El efecto placebo tiene un rol importante en el impacto de los antidepresivos sobre la ansiedad: estudio

MIÉRCOLES, 10 de noviembre de 2021 (HealthDay News) -- Una nueva investigación ilustra el poder de la mente de sanarse a sí misma, al sugerir que el efecto placebo podría ayudar a provocar los efectos de los antidepresivos contra los trastornos de ansiedad.

El efecto placebo se refiere a un aumento en el éxito de un tratamiento cuando un paciente prevé un beneficio.

El efecto placebo tiene un rol importante en el impacto de los antidepresivos sobre la ansiedad: estudio

En el nuevo estudio, los pacientes con ansiedades sociales a quienes se afirmó que los antidepresivos los ayudarían fueron mucho más propensos a sentirse mejor que aquellos que no recibieron estas afirmaciones, a pesar de que recibieron exactamente el mismo tratamiento.

"Casi cuatro veces más pacientes respondieron al tratamiento cuando se suministró una información correcta sobre el medicamento", aseguró el autor del estudio, Olof Hjorth, de la Universidad de Uppsala, en Suecia.

"Esto es coherente con investigaciones anteriores que mostraron que las expectativas afectan al resultado del tratamiento", anotó en un comunicado de prensa de la universidad.

Todos los pacientes del estudio recibieron la misma dosis del antidepresivo inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (ISRS) escitalopram (de marca Lexapro) durante nueve semanas.

Se sabe que los ISRS (que también incluyen a Paxil, Prozac y Zoloft) son efectivos para el tratamiento de la depresión y la ansiedad.

En el estudio, los participantes recibieron información variada sobre el medicamento y su efectividad. La mitad de los pacientes recibieron una información precisa sobre el medicamento y su efectividad, mientras que a la otra mitad se les dijo que el medicamento solo era un "placebo activo" que provoca efectos secundarios similares a los de un ISRS pero que no era probable que aliviara su ansiedad social.

A los que recibieron la información correcta les fue mucho mejor en términos de una reducción en la ansiedad, reportaron los investigadores.

Los autores del estudio dijeron que les sorprendió encontrar que aunque los ISRS influyen en los niveles de serotonina en el cerebro, los efectos del fármaco en otro neurotransmisor, la dopamina, parecieron ser responsables de la mayor mejora en los síntomas de ansiedad.

Los escáneres cerebrales mostraron que el medicamento tuvo en mismo efecto en la serotonina, y que bloqueó alrededor de un 80 por ciento de los transportadores de serotonina en ambos grupos de pacientes, según el estudio, que se publicó en una edición reciente en línea de la revista Translational Psychiatry.

"Esto indica que el efecto farmacológico fue idéntico en ambos grupos, y que esto no puede explicar por qué la información correcta proveyó unos mejores resultados en el tratamiento", apuntó Hjorth. "Inhibir los transportadores de serotonina es insuficiente para lograr un buen alivio clínico de la ansiedad social mediante el uso de medicamentos ISRS".

Quizá las expectativas de los pacientes sobre los beneficios del medicamento afectaran a la liberación de la dopamina en las vías de recompensa del cerebro, lo que resultó en diferencias entre los dos grupos en la proporción de dopamina disponible tras el tratamiento, sugirieron los investigadores.

El Dr. Timothy Sullivan es presidente de psiquiatría y ciencias conductuales del Hospital de la Universidad de Staten Island, en la ciudad de Nueva York. Al leer los nuevos hallazgos, dijo que "aunque este estudio se puede interpretar como una medición de un 'efecto placebo', es más preciso afirmar que lo que los autores midieron fue el efecto de las expectativas en las respuestas de los pacientes".

Sullivan añadió que "sabemos a partir de otros estudios que la información que se presenta a los pacientes, ya sea de naturaleza alentadora o desalentadora, puede reflejarse en cambios en los neurotransmisores y sustancias relacionadas, lo que sin duda tiene un efecto en la respuesta psicológica general de los pacientes".

Esto significa que la relación y el vínculo entre un paciente y su médico podría ser clave, y establecer "un marco de esperanza [que] puede tener un efecto profundo en los resultados", planteó. Los escáneres cerebrales, como los utilizados en el estudio sueco, significan que los beneficios se pueden "realmente observar a nivel de la estructura y la fisiología del cerebro", explicó Sullivan.

En un comunicado de prensa, el autor principal del estudio, Thomas Furmark, profesor de la Universidad de Uppsala, se mostró de acuerdo. Cree que los hallazgos "indican que las expectativas positivas que surgen de la relación entre el médico y el paciente afectan a la dopamina y potencian el efecto del tratamiento con un ISRS".

Más información

El Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU. ofrece más información sobre los trastornos de ansiedad.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Timothy Sullivan, MD, chair, psychiatry and behavioral sciences, Staten Island University Hospital, New York City; Uppsala University, news release, Nov. 8, 2021

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