Un nuevo riesgo de los cigarrillos electrónicos

Un nuevo riesgo de los cigarrillos electrónicos
| Foto: ISTOCK

Los cigarrillos electrónicos plantean otro peligro para los adolescentes: un estudio reciente encuentra que la exposición de segunda mano al vapeo podría aumentar las probabilidades de ataques de asma en los adolescentes con la afección respiratoria.

Los estudiantes de escuela intermedia y secundaria con asma tenían un 27% más de probabilidades de haber sufrido un ataque de asma si habían sido expuestos al vapor del cigarrillo electrónico de otra persona, encontraron los investigadores.

"Aunque no podemos afirmar de forma definitiva que esos productos empeoren el asma, creo que si fuera la madre, no querría arriesgarme a que mis hijos estuvieran cerca de personas que utilicen esos productos", enfatizó la investigadora principal, Jennifer Bayly, estudiante en la Facultad de Medicina Robert Wood Johnson de la Universidad de Rutgers en New Brunswick, Nueva Jersey.

Estos hallazgos y otros contradicen a la percepción general de que las emisiones de los cigarrillos electrónicos no conllevan ningún riesgo, señaló la Dra. Karen Wilson, jefa de pediatría general en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"En contradicción con la idea de que es vapor de agua inocuo, en realidad contiene algunas de las mismas sustancias que encontramos en el humo de tabaco, junto con materia particulada que puede ser muy irritante para las personas con asma", dijo Wilson.

Hay evidencias científicas moderadas de que el uso de los cigarrillos electrónicos provoca un aumento en la tos y en la respiración sibilante en los adolescentes, así como un aumento en los síntomas del asma, según un informe reciente de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina que citaron los autores del estudio.

En su investigación, Bayly y sus colaboradores reunieron datos de la Encuesta sobre el tabaco en la juventud de Florida de 2016. La encuesta incluyó a unos 33,500 estudiantes de secundaria y a poco más de 36,000 estudiantes de intermedia, de 11 a 17 años de edad. El estudio se enfocó en 11,830 estudiantes que reportaron que tenían asma.

En general, un 21% de los jóvenes con asma dijeron que habían sufrido un ataque de asma en el año anterior, y un 33% dijeron que se habían expuesto al vapor de un cigarrillo electrónico de segunda mano.

Esa exposición al vapor de segunda mano se vinculó con un aumento significativo en el riesgo de un ataque de asma, incluso después de que los investigadores tomaran en cuenta otros factores, por ejemplo si los adolescentes habían usado un cigarrillo electrónico ellos mismos, o si se habían expuesto al humo de tabaco.

El informe aparece en la edición del 4 de enero de la revista Chest.

"Los autores realizaron un buen trabajo al controlar otras fuentes" de exposición a sustancias que irritan a los pulmones, aseguró la Dra. Christy Sadreameli, pulmonóloga pediátrica en el Hospital de Johns Hopkins en Baltimore, y vocera de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association).

En realidad, el nuevo estudio probablemente haya restado importancia al efecto que el vapor de cigarrillo electrónico de segunda mano tiene en los niños, dijeron Wilson y Sadreameli.

Esto se debe en parte a que el estudio se enfocó en los adolescentes, indicó Wilson. "Me preocuparía mucho pensar sobre el impacto en los niños pequeños que no pueden escapar a esos aerosoles de segunda mano", explicó.

También se debe a que los datos ya tienen unos cuantos años de antigüedad, añadió Sadreameli, y el uso de los cigarrillos electrónicos ha aumentado incluso más desde la llegada de Juul, una importante marca de cigarrillos electrónicos que es popular entre los jóvenes.

"Sabemos que la adopción de los cigarrillos electrónicos sucede a un ritmo muy rápido", aseguró Sadreameli. "Si acaso, quizá haya incluso más estudiantes, si hicieran el estudio hoy en día, que se están exponiendo a [los sistemas electrónicos de administración de nicotina] o que posiblemente los utilicen".

El vapor de los cigarrillos electrónicos contiene propilenglicol, glicerina vegetal, nicotina y muchos agentes distintos para el sabor, anotaron los investigadores. Cada uno de éstos se ha vinculado con la inflamación y la irritación en los pulmones, lo que podría impactar a los que sufren de asma.

Los padres deben limitar la exposición de los niños al vapor de segunda mano, sobre todo si tienen asma, plantearon Wilson y Sadreameli.

Pero Gregory Conley, presidente de la Asociación Americana del Vapeo (American Vaping Association), una organización sin fines de lucro que aboga por una regulación sensata de los productos de vapeo, criticó los hallazgos.

"Lamentablemente, los autores de este estudio no divulgaron qué porcentaje de jóvenes expuestos al vapor también fueron expuestos al humo de cigarrillo, a pesar de que tenían eso datos disponibles, haciendo así que sea imposible que el lector determine si queda algún efecto si se elimina la exposición al humo de cigarrillo", dijo Conley.

Más información

La Universidad de California, en Davis, ofrece más información sobre los cigarrillos electrónicos.

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