El Zika haría más daño de lo previsto, en los bebés

El Zika haría más daño de lo previsto, en los bebés

Es un virus que algunas personas quizá ni recuerden, pero los bebés nacidos de madres infectadas con el Zika que parecían normales al nacer de cualquier forma experimentaron problemas neurológicos o del desarrollo, sugiere una investigación reciente.

Una característica de la infección con el virus del Zika, transmitido por los mosquitos, en las mujeres embarazadas es dar a luz a un bebé con una cabeza anómalamente pequeña, una afección conocida como microcefalia. Pero, a medida que los niños expuestos al Zika en el útero crecen, los investigadores están averiguando que no hay que preocuparse solo por los niños que nacieron con microcefalia.

"Los bebés expuestos al Zika sin microcefalia que quizá parezcan normales en el momento del nacimiento podrían tener otras anomalías con unas frecuencias más altas de lo que se prevería en la población general", advirtió la autora del estudio, Jessica Cranston, estudiante de tercer año de medicina en la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles.

Cranston apuntó que es importante monitorizar a los niños que se han expuesto al Zika para asegurar que crezcan con normalidad y que alcancen los hitos del desarrollo. Al hacerlo, los médicos pueden detectar los problemas pronto y ofrecer intervenciones para, potencialmente, mejorar el desarrollo de un niño.

Ahora mismo, no hay transmisión conocida del virus del Zika en Estados Unidos. Pero hubo reportes de infecciones con el Zika en Florida y Texas en 2016 y 2017, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU. Otros países, entre ellos Brasil, experimentaron brotes significativos de Zika en 2015 y 2016.

El virus del Zika se transmite a través de las picaduras de mosquitos. Las personas que se infectan tal vez no presenten síntomas, o podrían tener unos síntomas leves. Entre los síntomas posibles se encuentran la fiebre, un sarpullido, dolor de cabeza, dolor en las articulaciones, enrojecimiento ocular y dolor muscular. Pero, en las mujeres embarazadas, el virus del Zika puede conducir a la microcefalia y otros defectos cerebrales y congénitos en los bebés.

El nuevo estudio incluyó los datos de casi 300 bebés con infecciones de Zika conocidas (un 74 por ciento) o sospechadas, adquiridas durante el embarazo. Un 24 por ciento de los niños nacieron con microcefalia. Los demás parecieron tener unas cabeza normalmente desarrolladas.

Se dio seguimiento a la salud y el desarrollo de los niños de diciembre de 2015 a julio de 2019. Los niños recibieron evaluaciones mensuales durante los seis primeros meses de vida. Tras los seis primeros meses, los niños fueron evaluados cada tres meses.

Los investigadores encontraron que, en algunos niños, la circunferencia de la cabeza varió a lo largo del tiempo. De los bebés nacidos con una cabeza de tamaño normal, alrededor del 10 por ciento desarrollaron microcefalia durante el seguimiento. Al contrario, un 7.5 por ciento de los que nacieron con microcefalia luego tuvieron una cabeza de tamaño normal durante el estudio.

De los bebés, 213 se sometieron a exámenes neurológicos. Un 75 por ciento tuvieron hallazgos anómalos, por ejemplo unos reflejos hiperactivos. Entre los bebés con microcefalia, un 26 por ciento tenían problemas del oído, y un 79 por ciento tenían anomalías oculares. Los niños con unas cabezas de tamaño normal no se libraron de los problemas de oído u oculares: un 10 por ciento tenían problemas de oído, y un 18 por ciento tenían anomalías oculares. Algunos niños también experimentaron problemas para crecer según lo previsto, y algunos tenían dificultades para tragar.

Se realizaron pruebas de imágenes a 203 niños. Un 96 por ciento de los que tenían microcefalia tuvieron hallazgos anómalos en esas pruebas, en comparación con un 29 por ciento de los que nacieron con cabezas de tamaño normal.

Cranston dijo que la conclusión es que no se debe descartar que los bebés que nacen sin síntomas obvios estén afectados.

"Esos bebés deberían recibir un seguimiento estrecho durante los primeros años de sus vidas para monitorizar cualquier retraso en el desarrollo", planteó.

El estudio se publicó en la edición en línea del 7 de julio de la revista JAMA Network Open.

La Dra. Sarah Mulkey, directora de las becas de investigación en neurología fetal, transicional y neonatal del Hospital Pediátrico Nacional de Washington, D.C., no participó en la investigación más reciente, pero fue autora de un editorial publicado junto con el estudio. Mulkey también realizó investigaciones sobre los niños nacidos con Zika que parecían normales al nacer, pero que desarrollaron problemas neurológicos más adelante.

"Al principio, vimos que nacían niños sin defectos congénitos obvios, como la microcefalia. Pero ahora estamos enterándonos de que hay un espectro de otros resultados clínicos. Si tuvo Zika y su hijo nació sin ningún defecto congénito, es muy importante mantener un seguimiento del desarrollo durante toda la edad escolar", explicó.

Mulkey dijo que es esencial que midan la circunferencia de la cabeza de su hijo de forma regular (algo que la mayoría de los pediatras hacen). Tener un registro de la circunferencia de la cabeza de su hijo permite a los médicos asegurarse de que el cerebro se está desarrollando de forma adecuada.

Mulkey anotó que los hallazgos más recientes sugieren que "incluso un hallazgo normal bajo podría ser una indicación de la necesidad de un seguimiento del neurodesarrollo".

También dijo que muchas infecciones con Zika en el embarazo no se diagnosticaron. Si un niño nace sin un defecto obvio, quizá no se detecten unos problemas neurológicos o del desarrollo más sutiles relacionados con el Zika. Mulkey dijo que es probable que los niños con defectos neurológicos sean "apenas la punta del iceberg".

Si usted vivía o viajó a un área donde había Zika mientras estaba embarazada, asegúrese de que el pediatra de su hijo lo sepa, para que pueda realizar los exámenes de detección del neurodesarrollo para asegurarse de que su hijo esté alcanzando los hitos del desarrollo importantes, añadió Mulkey.

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