Padres, no se apresuren a adoptar un diagnóstico de TDAH

Padres, no se apresuren a adoptar un diagnóstico de TDAH
| Foto: GETTY IMAGES

Un creciente número de niños de EE. UU. están recibiendo un diagnóstico de un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Pero los padres no deben apresurarse a hacer que evalúen el TDAH en sus hijos, aconseja un experto en niños.

"La clave para determinar si su hijo tiene el trastorno es la demostración consistente de al menos seis rasgos específicos durante un mínimo de seis meses, y en dos ambientes, por ejemplo en casa y en la escuela", comentó Ronald Brown.

"Además, los rasgos deben afectar la forma en que su hijo funciona, y hacer que se atrase en el desarrollo normal para su edad", añadió.

Brown es decano en la Facultad de Ciencias Aliadas de la Salud de la Universidad de Nevada, en Las Vegas.

Las personas con TDAH presentan una variedad de rasgos en tres categorías principales de síntomas: falta de atención, hiperactividad e impulsividad.

"Algunas personas tienen problemas en uno de los grupos, y otras exhiben características en dos o tres", dijo Brown.

Los rasgos en el grupo de la falta de atención pueden incluir desorganización; dificultades para prestar atención a los detalles y una tendencia a cometer errores por descuido; problemas para mantenerse en un tema mientras hablan, no escuchar a los demás y no seguir las normas sociales; distraerse fácilmente con cosas como los ruidos que no son importantes, y que los demás por lo general ignoran.

Los rasgos en el grupo de síntomas de hiperactividad pueden incluir no poder estar tranquilo cuando se está sentado; ponerse de pie y caminar por los alrededores con frecuencia; correr o subirse por las cosas con frecuencia en momentos inadecuados; y tener problemas para jugar de forma tranquila.

Los rasgos del grupo de síntomas de impulsividad pueden incluir tener dificultades para esperar su turno; dar las respuestas antes de que alguien termine de hacer una pregunta; interrumpir o entrometerse con los demás frecuentemente; iniciar conversaciones en momentos inadecuados.

"De vez en cuando todos los jóvenes muestran algunos de esos síntomas, y a veces también en los adultos", comentó Brown en un comunicado de prensa de la universidad.

"La diferencia entre un niño activo y con mucha imaginación y uno al que se le diagnostica TDAH es la discapacidad funcional. Los que sufren del trastorno podrían tener, de forma constante, un mal rendimiento académico, problemas para interactuar con sus pares y amigos, e incluso dificultades en casa", explicó.

Entre los niños y adolescentes estadounidenses de 4 a 17 años de edad, hubo un aumento del 42% en los diagnósticos de TDAH entre 2003 y 2011, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Octubre es el mes de la concienciación sobre el TDAH.

Más información

El Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU. tiene más información sobre el TDAH.

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