Los estadounidenses jóvenes siguen queriendo el mismo número de hijos, pero no ahora mismo

MARTES, 17 de enero de 2023 (HealthDay News) -- Cuando las tasas de natalidad se reducen en Estados Unidos, los expertos intentan averiguar qué está sucediendo.

La tasa de fertilidad está en su punto más bajo desde la década de los 1970, en 1.71 por mujer, según un nuevo estudio.

Los estadounidenses jóvenes siguen queriendo el mismo número de hijos, pero no ahora mismo

Pero no se trata de que los jóvenes de hoy en día no quieran hijos, sugiere una nueva investigación. De hecho, quieren más o menos la misma cantidad que sus padres tuvieron.

Más bien, quizá los estadounidenses jóvenes simplemente estén teniendo más dificultades para alcanzar las metas vitales con el fin de tener hijos, señaló la coautora del estudio, Sarah Hayford, directora del Instituto de Investigación Poblacional de la Universidad Estatal de Ohio.

"Es común escuchar cosas como que a los jóvenes no les interesa tener hijos, o que los jóvenes tienen mejores cosas que hacer, pero no es lo que encontramos", afirmó Hayford. "Encontramos que las personas están interesadas en tener hijos, y quieren tener hijos. Planifican tener hijos. Es solo que otras cosas hacen que llevar a cabo esos planes resulte difícil".

La tasa de fertilidad de EE. UU. alcanzó su punto máximo durante la generación de la postguerra tras la Segunda Guerra Mundial, con 3.58 en 1958, y alcanzó su mínimo de 1.77 en 1972. Tras recuperarse, las tasas de natalidad se desplomaron tras la gran recesión, a partir de 2008, y siguieron bajando después, anotó Hayford.

En el estudio, Hayford y su coautora Karen Benjamin Guzzo, directora del Centro de la Población de Carolina de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill, usaron datos de la Encuesta nacional de crecimiento familiar de EE. UU.

Observaron a 13 grupos de mujeres y a 10 grupos de hombres nacidos entre la década de los 1960 y los 2000. Se preguntó a los participantes si planificaban tener hijos, y cuántos esperaban tener.

En promedio, las mujeres nacidas entre 1995 y 1999 que respondieron a esa pregunta cuando tenían de 20 a 24 años dijeron que querían 2.1 niños. Esto se acercaba a lo que las mujeres que nacieron entre 1965 y 1969 deseaban a la misma edad, 2.2.

El porcentaje que dijeron que no planificaban tener hijos aumento de alrededor de un 5 a un 8 por ciento en los 1960 y los 1970 a más o menos de un 8 a un 16 por ciento en los 1990 y los 2000. Pero los investigadores apuntaron que este cambio, por sí solo, no explicó la tasa de natalidad menguante.

Un factor es una reducción en los nacimientos no planificados, señalaron los investigadores.

El estudio también encontró que, a medida que las personas envejecen, cambian de opinión, y reducen el número de hijos que quieren.

La economía y tardar más tiempo en encontrar una pareja pueden explicar algunos de los retrasos, planteó Hayford.

"Obviamente, tener hijos es caro en Estados Unidos, así que las personas quieren esperar hasta que tengan una economía que sienten que les permite tener hijos, y esto está conllevando un mayor tiempo", comentó Hayford.

"Es más difícil comprar una vivienda o encontrar un lugar de alquiler estable", añadió. "Parece que se tarde más tiempo en conseguir una vivienda".

El retraso podría significar que las personas que tienen problemas para concebir quizá cuenten con menos tiempo para gestionar el problema. Esto puede dificultar que se alcance la meta de tener dos o tres hijos, advirtió Hayford.

Jennifer Barber, profesora de sociología y científica sénior del Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana, revisó los hallazgos.

"Estoy de acuerdo con la conclusión de que simplemente prefieren tener hijos más tarde", apuntó Barber. "Y cuando se retrasa, se asume el riego de que quizá no logre hacerlo".

Este retraso en tener hijos quizá encaje con otra tendencia: los jóvenes pasan por una transición más larga a la adultez, porque establecer una familia o una carrera tarda más tiempo. Como resultado, las personas vuelven a mudarse con sus padres durante un tiempo, dijo Barber.

"Sí pienso que esta preferencia por retrasar tener hijos de verdad refleja el deseo de los jóvenes de esperar para formar familias y esperar para tener hijos", afirmó Barber. "Refleja su incertidumbre respecto a si tienen lo necesario para formar una familia".

Los bebés son costosos para las personas de clase media, anotó Barber, y resaltó las guarderías como un costo importante.

"Mientras la gente tenga problemas para llegar a fin de mes, seguiremos viendo estas mismas cosas", lamentó.

El estudio también resalta que en Estados Unidos hay barreras debido a la economía, las guarderías y el seguro de salud.

"Formar una familia es una de las cosas más importantes que contribuyen a nuestro bienestar a largo plazo", aseguró Barber. "Poder crear la familia que uno desea tiene implicaciones inmensas para los humanos individuales, respecto a su felicidad, bienestar y salud".

Todo esto también importa desde un punto de vista social.

Si no hay suficientes personas jóvenes que trabajan y contribuyen a la Seguridad Social, no habrá suficiente dinero para pagar a los jubilados, por ejemplo. En términos de los mercados de consumo, quizá no haya suficientes personas para comprar los bienes.

Hayford comentó que algunos de estos problemas se pueden solucionar al cambiar la edad de la jubilación o al aumentar las tasas de inmigración.

La investigación del nuevo estudio se llevó a cabo antes de la pandemia de COVID-19, y la observación de qué impacto tendrá en la fertilidad sucederá en los próximos meses y años.

La mayoría de los estadounidenses sí quieren tener hijos en algún momento, aseguró Hayford, lo que incluye a alrededor de un 80 por ciento de las mujeres, que tendrán al menos uno.

"Tener hijos es una decisión vital de verdad importante para muchas personas", dijo. "Es importante para los valores de las personas y el tipo de persona que desean ser, el tipo de vida que quieren llevar, y también tiene unas consecuencias económicas realmente importantes en cuanto a la forma en que las personas trabajan".

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente de la revista Population and Development Review.

Más información

La Oficina del Censo de EE. UU. ofrece más información sobre las tasas de fertilidad.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Sarah Hayford, PhD, professor, sociology, and director, Institute for Population Research, Ohio State University, Columbus; Jennifer Barber, PhD, professor, sociology, and senior scientist, Kinsey Institute, Indiana University, Bloomington; Population and Development Review, Jan. 10, 2023

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