¿Su hijo adolescente admitiría un problema de salud mental? Una encuesta encuentra obstáculos para la ayuda

LUNES, 21 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- Si su hijo adolescentes se estuviera enfrentando a problemas de salud mental, ¿usted lo sabría?

La mayoría de los padres afirman que sí, pero muchos también dudan que su hijo adolescente les diría que algo anda mal, muestra una encuesta reciente.

¿Su hijo adolescente admitiría un problema de salud mental? Una encuesta encuentra obstáculos para la ayuda

En específico, casi un 95 por ciento de los padres encuestados dijeron que sentían cierta o mucha confianza en que notarían las señales de los problemas. Pero apenas un 25 por ciento contestaron que su hijo adolescente sin duda hablaría con ellos, mientras que un 55 por ciento dijeron que era posible que sus hijos hablaran con ellos si experimentaran problemas de la salud mental.

La salud mental de los jóvenes es un tema candente de conversación en Estados Unidos. Unas importantes organizaciones de salud pediátrica declararon una emergencia nacional de salud mental infantil el octubre pasado, y el Cirujano General de EE. UU., el Dr. Vivek Murthy, emitió un informe en diciembre en que advertía sobre una crisis de salud mental generalizada entre los niños.

En muchos casos, los padres son los más propensos a reconocerlo y a buscar ayuda para sus hijos.

"Sin duda, la salud mental ha sido un problema importante en el pasado, y es cada vez más importante para los adolescentes durante la pandemia", señaló el Dr. Gary Freed, pediatra del Hospital Pediátrico C.S. Mott y de University of Michigan Health, y codirector de la Encuesta nacional sobre salud infantil del Mott. "Deseábamos consultar a los padres y ver cuáles han sido sus experiencias y en qué áreas quizá necesiten algo de ayuda para intentar hacer una diferencia para sus hijos, que quizá tengan problemas".

Para los padres, diferenciar entre una conducta adolescente normal y algo más significativo puede resultar difícil, anotaron los autores de la encuesta. La mayoría de los adolescentes sí experimentan periodos de cambios de humor y conducta emocional.

Más de 1,200 padres de EE. UU. respondieron a la encuesta, y comentaron que percibían que las señales de advertencia eran unos comentarios frecuentes de que estaban preocupados o ansiosos, los cambios de humor, una reducción en la interacción con la familia, que las calificaciones bajen, y los cambios en los patrones de sueño y alimentación. Entre un 49 y un 65 por ciento de los padres citaron cada uno de estos problemas.

"Y todas estas son exactamente el tipo de cosas a los que los padres deben estar atentos, y también deben recordar que no todos los adolescentes mostrarán todos estos cambios, y que algunos quizá sean más fáciles de reconocer que otros", aclaró Freed.

La mayoría de los padres de la encuesta, un 82 por ciento, afirmaron que si pensaban que su hijo adolescente tenía un problema de salud mental, su primer paso sería hablar con el niño. Alrededor de un 55 por ciento dijeron que lo vigilarían de cerca. Apenas más o menos un 43 por ciento afirmaron que harían una cita con el médico de su hijo, mientras que un 25 por ciento consultarían a un maestro y un 13 por ciento buscarían consejos de familiares o amigos.

"Los padres deben reconocer que si notan un cambio en la conducta de su hijo adolescente o su salud mental les preocupa, el primer paso que deben dar es en realidad hablar con su hijo adolescente para intentar determinar si puede gestionar estos problemas actuales por su cuenta o si parece estar abrumado... y ese padre debe confiar en su intuición", dijo Freed.

Sea un buen oyente e inicie unas conversaciones sin juicios, sugirió Freed.

El estigma que rodea a la salud mental quizá dificulte que los niños y los padres busquen ayuda, con la esperanza de que los síntomas desaparezcan solos. Pero los problemas de la salud mental pueden conducir a graves consecuencias, de forma que, cuando surgen, es importante buscar ayuda.

El Dr. Anish Dube es director del programa de la residencia de entrenamiento en psiquiatría de la Universidad de Medicina y Ciencias Charles R. Drew, en Los Ángeles, y miembro del Consejo de Niños, Adolescentes y Sus Familias de la Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association). Dube no participó en la encuesta. Se alegró de que, según las respuestas de los padres, están cuidado activamente a la salud mental de sus hijos.

Dube sugiere que todos los padres pueden abrir líneas de comunicación con sus hijos adolescentes, al mostrarse disponibles para ellos.

"Hay que tener cuidado, y tanto permitir que el joven explore y sea un individuo y darle cierto grado de privacidad como, al mismo tiempo, recordarle que los padres están ahí para dar respaldo a sus hijos adolescentes, y que cuando los necesiten pueden ayudarlos", planteó Dube.

La transición a la adultez está llena de altibajos, aclaró Dube. Es tan importante celebrar los éxitos como ofrecer respaldo durante los puntos bajos.

"Si durante la adolescencia se recibe el respaldo adecuado, y en ese momento hay disponibles la estimulación y los recursos adecuados, también puede ser un periodo muy saludable en la vida de un joven, y una transmisión saludable a la adultez y a un funcionamiento saludable", señaló Dube.

Dube dijo que sospecha que parte del aumento en los problemas de salud mental de los niños es un factor de una mejor detección, y que los niños también han tenido dificultades en décadas anteriores.

Pero hay factores estresantes adicionales, apuntó Dube, y anotó que los padres de esta encuesta tenían hijos de 11 a 18 años, algunos de los cuales están a punto de entrar en la adultez y se preguntan qué les depara el futuro, algo que ha sido más difícil de determinar durante la pandemia.

Los padres también deben saber que no están solos, y que quizá tengan que buscar ayuda externa, añadió Freed.

Algo notable es que apenas 4 de cada 10 padres dijeron que los médicos de sus hijos les preguntan sobre la salud mental durante los chequeos de rutina.

Los padres también reportaron problemas para acceder a la atención de la salud mental para sus hijos.

Alrededor de un 26 por ciento experimentaron unas largas esperas para conseguir citas, un 15 por ciento tenían dificultades para encontrar proveedores que aceptaran su seguro, y un 13 por ciento tuvieron problemas para encontrar proveedores que trabajaran con sus hijos. Los proveedores de atención primaria pueden ser un recurso para ayudar a orientarse en este sistema.

"Los padres también deben saber que están empoderados, que si sienten que el proveedor de su hijo adolescente no está siendo proactivo y que no trae estos temas a colación, ellos pueden mencionarlos", concluyó Freed.

Los hallazgos se publicaron en el 21 de marzo en la National Poll on Children’s Health del Hospital Pediátrico C.S. Mott.

Más información

La Academia Americana de Pediatría ofrece más información sobre la emergencia de salud mental de los niños.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Gary Freed, MD, pediatrician, C.S. Mott Children's Hospital, and co-director, C.S. Mott Children’s Hospital National Poll on Children's Health, University of Michigan-Michigan Medicine, Ann Arbor; Anish Dube, MD, program director for psychiatric residency training, Charles R. Drew University of Medicine, Los Angeles, and member, American Psychiatric Association Council on Children, Adolescents and Their Families; C.S. Mott Children’s Hospital National Poll on Children's Health, March 21, 2022

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