la salud mental, como depresión y trastornos de la ansiedad, después de una conmoción.

Los nuevos hallazgos deberían centrar más la atención en estos problemas, dijo Talin Babikian, neuropsicóloga clínica de la Universidad de California, en Los Ángeles.

Babikian enfatizó que cuando los niños sufren una sola conmoción sin complicaciones, la lesión en general está "limitada en el tiempo".

Y cuando desarrollan síntomas de salud mental después, dijo, es probable que se relacionen con alteraciones en sus vidas En algunos niños, tener que dejar el deporte por un tiempo, o estar menos implicados en sus actividades usuales, puede ser angustioso.

En otros casos, anotó Babikian, los niños quizá tengan síntomas de trastorno por estrés postraumático si, por ejemplo, sufrieron una conmoción en un accidente de coche.

Dijo que es importante que las familias reciban una información precisa sobre la recuperación tras una conmoción. No es solo para que sepan qué tipos de síntomas pueden persistir o aparecer, sino también para mantener las cosas en perspectiva.

Babikian escribió un editorial que se publicó junto con el estudio en la edición en línea del 7 de marzo de la revista JAMA Network Open.

Los hallazgos se basan en los expedientes médicos de casi 449,000 niños y adolescentes de 5 a 18 años de Ontario. Más de 152,000 sufrieron una conmoción, mientras que los demás fueron tratados por una lesión ortopédica. Ninguno tenía un historial de tratamiento por una afección de la salud mental, ni por una conmoción anterior en los últimos cinco años.

El equipo de Ledoux observó las tasas de diagnósticos de salud mental, autolesiones, hospitalización psiquiátrica y suicidio en ambos grupos, entre un mes y 10 años tras la lesión física.

Los investigadores hallaron que, con la excepción del suicidio, los niños con conmociones tenían un riesgo relativamente más alto que sus pares.

Alrededor de un 11 por ciento al año fueron diagnosticados con una afección de la salud mental, frente a más o menos un 8 por ciento de los niños con lesiones ortopédicas. Tanto las autolesiones como las hospitalizaciones psiquiátricas fueron mucho menos comunes, y afectaron a ambos grupos con una tasa de menos de un 1 por ciento al año. Pero, de nuevo, los niños con conmociones tuvieron un riesgo relativamente más alto.

Ladoux anotó que puede resultar complejo distinguir entre los síntomas postconmocionales y una afección de salud mental de nuevo inicio. Basándose en los datos que tenían, su equipo no pudo decir si algunos niños con un diagnóstico de salud mental quizá hayan tenido un síndrome postconmocional.

Los investigadores no están seguros sobre por qué solo ciertos niños desarrollan síntomas de salud mental después de una conmoción.

"Pero, con o sin conmoción, hay algunos ingredientes clave que respaldan la salud mental de los niños", aseguró Babikian.

Uno, dijo, es tener una sensación de seguridad y "agencia", mientras que otro es un sentimiento de pertenencia e implicación con sus pares. Babikian planteó que es importante ayudar a los niños a volver a sus rutinas normales tras una conmoción, y evitar el retraimiento o la "pérdida de aptitudes".

Y dada la importancia de la implicación social y el ejercicio, nadie está diciendo que se deba evitar que los niños hagan deportes o actividad física en nombre de la prevención de las conmociones.

"Debemos tomarnos las conmociones en serio", señaló Babikian. "Pero esto se debe equilibrar al reconocer los beneficios de implicarse en la vida".


Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la prevención y la gestión de las conmociones.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Andree-Anne Ledoux, PhD, scientist, Children's Hospital of Eastern Ontario Research Institute, and assistant professor, department of cellular molecular medicine, University of Ottawa, Ontario, Canada; Talin Babikian, PhD, clinical neuropsychologist, associate director, UCLA Steve Tisch BrainSPORT Program, David Geffen School of Medicine, University of California, Los Angeles; JAMA Network Open, March 7, 2022, online

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