¿Reducir la sal ayuda a las personas que se enfrentan a la insuficiencia cardiaca?

MARTES, 5 de abril de 2022 (HealthDay News) -- Si usted tiene insuficiencia cardiaca, hay buenas y malas noticias sobre qué tanto ayudaría reducir la sal.

Una investigación reciente encuentra que aunque no previene la muerte ni la hospitalización entre los pacientes, sí parece mejorar su calidad de vida.

¿Reducir la sal ayuda a las personas que se enfrentan a la insuficiencia cardiaca?

Durante años, se les ha dicho a los pacientes con insuficiencia cardiaca que reduzcan la sal de la dieta como una forma de ayudar a prolongar la vida, pero entre más de 800 pacientes de seis países, reducir el consumo de sal no previno las muertes, las visitas a la sala de emergencias ni las hospitalizaciones, encontraron los investigadores.

Aun así, "sí pensamos que hay una ligera ganancia al reducir la cantidad de sodio en la dieta", señaló el investigador, el Dr. Justin Ezekowitz, profesor de la división de cardiología de la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá.

Los pacientes del estudio ya comían mucha menos sal que la mayoría de los estadounidenses, aunque no habían logrado la cantidad de sal objetivo óptima que se recomienda, explicó.

"La meta esperada no es necesariamente reducir los eventos clínicos, pero sí mejora la calidad de vida, lo que podría ser muy importante para los pacientes individuales", planteó Ezekowitz.

En el estudio, el equipo de la investigación dio seguimiento a pacientes con insuficiencia cardiaca de 26 centros médicos de Australia, Canadá, Colombia, Chile, México y Nueva Zelanda. La mitad se asignó al azar a recibir la atención usual, y los demás recibieron consejería nutricional sobre cómo reducir más su consumo diario de sal.

A los pacientes que recibieron la consejería se les dieron sugerencias para su menú, y se les animó a cocinar en casa y a no añadir sal. También se les instó a evitar los alimentos salados.

Se pidió a los pacientes que mantuvieran su consumo de sal en 1,500 miligramos (mg) al día, más o menos dos tercios de una cucharadita. Antes del estudio, los pacientes añadían un promedio de 2,217 mg al día, o más o menos una cucharadita. Tras un año, los que no recibieron consejos nutricionales comían en promedio 2,072 mg de sal al día, mientras que los que recibieron la orientación nutricional consumían 1,658 mg al día.

Aunque el grupo de Ezekowitz no encontró ninguna diferencia significativa en las muertes u hospitalizaciones entre los dos grupos de pacientes, los que estaban en el grupo de la dieta baja en sal sí mostraron una mejora en la calidad de vida y en la gravedad de su insuficiencia cardiaca.

Ezekowitz piensa que estos resultados quizá habrían sido distintos si el estudio hubiera continuado durante más tiempo o si los niveles de consumo de sal hubieran sido más bajos.

Los hallazgos no son un permiso para comer toda la sal que quiera, añadió.

"Las personas deben seguir preocupándose de la cantidad de sal de sus dietas, y seguir reduciendo el sodio en su dieta en general", aconsejó Ezekowitz. "Quizá haya beneficios que no medimos en nuestro ensayo clínico que podrían obtener al reducir la sal en la dieta. Una dieta baja en sal podría en realidad mejorar su calidad general de vida. La conclusión real es que una dieta baja en sodio sigue siendo una parte importante para la mayoría de los pacientes".

El informe se publicó en la edición en línea del 2 de abril de la revista The Lancet, y se presentó en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), en Washington, D.C.

El Dr. Gregg Fonarow, jefe interino de la división de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles, dijo que durante décadas se ha aconsejado a los pacientes con insuficiencia cardiaca que restrinjan su consumo de sal.

"Esta recomendación antigua y ampliamente aceptada se basaba en un fundamento fisiológico, la observación clínica y la opinión de los expertos, en lugar de haberse demostrado en ensayos clínicos prospectivos y aleatorios", anotó.

Aunque las directrices más recientes sobre la insuficiencia cardiaca han reconocido la incertidumbre respecto a los beneficios de reducir la sal, a muchos pacientes todavía se les dice que reduzcan la sal a unos niveles muy bajos, dijo Fonarow.

"Las evidencias de este ensayo clínico aleatorio, que es tan importante, sugieren que la restricción de la sal en la dieta con un objetivo de menos de 1,500 mg al día en los pacientes con insuficiencia cardiaca no redujo la mortalidad, la hospitalización relacionada con eventos cardiovasculares ni las visitas a la salas de emergencias relacionadas con eventos cardiovasculares", comentó.

Para los pacientes con insuficiencia cardiaca, sigue sin estar claro si algún nivel de restricción de la sal ofrece unos beneficios clínicos, aclaró Fonarow.

"Pero es importante tener en cuenta que el grupo de comparación de la atención usual consumía poco más de 2,000 mg de sodio al día, lo que sigue siendo más bajo que los 3,400 mg de sodio al día que son la cantidad promedio que consumen la población general de EE. UU.", apuntó.

Los pacientes con insuficiencia cardiaca deben hablar con el médico sobre cómo estos nuevos hallazgos podrían aplicarse para ellos, aconsejó Fonarow.

La clave para vivir con la insuficiencia cardiaca es seguir los consejos sobre los tratamientos probados, aseguró.

"Algo importante es que se ha mostrado que el uso y el cumplimiento de las directrices y la terapia médica que modifican la enfermedad es la mejor y más segura forma de mejorar los resultados clínicos de los pacientes con insuficiencia cardiaca", añadió Fonarow.

Más información

Aprenda más sobre la sal y la salud del corazón en la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Justin Ezekowitz, MBBCh, professor, division of cardiology, University of Alberta, Edmonton, Canada; Gregg Fonarow, MD, interim chief, UCLA Division of Cardiology, Los Angeles; The Lancet, April 2, 2022, online

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