Incluso un ejercicio moderado puede mejorar la supervivencia tras un cáncer de mama

LUNES, 21 de noviembre de 2022 (HealthDay News) -- Las sobrevivientes a un cáncer de mama quizá puedan alargar sus vidas, con tan solo hacer una caminata a paso vivo cada día, sugiere un estudio reciente.

El valor del ejercicio regular, lo que incluye a la tan citada caminata diaria, es bien conocido. Uno de los beneficios potenciales para la salud es un riesgo más bajo de desarrollar un cáncer de mama.

Incluso un ejercicio moderado puede mejorar la supervivencia tras un cáncer de mama

Pero no ha estado claro si la actividad física regular puede ayudar a las personas que ya han tenido un cáncer de mama a vivir más tiempo. Los nuevos hallazgos, que se publicaron en la edición del 17 de noviembre de la revista JAMA Network Open, sugieren que sí.

Los investigadores encontraron que entre las más de 300 mujeres que sobrevivieron a un cáncer de mama en etapa temprana, las que hacían una actividad moderada fueron un 60 por ciento menos propensas a morir durante el periodo del estudio que las que eran más sedentarias.

De hecho, las que hacían un ejercicio moderado tenían la misma ventaja de supervivencia que las sobrevivientes al cáncer de mama que hacían un ejercicio más vigoroso.

Se trata de "buenas noticias", señaló la investigadora sénior, Reina Haque, dado que sugiere que no se necesita un ejercicio intenso.

El ejercicio moderado ofrece una variedad de beneficios para la salud, entre ellos ayudar a controlar la presión arterial, el azúcar en la sangre y el peso corporal, apuntó Haque, epidemióloga sénior del cáncer de Kaiser Permanente del Sur de California, en Pasadena.

Y los nuevos hallazgos, aseguró, sugieren que las mujeres también pueden obtener estos beneficios tras un cáncer de mama.

El cáncer de mama es altamente tratable, sobre todo cuando se detecta pronto. Entre las mujeres diagnosticadas cuando el cáncer se limita al seno, un 99 por ciento siguen con vida cinco años más tarde, según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society, ACS).

Y aunque se anima a las sobrevivientes al cáncer de mama, igual que a todo el mundo, a mantener unos hábitos saludables, por ejemplo el ejercicio regular, ha habido pocas evidencias sobre si el ejercicio las ayuda a vivir más tiempo, comentó Erika Rees-Punia, científica sénior principal de la ACS.

Afirmó que los nuevos hallazgos quizá animen a más sobrevivientes a volverse activas, o a seguir haciendo lo que ya hacen.

En el estudio participaron 315 mujeres que habían sido diagnosticadas con un cáncer de mama en etapa temprana al menos dos años antes, y que tenían, en promedio, 71 años. Al inicio, reportaron sus hábitos recientes de actividad física.

En general, se consideró que 77 mujeres hacían una actividad moderada, lo que quiere decir que realizaban actividades como caminar a paso vivo o el ciclismo en la mayoría de los días de la semana. Se consideró que otras 141 mujeres hacían una actividad más vigorosa, ya que favorecían actividades como correr, y 97 mujeres cayeron en la categoría de actividad "insuficiente".

A lo largo de los ocho años siguientes, un 14 por ciento de todas las participantes del estudio fallecieron, pero la tasa fue sustancialmente más baja entre las mujeres activas: en ambos grupos de ejercicio, la tasa de mortalidad fue de alrededor de un 1.3 por ciento al año, frente a un 3.3 por ciento al año en el grupo más sedentario.

Por supuesto, podría haber muchas otras diferencias entre las sobrevivientes al cáncer de mama que hacen ejercicio con regularidad y las que no. Así que el equipo de Haque intentó tomar estos factores en cuenta, entre ellos los tipos de tratamientos para el cáncer a los que se habían sometido las mujeres, y si la fatiga y otras afecciones médicas les molestaban, o si tenían un historial de depresión.

Y la actividad física se siguió vinculando con una reducción del 60 por ciento en el riesgo de fallecer durante el periodo del estudio.

"Hicieron un buen trabajo al tomar en cuenta otras cosas que preveríamos que pudieran explicar esta asociación", aseguró Rees-Punia.

No hay debate sobre los beneficios de la actividad física para la salud, y ambas investigadoras dijeron que creen que los hallazgos reflejan un efecto real de un estilo de vida activo.

"La actividad física es magnífica para casi todo el mundo", enfatizó Rees-Punia. "Y esta es otra evidencia sobre por qué es importante ser activa tras un diagnóstico de cáncer de mama".

El estudio se enfocó en las muertes por cualquier causa, no solo por el cáncer de mama en específico. Haque anotó que cuando las mujeres sobreviven a un cáncer de mama en etapa temprana, mueren con más frecuencia por otras causas que por una recurrencia del cáncer. De las 45 participantes del estudio que fallecieron, cinco murieron de cáncer de mama.

Rees-Punia apuntó que el estudio deja abierta una pregunta: ¿Si una mujer había sido sedentaria antes de su diagnóstico de cáncer, puede alargar su vida si adopta el ejercicio ahora?

De cualquier forma, dados los beneficios potenciales para la salud, Rees-Punia añadió que espera que los nuevos hallazgos animen a más sobrevivientes al cáncer de mama a hacer que la actividad física forme parte de sus vidas.

Más información

La Sociedad Americana Contra El Cáncer ofrece consejos para las sobrevivientes a un cáncer de mama.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Reina Haque, PhD, MPH, senior cancer epidemiologist, Kaiser Permanente Southern California Department of Research and Evaluation, Pasadena; Erika Rees-Punia, PhD, MPH, senior principal scientist, behavioral and epidemiology research, American Cancer Society, Atlanta; JAMA Network Open, Nov. 17, 2022, online

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