¿Podrían las bacterias intestinales ayudar a provocar depresión?

MARTES, 6 de diciembre de 2022 (HealthDay News) -- La depresión quizá sea un trastorno del cerebro, pero una nueva investigación amplía las evidencias de que también implica a los intestinos.

Aunque la depresión es compleja, una investigación reciente ha apuntado a un rol de las bacterias que viven en los intestinos, que sugiere que ciertas cepas bacterianas podrían fomentar los síntomas de depresión, aunque otras podrían ser protectoras.

¿Podrían las bacterias intestinales ayudar a provocar depresión?

En un par de estudios recientes, los investigadores identificaron a 13 grupos de bacterias que se relacionaban con las probabilidades de que los adultos tengan síntomas de depresión. En algunos casos, las bacterias intestinales estaban mermadas en las personas con depresión, mientras que otras estaban presentes a unos niveles relativamente altos.

Pero los expertos enfatizaron que los hallazgos no prueban que ninguno de los gérmenes intestinales provoquen depresión, ni que protejan de la afección. Entonces, es demasiado pronto para recomendar a los probióticos como tratamiento para la depresión.

De hecho, la diversidad y la abundancia de las bacterias intestinales parecen cambiar cuando hay cualquier enfermedad crónica, comentó el Dr. Emeran Mayer,, director del Centro Oppenheimer de Neurología del Estrés de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles.

Mayer, que no participó en la investigación, también es el autor del libro "The Mind-Gut Connection". Dijo que los hallazgos podrían reflejar un "efecto general de la enfermedad", en lugar de unos patrones de las bacterias intestinales específicos de la depresión.

La investigación, que se publicó el 6 de diciembre en la revista Nature Communications, es la indagación más reciente sobre la pregunta de si el microbioma intestinal está de alguna forma implicada en la depresión.

El microbioma intestinal se refiere a los billones de bacterias y otros microorganismos que viven en el sistema digestivo. Pero se cree que estos microbios hacen mucho más que ayudar en la digestión. Los estudios muestran que están implicados en todo, desde las defensas del sistema inmunitario hasta la producción de vitaminas, compuestos antinflamatorios e incluso compuestos que influyen en el cerebro.

Algunas investigaciones han vinculado ciertas bacterias intestinales con unas probabilidades más altas o más bajas de depresión.

Los nuevos hallazgos confirman que estos microbios están vinculados con la depresión, e identifican a algunos nuevos, señaló la coautora del estudio, Najaf Amin.

Más allá de esto, el estudio incluyó a personas de distintas etnias. Y parecía que los vínculos entre el microbioma y la depresión fueron constantes entre estos grupos, comentó Amin, de la Universidad de Oxford, en Inglaterra.

Ella también dijo que los hallazgos no prueban causalidad.

Por ejemplo, la depresión puede hacer que las personas coman mal, y la dieta es un importante factor de la conformación de las bacterias intestinales de una persona. Entonces, esta podría ser una explicación de los resultados, apuntó Amin.

Al mismo tiempo, la idea de que las bacterias intestinales pudieran afectar al riesgo de depresión no es descabellada. Según el equipo de Amin, algunas bacterias en los grupos que identificaron ayudan a sintetizar ciertas sustancias que afectan al cerebro, por ejemplo el butirato, el glutamato y la serotonina.

E independientemente de si las bacterias intestinales ayudan o no a provocar la depresión, de cualquier forma es importante saber si se correlacionan con el trastorno, según los investigadores. Esto podría ayudar con el diagnóstico, afirman.

"Lo que buscamos es identificar a las bacterias que se asocian con la depresión mayor", apuntó Amin. "Esto podría ayudarnos a identificar un biomarcador de la depresión que se pueda usar como una medida objetiva para identificar los casos, algo que de momento no se tiene para la depresión".

Los hallazgos provienen de dos estudios. En uno participaron 2,600 adultos holandeses, a quienes se hicieron pruebas de la depresión y que proveyeron muestras de heces, para analizar su conformación bacteriana. El otro incluyó a poco más de 3,000 adultos holandeses que vivían en la misma área urbana, de los cuales muchos tenían origen ghanés, marroquí, surinamés o turco.

En total, los investigadores encontraron 13 grupos que bacterianos se correlacionaban con las puntuaciones de depresión de los participantes. En la mayoría de los casos, los microbios intestinales se reducían en las personas con depresión. Pero algunos grupos bacterianos, como Sellimonas y Eggerthella, se encontraban en mayor abundancia cuando las personas estaban deprimidas.

Si la investigación futura prueba que algún desequilibrio bacteriano en realidad ayuda a provocar depresión, esto podría formar el fundamento de nuevos tratamientos, apuntó Amin, por ejemplo los probióticos y los prebióticos.

Pero Mayer dudó que los hallazgos tuvieran una "relevancia clínica". Por un lado, apuntó, el estudio implica a grandes grupos de bacterias, cada uno de los cuales contiene múltiples cepas, que en muchos casos tienen funciones opuestas.

También añadió que la "ciencia del microbioma" está pasando de enfocarse en la abundancia relativa de distintas bacterias intestinales, y hacia unas medidas más matizadas sobre cómo funciona el microbioma intestinal.

Más información

La Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard ofrece más información sobre el microbioma intestinal.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Najaf Amin, PhD, DSc, senior research associate, Nuffield Department of Population Health, Oxford University, Oxford, U.K.; Emeran Mayer, MD, PhD, distinguished research professor, medicine, and director, G. Oppenheimer Center for Neurobiology of Stress and Resilience, University of California, Los Angeles David Geffen School of Medicine; Nature Communications, Dec. 6, 2022, online

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