El cambio climático podría conllevar más infecciones pulmonares por hongos

LUNES, 28 de noviembre de 2022 (HealthDay News) -- Las infecciones pulmonares por hongos se están propagando en partes de Estados Unidos donde antes nunca se veían, y es probable que eso sea resultado del cambio climático, señalan los expertos.

A la persona promedio, el término infección por hongos (o fúngica) quizá la haga pensar en el pie de atleta o en problemas de las uñas de los pies. Pero algunas especies de hongos provocan unas infecciones respiratorias potencialmente graves, cuando una persona inhala esporas microscópicas de los hongos del suelo.

El cambio climático podría conllevar más infecciones pulmonares por hongos

En Estados Unidos, históricamente las principales especies de hongos responsables de estas enfermedades se limitaban a unos "focos" regionales. Pero esto ya no es así, según el Dr. George Thompson, profesor y especialista en enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, en Davis.

En un artículo que se publicó el 22 de noviembre en la revista Annals of Internal Medicine, Thompson y su colega, el Dr. Tom Chiller, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., describieron la propagación de tres enfermedades fúngicas: la histoplasmosis, la blastomicosis y la coccidioidomicosis (llamada comúnmente fiebre del valle).

En el pasado, cada una estaba confinada a áreas específicas de Estados Unidos. Ahora, dijo Thompson, más de un 10 por ciento de las infecciones ocurren fuera de sus hábitats naturales.

Históricamente, la fiebre del valle se limitaba a California y el suroeste de Estados Unidos. Pero ahora, la enfermedad se está propagando en el norte (por ejemplo, hace una década aparecieron casos en el estado de Washington) y hacia el este.

Por otra parte, la histoplasmosis era una enfermedad del Medio Oeste y partes del Este. Ahora, se están diagnosticando casos en gran parte del país.

Pero el hábitat real de las infecciones fúngicas no está claro, según Thompson y Chiller. Es probable que no se estén detectando los casos que surgen en áreas no tradicionales de Estados Unidos, en parte porque los médicos no están familiarizados con las infecciones por hongos.

Pero incluso en las áreas endémicas bien conocidas, advirtió Thomson, las infecciones pulmonares fúngicas no se diagnostican lo suficiente.

Esto se debe en gran medida a que, cuando se trata de las infecciones respiratorias, los hongos son los microbios olvidados: los médicos en general suponen que se trata de una causa viral o bacteriana.

"Se piensa, erróneamente, que estas enfermedades (fúngicas) son poco comunes", señaló Thompson.

El Dr. Andrej Spec, especialista en infecciones fúngicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis, se mostró de acuerdo.

"Siempre hemos tenido esta historia sobre los hongos, que estas infecciones son raras", apuntó Spec. "Como la gente piensa que son raras, no hacen las pruebas que las detectan. Y como no hacemos las pruebas, parecen raras".

En su propio estudio, que se publicó en la edición de este mes de la revista Clinical Infectious Diseases, Spec encontró que 48 estados de EE. UU. tienen ahora un número "significativo" de infecciones pulmonares fúngicas cada año.

Las afecciones provocan los mismos síntomas que una infección respiratoria viral o bacteriana, como la COVID, la gripe o la neumonía. Los médicos tienen que realizar unas pruebas específicas de hongos para obtener un diagnóstico correcto, y entonces recetar un medicamento antifúngico.

Pero esto raras veces sucede, al menos al principio.

"Cuando los pacientes al final reciben un diagnóstico, un 90 por ciento de las veces afirman que primero recibieron un diagnóstico erróneo", lamentó Spec.

Pero incluso sin un diagnóstico correcto, en general las infecciones fúngicas se curan solas, aseguró Spec. Sin embargo, a veces pueden resultar graves, en particular en las personas que son mayores o tienen un sistema inmunitario debilitado. Y algunas personas tienen síntomas que persisten semanas o meses, lo que las lleva a una serie de diagnósticos incorrectos y quizá a múltiples rondas de antibióticos inútiles.

Spec recordó a un paciente que tuvo síntomas durante 17 años antes de acudir a él. El culpable resultó ser un hongo.

"Le di un antifúngico, y le cambió la vida", dijo Spec.

El motivo exacto de que las infecciones fúngicas se estén propagando no está claro, pero ambos médicos apuntaron al cambio climático como principal sospechoso. Los hongos necesitan ciertas condiciones para prosperar, y los cambios en la lluvia y las características del suelo podrían estar fomentando la propagación de las especies que provocan infecciones pulmonares. Spec también apuntó a un rol de las migraciones de murciélagos: en general, los murciélagos portan patógenos fúngicos, y pueden depositarlos en el suelo a través de sus deposiciones.

Thompson dijo que sí piensa que la concienciación sobre las infecciones pulmonares fúngicas está en aumento, pero hay que hacer más. Una forma, plantearon él y Chiller, es aumentar la vigilancia nacional de casos, ya que ahora solo algunos departamentos de salud estatales monitorizan las infecciones.

Algunas personas tienen más probabilidades de encontrarse con patógenos fúngicos, por ejemplo, los granjeros, los trabajadores de la construcción u otros que están expuestos a esporas que salen al aire cuando se manipula el suelo.

"Pero en la mayoría de los casos, se trata solo de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado", añadió Thompson.

Spec se mostró de acuerdo en que la concienciación sobre las infecciones fúngicas está mejorando, pero estas afecciones todavía no se reconocen lo suficiente. Sugirió que en los casos en que las personas tengan unos síntomas respiratorios persistentes y no hayan mejorado tras un curso de antibióticos, ha llegado el momento de pensar en un hongo.


Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre las infecciones fúngicas.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: George R. Thompson III, MD, professor, medicine, University of California, Davis School of Medicine, Sacramento, Calif.; Andrej Spec, MD, associate professor, medicine, Washington University School of Medicine in St. Louis; Annals of Internal Medicine, Nov. 21, 2022, online

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