Los hispanos esperan media hora más en emergencias cuando sufren dolor de pecho

LUNES, 16 de mayo de 2022 (HealthDay News) -- Cuando los estadounidenses de origen hispano llegan a la sala de emergencias con un dolor de pecho, tienen que esperar más para recibir atención que otras personas con los mismos síntomas, encuentra un estudio preliminar.

El dolor de pecho, una señal potencial de un ataque cardiaco, es uno de los principales motivos por los que las personas acaban en emergencias. Pero los nuevos hallazgos sugieren que los pacientes hispanos quizá se enfrenten a unos retrasos innecesarios en la recepción de la atención, en la admisión al hospital o en el alta para volver a casa.

Los hispanos esperan media hora más en emergencias cuando sufren dolor de pecho

El estudio, que se realizó en un hospital de Atlanta, encontró que entre más de 11,000 personas que llegaron a emergencias con dolor de pecho, los individuos hispanos esperaron, en promedio, media hora más que los pacientes blancos, negros y asiáticos.

Estos retrasos persistieron incluso después de que los pacientes fueron admitidos al hospital. En comparación con los pacientes de otras procedencias, los pacientes hispanos esperaron el doble por un plan de tratamiento, encontró el estudio.

Los motivos de las disparidades no están del todo claros. Pero la investigadora principal, la Dra. Katiria Pintor Jiménez, apuntó a un posible factor: hay muy pocos médicos hispanos.

Otras investigaciones han mostrado que, en todo el país, los estadounidenses negros e hispanos están poco representados en el campo de la medicina. Un estudio del año pasado encontró que, en 2019, apenas de un 1.5 a un 4 por ciento de los médicos del país eran mujeres y hombres hispanos.

Sin embargo, las personas hispanas son una de las poblaciones de más rápido crecimiento en Estados Unidos, anotó Pintor Jiménez, residente de medicina interna en la Escuela de Medicina Morehouse, en Atlanta.

Las barreras lingüísticas podrían ser un motivo del retraso en la atención de los pacientes hispanos, apuntó, de forma que contar con más proveedores hispanoparlantes podría ayudar a superarlo. Pero, más allá del idioma, cuando los pacientes y los médicos tienen una experiencia cultural compartida, esto puede respaldar la confianza y la comunicación.

"Necesitamos más médicos hispanos", aseguró Pintor Jiménez.

Presentó los hallazgos el viernes en una reunión de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) enfocada en la calidad de la atención, que se está celebrando en Reston, Virginia. Los estudios presentados en reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Los hallazgos se basan en los expedientes médicos de más de 11,000 personas que llegaron a las emergencias del Hospital Conmemorativo Grady en 2020, todas con dolor de pecho como queja principal.

En promedio, los hispanos esperaron 99 minutos para recibir tratamiento, ser admitidos al hospital o dados de alta de emergencias, frente a 71 minutos entre todos los demás pacientes. Y entre los pacientes admitidos al hospital, los pacientes hispanos se enfrentaron a un retraso en la obtención de un plan de tratamiento, por ejemplo, pruebas posteriores. Esperaron, en promedio, 86 minutos, mientras que los demás pacientes esperaron la mitad.

"Este es un hospital en una ciudad, pero amplía la creciente historia de disparidades de salud en EE. UU.", lamentó el Dr. Felipe Lobelo, miembro del Consejo de Estilo de Vida y Salud Cardiometabólica de la AHA.

Se mostró de acuerdo en que las barreras lingüísticas podrían ayudar a explicar los tiempos de espera más largos de los pacientes hispanos, al igual que la carencia de un seguro de salud, que puede añadir una capa de problemas "logísticos" durante la admisión al hospital.

Los pacientes hispanos del estudio tenían casi tres veces más probabilidades de carecer de seguro que sus contrapartes blancos, negros y asiáticos.

Más allá de esto, apuntó Lobelo, podría haber "sesgos inconscientes" que hagan que los proveedores de atención de la salud piensen que los síntomas de los pacientes hispanos son menos urgentes. Anotó, por ejemplo, que los pacientes hispanos en este estudio tendían a ser más jóvenes que otros pacientes, lo que podría hacer que los proveedores se tomen sus quejas menos en serio.

Pintor Jiménez dijo que sería valioso que más sistemas de atención de la salud evalúen su rendimiento y vean si tienen disparidades en la atención como los que encontró este estudio.

Los hispanos, comentó, tienen el derecho a una atención "culturalmente competente", un término que se refiere a la capacidad de los sistemas de atención de la salud de proveer atención a pacientes con valores, creencias y conductas diversas.

"Educar a los profesionales de la atención de la salud en la competencia cultural tiene una importancia fundamental para abordar y reducir las disparidades de salud en las personas hispanas", planteó Pintor Jiménez.

Lobelo se mostró de acuerdo en que los sistemas de atención de la salud pueden observar su propio desempeño e "intentar corregir el curso" cuando se detecten disparidades. Una forma potencial, observó, es desarrollar formas eficientes de lograr que los pacientes sean admitidos cuando falte la información sobre el seguro de salud.

En cuanto a los pacientes, dijo Lobelo, "uno tiene que defenderse a sí mismo. Es adecuado pedir ver a un médico lo antes posible".

Pero, en última instancia, lo que se debe resolver son los factores sistémicos subyacentes que fomentan las disparidades de salud, según Lobelo.

"Sabemos que, al final del día, ese racismo sistémico es complejo", añadió. "Abordarlo requerirá un esfuerzo concertado de múltiples implicados".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la salud de los estadounidenses de origen hispano.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Katiria Pintor Jimenez, MD, internal medicine resident, Morehouse School of Medicine, Atlanta; Felipe Lobelo, MD, PhD, member, Council on Lifestyle and Cardiometabolic Health, American Heart Association, Dallas, and associate professor, Rollins School of Public Health, Emory University, Atlanta; American Heart Association Quality of Care and Outcomes Research Scientific Sessions, Reston, Va., presentation, May 13, 2022

Comparte tu opinión