Caen las defensas: los anticuerpos contra la COVID bajan primero en la nariz

MIÉRCOLES, 21 de diciembre de 2022 (HealthDay News) -- Los investigadores creen que han averiguado por qué las personas pueden reinfectarse con la COVID-19, a pesar de la inmunidad obtenida mediante la vacunación o una infección anterior.

Resulta que los anticuerpos producidos en la nariz, que son la primera línea de defensa contra problemas respiratorios como la COVID, se reducen con mayor rapidez que los anticuerpos encontrados en el torrente sanguíneo, señalan unos científicos británicos.

Caen las defensas: los anticuerpos contra la COVID bajan primero en la nariz

Los anticuerpos nasales tienden a reducirse nueve meses tras la infección con la COVID-19, mientras que los anticuerpos en la sangre duran al menos un año, según los hallazgos, que se publicaron en la edición en línea del 19 de diciembre de la revista eBioMedicine.

El estudio también encontró que la vacunación es muy efectiva para crear y potenciar los anticuerpos portados en la sangre que protegen contra la enfermedad grave, pero que tenía poco efecto en los anticuerpos nasales.

"Antes de nuestro estudio, no estaba claro cuánto duraban estos importantes anticuerpos nasales. Nuestro estudio encontró unas respuestas duraderas de anticuerpos tras la infección y la vacunación, pero estos anticuerpos nasales clave vivían menos tiempo que los de la sangre", comentó la investigadora principal, la Dra. Felicity Liew, del Instituto Nacional del Corazón y lo Pulmones del Colegio Imperial de Londres.

"Si bien los anticuerpos sanguíneos ayudan a proteger de la enfermedad, los anticuerpos nasales pueden prevenir la infección del todo. Este podría ser un factor subyacente importante de las infecciones repetidas con el virus SARS-CoV-2 y sus nuevas variantes", añadió Liew en un comunicado de prensa del colegio.

El nuevo estudio evaluó a casi 450 personas hospitalizadas con la COVID-19 entre febrero de 2020 y marzo de 2021, antes del surgimiento de la variante ómicron y el despliegue de las vacunas contra la COVID-19.

Los investigadores analizaron los anticuerpos extraídos de los pacientes cuando estaban hospitalizados, además de seis meses y un año más tarde.

Más de dos tercios de los pacientes también recibieron su primera vacuna contra la COVID durante el periodo de seguimiento.

La vacunación condujo a aumentos en los anticuerpos nasales y sanguíneos, pero el cambio en las defensas nasales fue pequeño y temporal, encontraron los investigadores.

La próxima generación de vacunas debería incluir a vacunas nasales en aerosol o inhaladas, que mejorarían los anticuerpos nasales de forma más efectiva, con el potencial de reducir las infecciones de forma más efectiva, concluyeron los investigadores.

"Nuestras vacunas actuales están diseñadas para reducir la enfermedad grave y la muerte, y tienen una efectividad dramática en cuanto a su objetivo. Ahora es esencial también desarrollar vacunas nasales en aerosol que puedan proveer una mejor protección contra la infección", planteó el investigador cosénior, Peter Openshaw, del Instituto del Corazón y los Pulmones del Colegio Imperial de Londres.

"Es magnífico que las vacunas actuales signifiquen que menos personas enferman de gravedad, pero sería incluso mejor si pudiéramos evitar que se infecten y transmitan el virus", añadió Openshaw.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre las vacunas contra la COVID.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: Imperial College London, news release, Dec. 19, 2022

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