La función cardiaca se recupera en los niños con SIM-N vinculado con la COVID

MIÉRCOLES, 19 de enero de 2022 (HealthDay News) -- Una afección inflamatoria rara y grave, llamada SIM-N, puede atacar a los niños semanas después de su recuperación de una infección con la COVID.

Pero ahora hay buenas noticias para los padres: los niños tienden a recuperarse del todo de cualquier lesión del corazón en un plazo de tres meses tras enfermar, muestra un nuevo estudio del Hospital Pediátrico de Filadelfia (CHOP).

La función cardiaca se recupera en los niños con SIM-N vinculado con la COVID

"Aunque puede ser bastante grave, y en rarísimas ocasiones incluso letal, la inmensa mayoría de los niños se recuperan", aseguró el Dr. Kevin Friedman, un cardiólogo pediátrico del Hospital Pediátrico de Boston que no participó en el estudio. "Sus corazones se recuperan. La recuperación es más bien la norma, con el tiempo".

A principios de la pandemia, los médicos encontraron que los niños infectados con la COVID a veces desarrollaban un efecto secundario retardado, llamado SIM-N (síndrome inflamatorio multisistémico en los niños).

Los niños en general desarrollan SIM-N unas cuatro a seis semanas tras su infección con la COVID. El síndrome provoca una profunda inflamación en todo el cuerpo, que afecta a los órganos importantes.

El SIM-N ocurre en más o menos 1 de cada 3,000 pacientes con COVID, apuntó la Dra. Pei-Ni Jone, cardióloga pediátrica del Hospital Pediátrico de Colorado. Jone también está investigando los efectos del SIM-N en el corazón, pero no participó en el nuevo estudio.

En más de 4 de cada 5 casos de SIM-N, el corazón es uno de los órganos afectados por esta inflamación, señalaron los investigadores del CHOP en las notas de respaldo.

"El corazón es el órgano más afectado" por el SIM-N, apuntó Jone, y anotó que una reducción en la función cardiaca puede a veces conducir también a la lesión renal o hepática.

La mitad de los niños con SIM-N sufren de una reducción en la función del ventrículo izquierdo, la cámara del corazón que bombea sangre oxigenada por todo el cuerpo.

"Los síntomas pueden ser cualquier cosa, desde nada hasta unas reducciones graves en la presión arterial, y un niño muy enfermo que está en la UCI que necesite un tubo de respiración y medicamentos cardiacos para respaldar a su corazón", comentó Friedman.

Para ver si estos niños se recuperan, los médicos del CHOP compararon a 60 niños hospitalizados con un SIM-n relacionado con la COVID con un grupo de 60 niños sanos.

Unos ECG mostraron que la función cardiaca de los niños con SIM-N mejoró con rapidez en la primera semana. A los tres meses, en esencia habían vuelto a la normalidad. Unas IRM de varios niños no revelaron ninguna cicatriz ni daño en el corazón.

Los hallazgos de Filadelfia concuerdan con lo que Jone ha visto en sus pacientes con SIM-N en Colorado.

"Todos se recuperan unas seis semanas tras su enfermedad", aseguró Jone. "De 150 pacientes que hemos atendido aquí, apenas dos han sufrido una disfunción ventricular persistente que requirió algún medicamento para el corazón, pero tras tres meses todos se han recuperado y ya no toman el medicamento".

En general, los niños con SIM-N son tratados con antiinflamatorios, apuntaron Friedman y Jone. Si es necesario, los médicos pueden añadir un medicamento cardiaco.

"Mientras más pronto se reduce la inflamación, mejor resultado tienen", dijo Jone.

Se utilizan ultrasonidos y ECG para monitorizar la salud cardiaca de los niños durante su tratamiento y recuperación, comentaron los médicos.

Los investigadores del estudio, dirigido por el autor sénior, el Dr. Anirban Banerjee, cardiólogo tratante del Centro Cardiaco del CHOP, aseguraron que los niños con SIM-N deberían poder volver a los deportes en un plazo de tres a cuatro meses, y Jone se muestra de acuerdo.

"A los tres meses, todos estos pacientes se han recuperado del todo, y han recibido pruebas de esfuerzo. Hacemos que hagan ejercicio para garantizar que su corazón esté del todo normal", apuntó Jone.

Por supuesto, hay una forma de evitar que sus hijos enfermen de SIM-N en primer lugar, enfatizaron Friedman y Jone: vacunarlos.

Jone anotó que la miocarditis asociada con la vacuna ocurre en 1 de cada 100,000 personas que se vacunan, frente a 1 de cada 3,000 niños con COVID que desarrollan el SIM-N.

El nuevo estudio se publicó en la edición del 19 de enero de la revista Journal of the American Heart Association.

Más información

Johns Hopkins Medicine ofrece más información sobre el SIM-N.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Kevin Friedman, MD, pediatric cardiologist, Boston Children's Hospital; Pei-Ni Jone, MD, pediatric cardiologist, Children's Hospital Colorado, Anschutz Medical Campus, Aurora; Journal of the American Heart Association, Jan. 19, 2022

Comparte tu opinión