La pandemia empeora el sueño de los estadounidenses, que ya era terrible, encuentra una encuesta

VIERNES, 4 de febrero de 2022 (HealthDay News) -- Muchos estadounidenses están agotados tras dos años de estrés por la pandemia, y una nueva encuesta de HealthDay/Harris Poll muestra que el insomnio es solo parte del problema.

Un tercio de los participantes en la encuesta dijeron que se sienten más cansados ahora que antes de marzo de 2020, el inicio de la pandemia de COVID-19.

La pandemia empeora el sueño de los estadounidenses, que ya era terrible, encuentra una encuesta

Pero apenas un 28 por ciento dijeron que duermen menos que antes de la pandemia.

"Es una brecha que, en esencia, apunta a que el sueño no es el único motivo del cansancio", señaló Kathy Steinberg, vicepresidenta de The Harris Poll.

Es verdad que la gente no está durmiendo mucho. En promedio, los participantes dijeron que duermen unas 6.5 horas por noche, por debajo de la cantidad que recomiendan los expertos en el sueño.

"Planteemos un rango de alrededor de 7 a 9 horas por noche, con el punto óptimo en más o menos 8", planteó en una entrevista de HealthDay NOW el Dr. Raj Dasgupta, profesor clínico asociado de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California. "Pero, siendo honesto, llegar a ese número no es fácil. El sueño siempre suena como la cosa más fácil de hacer, pero es difícil tener un buen sueño".

Esto no es todo: los resultados de la encuesta apuntan a unas ansiedades y un estrés más profundos en la psique estadounidense, que provocan fatiga y dañan el sueño.

Alrededor de un 60 por ciento de las personas se mostraron de acuerdo en que con frecuencia sienten cansancio mental aunque no hayan hecho actividad física, anotó Steinberg.

Una cantidad similar, un 57 por ciento, dijeron que no pueden dormir bien porque tienen demasiadas cosas en la mente, mientras que alrededor de la mitad, un 49 por ciento, señalaron que con frecuencia están demasiado ansiosos como para dormir bien.

Los adultos jóvenes son los más afectados

Los adultos más jóvenes, en particular, dicen que están más cansados ahora que antes de la pandemia, lo que incluye a un 38 por ciento de los que tienen de 18 a 34 años, y a un 36 por ciento de los que tienen de 35 a 44 años.

Las personas con hijos también son más propensas a estar más cansadas ahora. Alrededor de un 37 por ciento de las personas con niños en sus familias, y un 35 por ciento de los padres con hijos menores de 18 años, dijeron que están más cansados estos días que antes de la pandemia.

Es probable que este agotamiento sea provocado por cambios relacionados con la pandemia en la vida laboral y familiar, planteó Michelle Drerup, directora del Programa de Medicina Conductual del Sueño de la Clínica Cleveland. Muchos han tenido que comenzar a trabajar desde casa, y también han estado atendiendo a sus hijos que no están en la escuela debido a los cierres o al aprendizaje híbrido.

"La falta de separación entre la vida laboral y la familiar es fatigosa", dijo Drerup. "Hay muchos tipos de estrés adicionales que han aparecido con la pandemia, y el estrés en sí es fatigoso".

Estos resultados concuerdan con los de una encuesta Harris Poll continua, que ha estado monitorizándolos a lo largo de la pandemia.

La encuesta más reciente en esa serie reveló que un 68 por ciento de los estadounidenses piensan que los sentimientos nacionales continuos de miedo son razonables. Alrededor de un 75 por ciento dijeron que tienen miedo a la escasez de atención de la salud, un 73 por ciento a una recesión global o a una nueva variante de COVID, un 70 por ciento a una nueva ola de COVID, un 61 por ciento al regreso a las actividades públicas, y un 50 por ciento a perder el trabajo.

Un 47 por ciento de los estadounidenses afirman que lo peor está por llegar, encontró la encuesta, y Steinberg piensa que el país está tan nervioso que esa cifra podría aumentar con el más ligero incremento en la presión.

"Ahora mismo la situación es de verdad delicada. Podría torcerse muy rápido con cualquier aumento nuevo o cualquier cosa que suceda", advirtió Steinberg.

Para dormir mejor, alrededor de un 36 por ciento de las personas que participaron en la encuesta HealthDay/Harris Poll dijeron que han intentado reducir el estrés, y un 33 por ciento adicional señalaron que están intentando gestionar su ansiedad.

Lamentablemente, muchas personas también han recurrido a las pastillas para dormir. Más o menos un 16 por ciento afirman que ahora toman pastillas para dormir de venta libre, mientras que un 28 por ciento han tomado ayudas para dormir de venta libre y un 19 por ciento han obtenido una receta de un somnífero durante la pandemia.

La encuesta se realizó en línea del 25 al 27 de enero, entre 2,039 adultos de EE. UU. de a partir de 18 años.

El problema podría ser peor de lo que las cifras muestran

Drerup comentó que estas cifras en realidad podrían ser una subestimación, basándose en lo que ocurre en su clínica.

"Cuando observamos las recetas emitidas para los somníferos, vemos que es así, que se están emitiendo más recetas" en su clínica, apuntó Drerup.

Las pastillas para dormir son adecuadas si se usan a corto plazo, pero Drerup advirtió que no son una solución a largo plazo razonable.

"Con frecuencia, las personas informan que no tienen tantas dificultades con despertarse por la noche o que se quedan dormidas con una mayor facilidad, pero que no se sienten mejor al día siguiente y que en realidad quizá se sientan peor, dependiendo de la vida media del fármaco, si se sienten adormecidas durante la mañana o tienen otros efectos secundarios de la medicación", apuntó Drerup.

Y lo que es peor, las pastillas podrían enmascarar el problema real que subyace al insomnio de la persona, por ejemplo una apnea del sueño.

"Dependiendo de qué interrumpe su sueño, el medicamento quizá no resuelva el problema en sí", dijo Drerup. "Es como una curita. Cubre lo que podría estar contribuyendo".

Una cantidad preocupante de personas también parecen estar recurriendo al alcohol para que las ayude a dormir. Cerca de un 36 por ciento dijeron que, cuando beben alcohol, en general duermen mejor.

"Algunas personas sienten que una bebida alcohólica antes de irse a la cama les ayuda a quedarse dormidas antes, ya que es un depresivo del sistema nervioso que puede inducir sensaciones de relajación y somnolencia", explicó Drerup. "Pero, en general, altera más el sueño, sobre todo en la segunda mitad de la noche".

"El consumo de alcohol se ha vinculado con un sueño de mala calidad, y con una reducción en el sueño MOR", continuó Drerup. "Las personas con trastornos por el uso del alcohol en general experimentan síntomas de insomnio, y los estudios han demostrado que el consumo de alcohol puede empeorar la apnea del sueño".

Más información

La Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard ofrece consejos para dormir mejor.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Kathy Steinberg, vice president, The Harris Poll; Raj Dasgupta, MD, clinical associate professor, University of Southern California's Keck School of Medicine; Michelle Drerup, PsyD, director, Cleveland Clinic's Behavioral Sleep Medicine Program

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