El gasto estatal en la pobreza de verdad da frutos en los niños, según un estudio

LUNES, 18 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- Cuando los estados gastan dinero en programas para reducir la pobreza, menos niños sufren abusos y negligencia, menos acaban en cuidados de acogida, y menos fallecen, revela un estudio reciente.

Los investigadores encontraron que por cada 1,000 dólares adicionales que los estados gastaron en los programas de beneficios federales, estatales y locales por persona que vive en la pobreza, hubo una reducción de un 4 por ciento en el abuso infantil corroborado, una reducción del 2 por ciento en las ubicaciones en cuidados de acogida, y una reducción de alrededor de un 8 por ciento en las muertes.

El gasto estatal en la pobreza de verdad da frutos en los niños, según un estudio

Muchas personas dirían que esto es un motivo suficiente para dirigir el gasto público de esta forma. Pero hacerlo también implica una ventaja fiscal, porque las inversiones en estos programas podrían compensar ciertos de los costos a largo plazo, según el estudio.

"El abuso y la negligencia infantiles son una crisis de salud pública, y su prevención amerita una respuesta de salud pública. Las vías para resolver la pobreza son una de las piedras angulares, creo, para prevenir el abuso y la negligencia infantiles", señaló el autor principal, el Dr. Henry Puls, del departamento de pediatría del Children's Mercy Kansas City, un hospital de Missouri.

Puls dijo que la literatura existente respalda a esta asociación, "pero diría que en realidad el tamaño del efecto me sorprendió gratamente", continuó. "Dada la cantidad de dinero de la que hablamos, dirigida a una gran población de personas, y el nivel de abuso y negligencia infantiles que se reducen potencialmente o que se estima que se reduce, me sorprendió lo grande que fue".

Un gasto de 46.5 mil millones de dólares en los programas, un aumento de alrededor de un 13 por ciento, en 2017, habría significado 181,850 menos informes de abuso infantil, más de 4,100 ubicaciones menos en cuidados de acogida, y 130 niños menos muertos por el abuso y la negligencia, según el estudio.

Los tipos de gastos incluidos en el estudio fueron el efectivo, la vivienda y la ayuda en especie; la infraestructura de la vivienda; la asistencia con el cuidado de los niños; los créditos fiscales y la asistencia médica.

En Estados Unidos, en 2018 hubo investigaciones de abuso infantil que implicaron a 3.5 millones de niños. Estos informes se corroboraron en 678,000 de estos niños. Ese año, en Estados Unidos murieron unos 1,770 niños debido al maltrato. Alrededor de 207,000 niños recibieron servicios de cuidados de acogida.

Gastar dinero para aliviar la pobreza podría ahorrar miles de millones a largo plazo

La carga financiera del maltrato infantil de un año es de casi 3 billones de dólares, advirtió Puls.

"Nos damos cuenta de que los legisladores responden a unos presupuestos anuales, pero encontramos que por alrededor de 46.5 mil millones de dólares, las reducciones potenciales en el abuso y la negligencia infantiles compensarían alrededor de 1.5 a 9.3 mil millones a corto plazo, pero que a largo plazo, a lo largo de la vida de los niños, estimamos que podrían compensar de 25.8 a 153.2 mil millones de dólares", aseguró Puls.

El estudio no tomó en cuenta los puntos específicos de por qué este tipo de inversión haría una diferencia, pero Puls ofreció algunas ideas.

"Reducir la pobreza puede tener impactos positivos en la salud mental de los padres, en su salud física, su capacidad de obtener las necesidades y materiales básicos, y todo esto en conjunto crea un mejor ambiente para que los niños crezcan y prosperen", dijo Puls.

Algunos estados no han ampliado mucho sus programas de beneficios, y en ellos hay muchas oportunidades de ampliación, anotó Puls.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 18 de octubre de la revista Pediatrics.

Los datos muestran que lo que la persona experimenta en la niñez tiene una capacidad tremenda de predecir el funcionamiento y la salud en la adultez, comentó la Dra. Andrea Asnes, pediatra de abuso infantil y profesora asociada de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

La pobreza es una fuente de estrés

Asnes señaló que el abuso infantil es raras veces algo que las personas planifican hacer cuando se levantan por la mañana. La pobreza es una inmensa fuente de estrés y traumas personales, pero también puede contribuir a elegir opciones que son peligrosas, advirtió.

El cuidado de los niños es extraordinariamente caro, anotó Asnes, y algunas personas podrían dejar a sus hijos en situaciones peligrosas o con cuidadores peligrosos.

Proveer beneficios de cuidados infantiles es algo sobre lo que los legisladores de EE. UU. han estado hablando en los últimos meses.

"Si hubiera unos cuidados infantiles de alta calidad disponibles para todo el mundo, si pudiera hacer que sucediera por arte de magia, creo que habría una reducción inmediata en el abuso y la negligencia infantiles", planteó Asnes.

Si también se consideran los "efectos posteriores" del abuso y la negligencia infantiles, entre los que se incluyen la cárcel y los problemas de salud mental, el abuso de sustancias y la mala salud en la adultez, todo lo cual resulta costoso para la sociedad, dijo Asnes, cree que los ahorros en costos podrían ser incluso mayores.

"Resaltaría el valor de este tipo de trabajo. Como alguien que cuida a niños que han sido abusados y que han sufrido negligencia, tengo una apreciación especial de aquellos que pueden mostrar los ahorros reales en costos de estos tipos de políticas. Pienso que el potencial es bastante convincente para los que toman las decisiones sobre cómo se gasta el dinero de los impuestos, sobre cómo se gasta nuestro dinero público", añadió Asnes. "Y me da ciertas esperanzas".

Más información

Childwelfare.gov ofrece más información sobre cómo reconocer las señales del abuso y la negligencia infantiles.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Henry Puls, MD, physician, pediatrics, Children's Mercy Kansas City, and associate professor, pediatrics, University of Missouri-Kansas City School of Medicine; Andrea Asnes, MD, MSW, board-certified child abuse pediatrician and associate professor, pediatrics, Yale School of Medicine, New Haven, Conn., and member, American Academy of Pediatrics Council on Child Abuse and Neglect; Pediatrics, November 2021

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