Es menos probable que los pacientes negros con FA reciban anticoagulantes

MARTES, 3 de mayo de 2022 (HealthDay News) -- En general, los pacientes con fibrilación auricular (FA) reciben anticoagulantes para reducir su riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), pero estos fármacos no se recetan lo suficiente a los afroamericanos, revela un estudio reciente.

Cuando salen del hospital, los pacientes negros tienen un 25 por ciento menos de probabilidades que los blancos de que les receten anticoagulantes como Xarelto, Eliquis o warfarina, encontraron los investigadores tras analizar los expedientes de casi 70,000 pacientes.

Es menos probable que los pacientes negros con FA reciban anticoagulantes

El resultado son unas tasas más altas de ACV y muerte entre los pacientes negros en el año posterior al alta del hospital.

"Lamentablemente, lo hemos visto una y otra vez", comentó el investigador principal, el Dr. Utibe Essien, profesor asistente de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh.

La fibrilación auricular es un latido cardiaco anómalo en que las cámaras superiores del corazón, las aurículas, laten de forma irregular, lo que evita que la sangre salga del todo de la cámara. Esto puede resultar en que la sangre quede atrapada en partes de la aurícula. Esta sangre atrapada puede formar coágulos, que pueden desplazarse hasta el cerebro y provocar un accidente cerebrovascular. El propósito de los anticoagulantes es prevenir los coágulos y, por tanto, los ACV.

Muchos motivos podrían explicar por qué no se recetan los fármacos, planteó Essien.

Quizá los pacientes no tengan toda la información que necesitan sobre la mejor forma de tratar la FA. Además, los médicos podrían tomar la decisión anticipada de que los pacientes no pueden costear estos fármacos o que no cumplirán el régimen, dijo.

Xarelto (rivaroxabán) y Eliquis (apixabán) son caros, y cuestan hasta 500 dólares al mes. Hace cierto tiempo se aprobó una versión genérica de Eliquis, pero nunca se llevó al mercado porque los fabricantes del medicamento, Bristol-Myers Squibb y Pfizer, iniciaron una batalla legal para ampliar la patente de Eliquis.

"Aquí es donde de verdad interviene la 'farmaigualdad', un término que creé", dijo Essien. Le gustaría que estos costos se redujeran "para garantizar que los pacientes tengan un acceso igualitario a medicamentos que salvan vidas".

La warfarina es barata, pero requiere unas pruebas sanguíneas frecuentes para mantener la dosis dentro de sus límites.

"La warfarina es un medicamento muy difícil de usar para los pacientes", apuntó Essien. "Hay que ir al consultorio del médico más o menos cada seis semanas para que evalúen su sangre y asegurar que los niveles de warfarina sean los adecuados. Además, interactúa con la comida y con otros medicamentos y el alcohol".

Ese es el motivo de que Xarelto y Eliquis se recomiendan ahora antes que la warfarina, apuntó.

"El próximo paso es encontrar formas de hacer que estos medicamentos sean más asequibles para nuestros pacientes, incluso los que tienen seguro", planteó Essien. También se necesita una atención integral de los pacientes con fibrilación auricular que garantice que reciban anticoagulantes recetados, añadió.

En el estudio, Essien y sus colaboradores recolectaron los datos de más de 69,500 pacientes hospitalizados en todo Estados Unidos por FA entre 2014 y 2020. Deseaban ver a cuántos pacientes les dieron el alta con una receta de un anticoagulante, según recomiendan las directrices actuales.

También observaron la incidencia de ACV, sangrado y muerte en el año tras salir del hospital.

Casi un 79 por ciento de los pacientes fueron datos de alta con una receta de un anticoagulante, y los pacientes blancos tenían un 75 por ciento más de probabilidades de recibir los fármacos.

Tras un año, los pacientes negros tenían el doble de probabilidades de sufrir un ACV o un episodio de sangrado. También tenían unas probabilidades un 22 por ciento más altas de morir por cualquier causa, encontró el estudio.

El Dr. Laurence Epstein es jefe de sistemas de electrofisiología de Northwell Health, en Manhasset, Nueva York.

Por un lado, a Epstein le complace que tantos pacientes con FA salgan del hospital con recetas de anticoagulantes. Por otro lado, sabe que muchos pacientes no pueden costearse estos fármacos.

Además del costo, quizá los pacientes negros tengan menos probabilidades de que les receten estos medicamentos debido a la desconfianza en el sistema médico y a no comprender la importancia de los fármacos para el tratamiento de la FA, anotó Epstein, que no participó en el estudio.

"Pienso que uno de los motivos es económico. Estos anticoagulantes nuevos son costosos. Siempre hay una preocupación en la comunidad médica de que los pacientes negros sienten una desconfianza que se origina en algunas de las investigaciones y ensayos que se realizaron con afroamericanos", lamentó.

Los médicos deben seguir las directrices, pero los pacientes también deben ser sus propios defensores, enfatizó Epstein.

"Debe hacer muchas preguntas. Si le diagnostican fibrilación auricular, la gran mayoría de las personas deben recibir anticoagulación", añadió Epstein. "Si no le están dando anticoagulantes, pregunte el motivo. ¿Estoy en riesgo de ACV? ¿No deberíamos hacer algo al respecto?".

Los hallazgos se presentaron el sábado en la reunión anual de la Sociedad del Ritmo Cardiaco (Heart Rhythm Society), en San Francisco. Los hallazgos presentados en reuniones médicas se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Más información

Aprenda más sobre la fibrilación auricular en la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Utibe Essien, MD, MPH, assistant professor, medicine, University of Pittsburgh School of Medicine; Laurence Epstein, MD, system chief, electrophysiology, Northwell Health, Manhasset, N.Y.; meeting presentation, Heart Rhythm Society, San Francisco, April 30, 2022

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