Cuáles son las consecuencias de la exposición prenatal a los opioides

Cuáles son las consecuencias de la exposición prenatal a los opioides
| Foto: ISTOCK

Los niños expuestos a los opioides en el útero podrían tener unos mayores riesgos de problemas de salud mental y física a largo plazo, sugiere un estudio reciente.

Los hallazgos, publicados en la edición en línea del 28 de junio de la revista JAMA Network Open, coinciden con una epidemia de opioides que provoca estragos por todo Estados Unidos, incluso en mujeres embarazadas y niños recién nacidos.

El uso de opioides ha estado aumentando entre las mujeres embarazadas de todo el país. Un estudio del año pasado encontró que en 2014-2015, poco más de cada seis nacimientos de cada 1,000 ocurrieron en mujeres que usaban opioides. Se trata de un aumento respecto a 1.5 por cada 1,000 en la década anterior.

Los riesgos inmediatos son conocidos: bebés que pueden nacer adictos a los opioides y pasar por la abstinencia, una afección conocida como síndrome de abstinencia neonatal (SAN). Provoca problemas de respiración, temblores, fiebre y otros síntomas que pueden durar hasta 6 meses, según March of Dimes.

El uso de opioides durante el embarazo también aumenta el riesgo de nacimiento prematuro o peso bajo al nacer.

Pero se sabía menos sobre las perspectivas a largo plazo de los niños. Ahí es donde entra el nuevo estudio, según los investigadores.

En promedio, encontraron, los niños expuestos a los opioides en el útero tenían más o menos el doble de riesgo de ser diagnosticados con un trastorno de la conducta, problemas emocionales o el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Y en la edad preescolar, esos niños también eran más propensos a mostrar un desarrollo físico más lento de lo normal.

La epidemia de opioides no es solo un problema del "ahora", advirtió el investigador principal, Romuladus Azuine, de la Administración de Recursos y Servicios de Salud de EE. UU.

"Las consecuencias son intergeneracionales, y eso nos preocupa mucho", dijo.

Pero lo que no está claro es hasta qué grado el uso de opioides de la madre es directamente responsable de los problemas a más largo plazo. Las mujeres que abusaban de esos medicamentos y drogas durante el embarazo con frecuencia también usaban otras sustancias, como el alcohol, la cocaína y el tabaco.

Y también está el ambiente familiar donde un niño se cría. Varios factores, desde el estrés hasta una mala nutrición, podrían tener algo que ver, señalaron los expertos.

La Dra. Ruth Landau, del Centro Médico NewYork-Presbyterian/Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, comentó que es difícil "desenredar las circunstancias sociales y ambientales de la exposición a los opioides".

Azuine se mostró de acuerdo en que se necesita una visión "integral" de la epidemia de opioides. Las personas necesitan acceso al tratamiento para varios tipos de abuso de sustancias, y las iniciativas para prevenir el abuso de los opioides deben confrontar los factores sociales y económicos que ayudan a fomentarla.

Más de 130 estadounidenses mueren cada día de una sobredosis de opioides, según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) de EE. UU. Los opioides ilegales, como la heroína y el fentanilo de fabricación ilegal, se han convertido en el mayor problema en los últimos años. Pero los opioides recetados (como OxyContin, Vicodin y Percocet) se vieron implicados en un 35% de las muertes por sobredosis de opioides en 2017, según las cifras del gobierno.

Y la mayoría de las personas que abusan de la heroína comenzaron con opioides recetados, de acuerdo con el NIDA.

Los nuevos hallazgos se basan en más de 8,500 madres que dieron a luz en el Centro Médico de Boston entre 1998 y 2016. Poco más de un 5% de los bebés fueron expuestos a los opioides en el útero. Con el tiempo, la cantidad de recién nacidos con SAN aumentó de un 2% de los nacimientos en 2004 a un 6% en 2008, y rondaba por encima de un 3% en 2016.

Alrededor de la edad preescolar, los niños que se habían expuesto a los opioides (y que habían nacido con SAN o no) tenían el doble de riesgo de un trastorno de la conducta o de problemas emocionales, y un 80% más de probabilidades de presentar lentitud en alcanzar los hitos del desarrollo físico, encontró el estudio.

En la edad escolar, tenían el doble de riesgo de ser diagnosticados con un TDAH.

El Dr. Rahul Gupta, director médico de March of Dimes, comentó que los hallazgos son importantes, porque comienzan a esclarecer el impacto a largo plazo de la exposición prenatal a los opioides.

"Las consecuencias no son solo durante el embarazo y el nacimiento", dijo, y añadió que el abuso de los opioides no es un problema aislado.

"La adicción a (múltiples sustancias) es un problema, las condiciones sociales son un problema", advirtió Gupta.

Idealmente, dijo, el abuso de los opioides se debería detectar y tratar antes del embarazo. Pero los médicos también deberían evaluar el abuso de sustancias en las mujeres embarazadas, apuntó.

El tratamiento que es el "estándar de excelencia" para el abuso de los opioides implica medicamentos, entre ellos la metadona y la buprenorfina. Los bebés también pueden nacer con SAN cuando las madres toman esos fármacos, dijo Gupta. Pero añadió que el tratamiento debería de cualquier forma mejorar los resultados, en parte al mejorar la salud y la capacidad de "tomar mejores decisiones para sus bebés" de las madres.

Más información

Para más información sobre el abuso de los opioides durante el embarazo, visite el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU.

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