Los problemas renales aumentan las probabilidades de una COVID letal

Los problemas renales aumentan las probabilidades de una COVID letal
| Foto: HEALTHDAY

Los pacientes con COVID-19 que sufren de enfermedad renal o cuyos riñones son dañados por el virus tienen un riesgo mucho más alto de fallecer de la enfermedad, sugiere un estudio reciente.

Unos investigadores que estudiaron a 372 pacientes admitidos a cuatro unidades de cuidados intensivos (UCI) en Reino Unido encontraron que incluso los que tenían una enfermedad renal menos grave al principio, además de los pacientes cuya enfermedad renal fue causada por el coronavirus, presentaban unas tasas de mortalidad más altas que los que no tenían enfermedad renal.

La investigación, que se publicó en una edición reciente en línea de la revista Anaesthesia, también indicó que la COVID-19 podría provocar problemas renales en las personas que sobreviven.

"Nuestros datos demuestran que la enfermedad y la insuficiencia renales en los pacientes gravemente enfermos con la COVID-19 son comunes, y se asocian con una mortalidad alta", escribió un equipo dirigido por el Dr. Sanooj Soni, del Colegio Imperial de Londres.

"Pero existen diferencias importantes entre las etapas de la enfermedad renal aguda y crónica, en la forma en que podrían afectar a la mortalidad en los pacientes con COVID-19, y los pacientes que han recibido un trasplante de riñón son un grupo extremadamente vulnerable", explicaron los autores en un comunicado de prensa de la revista.

"En vista de esto, se debe prestar atención a los pacientes con COVID-19 que tengan cualquier forma de enfermedad o lesión renales, y se debe hacer todo esfuerzo por prevenir la progresión de esta enfermedad o lesión para reducir la mortalidad en esta cohorte de pacientes", añadió el equipo.

Los pacientes del estudio tenían una edad promedio de 60 años, el 72 por ciento eran hombres y el 76 por ciento eran de grupos raciales minoritarios. Más o menos un 58 por ciento de esos pacientes de la UCI tenían un deterioro renal.

Los investigadores encontraron que un 21 por ciento de los que estaban en la UCI y no tenían enfermedad renal fallecieron, en comparación con casi la mitad de los que tenían enfermedad renal. Los más vulnerables fueron los pacientes con trasplantes de riñón, de los cuales un 86 por ciento fallecieron.

Los autores expresaron sorpresa de que los que tenían una insuficiencia renal en etapa terminal y en diálisis tuvieran unos resultados similares a los que sufrían de una enfermedad menos grave.

Soni y sus colaboradores sugirieron que los pacientes en diálisis podrían ser considerados para la admisión a una cama de la UCI. Las limitaciones del estudio incluyeron que algunos de los pacientes con insuficiencia renal en etapa terminal quizá hayan estado demasiado enfermos como para ser admitidos a la UCI, y por tanto no se incluyeron en el estudio.

La enfermedad renal crónica es un declive en la función renal a lo largo de un periodo de meses o años. Es más común en las personas mayores, y tiene cinco etapas, incluyendo la insuficiencia renal en etapa terminal, que se debe tratar con diálisis o con un trasplante de riñón.

Los investigadores encontraron que el aumento en la mortalidad podría ser provocado por la muerte del tejido renal debida a la insuficiencia de múltiples órganos, una respuesta del sistema inmunitario o una inflamación en los vasos sanguíneos de los riñones.

Comparte tu opinión