Mientras aumentan el desempleo y los casos de COVID-19, ¿quién pagará la atención?

Mientras aumentan el desempleo y los casos de COVID-19, ¿quién pagará la atención?

MIÉRCOLES, 1 de abril de 2020 (HealthDay News) -- La pandemia de coronavirus se propaga por Estados Unidos al mismo tiempo que millones han sido despedidos de sus trabajos.

Esto plantea la pregunta obvia: ¿cómo pagarán la atención médica esas personas recién desempleadas si se infectan con el coronavirus?

Las leyes recientes que promulgó el Congreso garantizan que las personas no tendrán que pagar las pruebas del COVID-19 de su propio bolsillo, aunque carezcan de seguro, pero no hay nada que cubriría los costos del tratamiento de las personas sin seguro.

Pero las cláusulas de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act, ACA), incluyendo la ampliación de Medicaid y los mercados de seguro, han creado una red de seguridad que debería ayudar a muchos de los desempleados a obtener la cobertura médica que necesiten, señalan los expertos.

Ya están saliendo historias de terror de personas a las que les llegan facturas médicas sorpresivas tras las pruebas y el tratamiento de COVID-19.

Un profesor de ciencias informáticas del Colegio Bennington en Vermont tuvo un resultado negativo de COVID-19, pero ya le han cobrado casi 2,000 dólares en facturas médicas, y teme que le lleguen más, reportó el New York Times.

"Supuse que todo eso estaría cubierto", declaró al Times Andrew Cencini, que gana 54,000 dólares al año. "Podría haber elegido no hacerlo, y poner a miles en riesgo. Pero intenté hacer lo correcto".

Si acaba de perder el empleo, lo primero que debe hacer es consultar lo que su estado o su aseguradora han hecho para proteger la cobertura de salud durante los cierres relacionados con la COVID, aconsejó Cheryl Fish-Parcham, directora de iniciativas de acceso de Families USA, un grupo de defensoría del consumidor de atención de la salud.

"El seguro de salud ha ampliado algunos periodos de gracia para garantizar que tanto las empresas como los trabajadores puedan pagar su parte de las primas durante esta crisis y que no dejen fuera a nadie arbitrariamente solo porque no había nadie en la oficina", comentó Fish-Parcham. "Algunos estados han emitido la orden de que no haya cancelaciones durante este periodo".

Las personas que han sido despedidas y han perdido su cobertura deberían explorar a fondo la inscripción en Medicaid, dijo Karen Pollitz, una miembro sénior que estudia la reforma de salud y los seguros privados en la Kaiser Family Foundation.

"Si perdió el empleo y actualmente no tiene ningún ingreso, aunque estuviera ganando mucho, es ahora elegible para el programa de Medicaid si vive en un estado que expandió la elegibilidad de Medicaid para los adultos con unos ingresos bajos", aseguró Pollitz.

Medicaid se basa en sus ingresos actuales, y los cobros de desempleo no cuentan, ni siquiera el aumento de 600 dólares en desempleo que fue parte del paquete de estímulo reciente del Congreso, afirmó el Dr. Peter Ubel, profesor de negocios, salud pública y medicina de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte.

La mayoría de los estados no cobran una prima por Medicaid, y los beneficios son amplios, sin deducibles, dijo Pollitz.

"Medicaid es la opción más asequible. Comience por ahí", planteó Pollitz. "Ya no es un beneficio basado en las prestaciones sociales. Es en realidad una red de seguridad para las personas cuando sus ingresos bajan. Cuando vuelva a su trabajo y a recibir ingresos, puede salir de Medicaid".

Hay 14 estados que no han ampliado Medicaid para que cubra a más personas con unos ingresos bajos: Wyoming, Dakota del Sur, Wisconsin, Kansas, Misuri, Oklahoma, Texas, Tennessee, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Mississippi, Georgia, Alabama y Florida.

En esos estados, la siguiente mejor opción para las personas sería entrar en el plan de salud del cónyuge o de uno de sus padres, dijo Pollitz. La ACA permite a las personas que han perdido la cobertura inscribirse en el plan de su cónyuge, o, si tienen menos de 26 años, en el plan de sus padres.

"Solo tiene 30 días y no recibirá una notificación", observó Pollitz. Tendrá que comunicarse proactivamente con el departamento de recursos humanos del trabajo de su familiar para informarle que desea inscribirse.

Si esas opciones no están disponibles, la próxima medida más asequible es acudir a un mercado y comprar cobertura de seguro de salud, aseguró Pollitz.

La mayoría de los estados administran sus mercados a través de HealthCare.gov, una organización federal, que permite un periodo especial de inscripción personal a las personas que han perdido la cobertura, señaló Pollitz.

"Tiene 60 días a partir del día en que perdió la cobertura para acudir al mercado", dijo Pollitz. "Debe informarles que perdió su cobertura. Debe hacerlo rápidamente".

Los planes del mercado están subsidiados para las personas que ganan menos de cuatro veces el nivel de pobreza, equivalente a unos 50,000 dólares al año para una sola persona y a 105,000 dólares para una familia de cuatro, aclaró Pollitz.

Es incluso más fácil si vive en uno de los 12 estados que administran sus propios mercados, porque esos estados simplemente han abierto un periodo de inscripción especial durante esta crisis, añadió Pollitz. Tiene hasta mediados o finales de abril para inscribirse.

COBRA es la última opción, y la menos asequible. Se trata de una ley de los 80 que permite a las personas mantener la cobertura basada en el trabajo si son despedidas.

"El truco es que usted mismo tiene que pagar toda la cobertura", comentó Pollitz. "En promedio, las empresas pagan alrededor de un 80 por ciento de la prima de los trabajadores. Ahora, el plan de salud grupal promedio para la autocobertura cuesta más de 7,000 dólares al año, así que estamos hablando de mucho dinero. Si acaban de perder el trabajo, la mayoría de las personas no podrán costear a COBRA".

Aunque es costosa, esta podría ser una buena opción para las personas que reciben tratamiento para el cáncer o alguna otra enfermedad potencialmente letal, o que estén embarazadas, apuntó Pollitz.

"Literalmente mantiene la cobertura que tiene", aseguró Pollitz. "Si ya ha satisfecho su deducible, no tiene que comenzar uno nuevo. Si sus médicos ya están en la red, siguen estando en la red. Todo sigue siendo igual".

La Cámara de Representantes había considerado una propuesta para subvencionar el 100 por ciento de COBRA durante la crisis, "lo que habría cambiado la vida de muchas personas", dijo Pollitz. Lamentablemente, esa cláusula no se convirtió en ley.

Todo esto puede dejar a una persona confundida y provocar ansiedad, y a Ubel le preocupa que muchas personas no busquen la atención que necesiten debido a la preocupación por los gastos.

"La conclusión para las personas es que no permitan que el dinero interfiera con la obtención de la atención que necesiten. Resolveremos lo del dinero más adelante", aseguró Ubel.

Existe la pregunta de si una legislación posterior del Congreso perdonará la deuda incurrida debido al tratamiento de COVID-19, dijo Ubel.

"Si acaba con deudas por los costos médicos, no las pague. Simplemente no las pague", enfatizó Ubel. "Habrá una forma. El hospital lo perdonará, o habrá alguien que pueda defenderlo".

Más información

La Kaiser Family Foundation ofrece más información sobre las opciones para las personas que hayan perdido la cobertura.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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