¿La variante Delta afecta más a los niños?

VIERNES, 6 de agosto de 2021 (HealthDay News) -- La variante Delta está resultando igual de infecciosa para los niños que para todos los demás, y los casos pediátricos se están disparando en algunas partes de Estados Unidos, señalan los pediatras y los hospitales pediátricos.

Pero todavía no está claro si la variante es más dura para los niños, en comparación con las cepas anteriores de la COVID-19, y si conduce a más hospitalizaciones y peligro de muerte, en lugar de simplemente un moqueo.

¿La variante Delta afecta más a los niños?

Los casos pediátricos de COVID-19 aumentaron de forma constante a lo largo de julio, mientras la Delta se convertía en la cepa dominante en Estados Unidos, según los datos de seguimiento que registran la Asociación de Hospitales Pediátricos (Children's Hospital Association) y la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP).

Se reportaron más de 71,700 casos de COVID-19 en personas menores de 18 años entre el 22 y el 29 de julio, y los niños y adolescentes representaron alrededor de uno de cada cinco casos nuevos en esa semana, muestran los datos.

Los médicos y los enfermeros del Johns Hopkins All Children's Hospital en San Petersburgo, Florida (un estado asolado por el aumento de la Delta) "han estado extremadamente ocupados atendiendo a los pacientes pediátricos diagnosticados con la COVID-19 en las últimas semanas, ya que hemos observado los mayores aumentos en casos de COVID-19 en nuestro hospital desde el inicio de la pandemia", señaló Angela Green, vicepresidenta, y jefa de seguridad y calidad de los pacientes del hospital.

Pero hay informes contradictorios sobre la gravedad de la enfermedad vinculada con la variante Delta en los niños.

Los números de seguimiento muestran que la tasa de hospitalizaciones pediátricas por la COVID-19 es más o menos igual que con las variantes anteriores, y que abarcan de entre un 0.1 y un 1.9 por ciento, dependiendo del estado.

"Aunque observamos un aumento en los casos generales, nuestra tasa de hospitalización por la COVID ha permanecido igual", apuntó Green.

La AAP se mostró de acuerdo, y dijo que "en este momento, parece que la enfermedad grave debido a la COVID-19 es poco común en los niños".

Algunos médicos observan una COVID más grave en los niños a medida que aumentan los casos

Pero un médico de primera línea no está de acuerdo, y sospecha que de hecho la Delta es más dura con los niños, aunque ahora no haya unas cifras firmes que lo respalden.

Antes, los médicos de la sala de emergencias del Hospital Pediátrico Le Bonheur en Memphis, Tennessee, en general se enteraban de que un niño tenía COVID mientras lo trataban por otro problema, por ejemplo una pierna o un brazo rotos, apuntó el Dr. Nick Hysmith, director médico de prevención de las infecciones del hospital. Las pruebas de rutina revelaban una infección asintomática, mientras los médicos trataban el problema médico inmediato.

El aumento de la Delta ha cambiado la ecuación en Le Bonheur, que recibe a pacientes de Arkansas, Mississippi y la parte occidental de Tennessee, afirmó Hysmith.

"En las últimas semana y media o dos semanas, hemos visto a niños que se presentan y son admitidos por la COVID. Tienen síntomas respiratorios, y una falta de aliento que ha requerido admisión al hospital", dijo Hysmith, que también anotó que estos pacientes tienen mayormente entre 10 y 13 años.

"En la última semana, hemos intubado a niños con neumonía. Hemos tenido niños que han requerido unas intervenciones pulmonares muy agresivas, a los que casi ha habido que intubar en nuestra área de atención crítica", continuó.

Hysmith piensa que "la Delta tiene algo que es un poco distinto, ya que vemos una enfermedad más grave".

Otros expertos no están tan seguros, y se preguntan si más bien el número de casos nuevos provocados por la variante Delta ha conducido a una percepción errónea sobre la gravedad de la enfermedad.

"Creo que todavía está por verse. En este momento no hay suficientes datos como para decir con certeza si será más grave", planteó la Dra. Kristin Oliver, profesora asistente de pediatría de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Un aumento en las infecciones podría provocar más casos de una afección inflamatoria en las próximas semanas

La infectividad de la variante Delta ha significado que más niños están contrayendo el virus, advirtió el Dr. Ezekiel Emanuel, codirector del Instituto para la Transformación de la Atención de la Salud de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia.

Esto se ve complicado por el hecho de que todavía no se ha aprobado una vacuna para los niños menores de 12 años, mientras que una mayoría de las personas de más edad ya están protegidas de una COVID grave por la vacuna, apuntaron Emanuel y Olivier.

"Si se observan solo las cifras, aunque no sea más grave, a medida que haya más infecciones se verán más niños hospitalizados, y, lamentablemente, más niños que mueren", dijo Olivier. "Observaremos este aumento independientemente de que sea más grave o no".

Hay un problema con los pacientes pediátricos actuales con COVID-19 que hay que tener presente, aunque sus infecciones con la Delta no sean peores que con las cepas anteriores, planteó la Dra. Alice Sato, epidemióloga hospitalaria del Hospital y Centro Médico Pediátrico de Omaha, en Nebraska.

Un pequeño número de niños con una infección de COVID-19 inicialmente leve pueden más adelante desarrollar SIM-N (síndrome inflamatorio multisistémico en los niños), un síndrome en que una inflamación hiperactiva daña el corazón, los pulmones, los riñones, el cerebro y otros órganos.

"Prevemos que también comenzaremos a ver más casos de este tipo, y entre un tercio y la mitad de esos niños requieren atención en una UCI", apuntó Sato. "Tiene un impacto muy contundente en el corazón de la mayoría de esos niños. Son los que necesitan atención en la UCI, cuando de verdad tenemos que respaldar su función cardiaca".

Debido al inicio tardío de la SIM-N, comenzaremos a ver esos casos dentro de uno a dos meses, predijeron Sato y Hysmith.

"Si observamos este aumento en la población pediátrica, me preocupa mucho que también veamos un aumento en la SIM-N, dentro de cuatro a seis semanas", añadió Hysmith.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19 y los niños.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Angela Green, PhD, RN, vice president and chief patient safety and quality officer, Johns Hopkins All Children's Hospital, St. Petersburg, Fla.; Nick Hysmith, MD, medical director, infection prevention, Le Bonheur Children's Hospital, Memphis, Tenn.; Ezekiel Emanuel, MD, PhD, co-director, Healthcare Transformation Institute, University of Pennsylvania, Philadelphia; Alice Sato, MD, PhD, hospital epidemiologist, Children's Hospital & Medical Center, Omaha, Neb.; Kristin Oliver, MD, MHS, assistant professor, pediatrics, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City

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