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Hay un gran aumento en los casos de enfermedad hepática vinculada con la obesidad en EE. UU.

LUNES, 19 de junio de 2023 (HealthDay News) -- La enfermedad de hígado graso aumenta con rapidez entre los estadounidenses, supera a las tasas de obesidad en muchos grupos raciales y afecta a la salud hepática de millones, informa un nuevo estudio.

En general, la enfermedad por hígado graso asociada con la disfunción metabólica (EHGADM) aumentó en un 131 por ciento entre los estadounidenses en las tres últimas décadas, al incrementarse de un 16 por ciento en 1988 a un 37 por ciento en 2018, señalaron los investigadores.

Hay un gran aumento en los casos de enfermedad hepática vinculada con la obesidad en EE. UU.

Como comparación, la obesidad solo aumento en un 74 por ciento en el mismo periodo, y afectaba a un 40 por ciento de los estadounidenses en 2018, según los hallazgos, que se presentaron el viernes en la reunión anual de la Sociedad Endocrina (Endocrine Society), en Chicago.

"Se trata de una afección importante que parece estar empeorando con el tiempo", comentó el Dr. Theodore Friedman, catedrático de medicina interna de la Universidad de Medicina y Ciencias Charles R. Drew, en Los Ángeles. "La tasa ha aumentado más que la tasa de obesidad en Estados Unidos".

La enfermedad de hígado graso ocurre cuando el hígado comienza a almacenar un exceso de grasa, lo que provoca inflamación y, al final, cicatrización, explicó Friedman. Se parece al foie gras o al paté, que es creado al alimentar a los patos o gansos en exceso.

"La mayoría de las personas pueden vivir con la enfermedad de hígado graso, pero algunas personas progresan hasta que el hígado no funciona, a la cirrosis hepática o al cáncer de hígado", advirtió Friedman.

Algunas personas con enfermedad de hígado graso necesitan un trasplante de órgano, dijo Friedman.

"Pienso que es menos de un 1 por ciento. No es tan frecuente", apuntó Friedman respecto a los trasplantes de hígado. "Pero como en Estados Unidos estamos hablando de quizá 100 millones de personas con EHGADM, de cualquier forma se trata de varios miles de personas que quizá necesiten un trasplante de hígado".

La enfermedad de hígado graso "se ha convertido ahora en la principal causa de trasplantes de hígado en las mujeres", apuntó la Dra. Anastasia-Stefania Alexopoulos, endocrinóloga de Duke Health en Durham, Carolina del Norte. "Ha superado a la hepatitis C, y estoy segura de que en un futuro cercano sucederá lo mismo con los hombres".

Las personas con factores de riesgo como la obesidad, la diabetes tipo 2 o el síndrome metabólico tienen más probabilidades de desarrollar un hígado graso, observó Alexopoulos.

En este estudio, Friedman y sus colegas usaron datos de una encuesta federal para evaluar el porcentaje de estadounidenses que desarrollaron enfermedad de hígado graso entre 1998 y 2018.

Los investigadores encontraron que la enfermedad de hígado graso experimentó el mayor aumento entre los estadounidenses blancos, al incrementarse en un 133 por ciento entre 1988 y 2019, y llegar a afectar a alrededor de un 35 por ciento de la población. Como comparación, la tasa de obesidad de los blancos aumentó solo un 77 por ciento.

Entre todos los grupos étnicos, los estadounidenses de origen mexicano son los más propensos a tener enfermedad de hígado graso, y en 2018 un 58 por ciento estaban afectados. Aumentó en alrededor de un 61 por ciento durante las tres décadas, en comparación con un aumento de un 58 por ciento en la obesidad.

Los afroamericanos son menos propensos a tener enfermedad de hígado graso, y alrededor de un 25 por ciento están afectados. Pero también aumentó de forma dramática entre las personas negras: un incremento de un 127 por ciento entre 1988 y 2018, en comparación con un aumento de un 59 por ciento en la obesidad.

"Si se observa, se trata de todas las razas, todas las etnias, e incluso entre los individuos negros, que tradicionalmente se había pensado que tenían una prevalencia mucho más baja de EHGADM, también está aumentando en ese grupo", lamentó Alexopoulos.

La creciente tasa de obesidad está contribuyendo a la propagación de la enfermedad de hígado graso, pero el hecho de que el trastorno esté superando a la obesidad sugiere que está ocurriendo algo más, planteó Friedman.

Friedman sospecha que los estilos de vida de los estadounidenses están contribuyendo en gran medida a la enfermedad de hígado graso.

"Las personas simplemente comen peores alimentos y no hacen ejercicio, y está afectando a su hígado, además de su salud en general", dijo Friedman.

La enfermedad de hígado graso se puede detectar mediante unas sencillas pruebas de sangre, que se realizan como parte de la revisión anual, seguidas de un ultrasonido o una imagen, apuntaron Friedman y Alexopoulos.

Lamentablemente, estas pruebas no se están realizando, o los resultados no se están compartiendo con los pacientes, señaló Alexopoulos.

"Es probable que la mayoría de las personas que tienen el hígado graso ni lo sepan", advirtió. "Siento que muchas veces se ha pasado por alto, o es algo que el médico ha notado pero que no ha hablado con el paciente, sobre su importancia".

La buena noticia es que la enfermedad de hígado graso se puede revertir, porque el hígado tiene una sorprendente capacidad de curarse a sí mismo, comentaron Friedman y Alexopoulos.

"Incluso la cirrosis se puede revertir", apuntó Alexopoulos. "Aunque tenga cirrosis temprana, una cicatrización temprana del hígado, puede revertirla con medidas drásticas. Es reversible hasta el punto en que se tiene insuficiencia hepática, y entonces hay muchas otras complicaciones que son irreversibles".

La dieta, el ejercicio y perder peso son las principales formas de revertir la enfermedad de hígado graso, apuntaron Friedman y Alexopoulos.

"Si pierde incluso un 5 por ciento de su peso corporal, puede revertir parte de la grasa del hígado", aseguró Alexopoulos. "Si pierde más de un 7 a un 10 por ciento de su peso corporal, en realidad puede revertir la cicatrización".

Los medicamentos para perder peso, como Ozempic, pueden ayudar a las personas a perder peso y restaurar la salud de su hígado, pero "lo principal serán las cosas difíciles, como la dieta y el estilo de vida", enfatizó Alexopoulos.

Los hallazgos presentados en reuniones médicas deben considerarse preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

La Clínica Cleveland ofrece más información sobre la enfermedad de hígado graso.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Theodore Friedman, MD, PhD, chair, internal medicine, Charles R. Drew University of Medicine & Science, Los Angeles; Anastasia-Stefania Alexopoulos, MBBS, MHS, endocrinologist, Duke Health, Durham, N.C.; presentation, Endocrine Society, annual meeting, June 16, 2023, Chicago

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