Aumenta el peligroso abuso de fenibut, un ansiolítico

Aumenta el peligroso abuso de fenibut, un ansiolítico

Un creciente número de estadounidenses podrían estar teniendo reacciones graves tras tomar fenibut, un ansiolítico sin aprobación que se vende en algunos complementos dietéticos.

Ese es el hallazgo de un nuevo estudio que observó llamadas a los centros de control de las intoxicaciones de EE. UU. Las cifras no son inmensas: entre 2009 y 2019, hubo 1,320 llamadas relacionadas con el fenibut.

Pero hubo un aumento marcado a partir de 2015, encontraron los investigadores, al pasar de unas cuantas llamadas cada año a entre 300 y 400 en 2018 y 2019.

Algo que es más preocupante es que los efectos a veces pusieron en peligro a la vida o fueron letales, señaló la investigadora Janessa Graves, profesora asociada de la Universidad Estatal de Washington.

En total, 80 personas cayeron en un coma, y tres fallecieron. Con frecuencia, también habían tomado otras sustancias. Pero incluso en los casos en que el fenibut se usó solo, un 10 por ciento resultaron en unos efectos graves, incluyendo una muerte.

"Es motivo de preocupación", dijo Graves. "El [fenibut] es de acceso fácil, y podría estarse haciendo más popular".

Los hallazgos se publicaron el 4 de septiembre en la revista Morbidity and Mortality Weekly Report, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

El fenibut se desarrolló originalmente en la Unión Soviética en los años 60, para administrarlo a los cosmonautas, con el objetivo de combatir la ansiedad y el insomnio. Nunca ha sido un medicamento aprobado en Estados Unidos, pero se encuentra en algunos complementos que se mercadean para mejorar el estado de ánimo y la potencia cerebral.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. dictaminó que el fenibut no es un ingrediente dietético, y no se puede mencionar como tal en los complementos dietéticos. Pero los complementos con fenibut están ampliamente disponibles en línea, anotó Graves.

También ha habido informes de personas que abusan del medicamento por sus efectos eufóricos. Un estudio reciente de los centros de control de intoxicaciones de Minnesota encontró que, en casi la mitad de las llamadas relacionadas con el fenibut, la persona lo había usado con "el abuso como motivo".

El fármaco es similar a una sustancia del cerebro llamada GABA, que tiene un efecto calmante en el sistema nervioso central. También puede provocar efectos secundarios como la sedación, una reducción en los niveles de conciencia y una respiración deprimida.

Investigaciones anteriores han descubierto señales de que el uso del fenibut tiene una tendencia al alza en Estados Unidos, indicó Graves. Su equipo intentó captar un panorama más amplio, al analizar una base de datos nacional sobre las llamadas a los centros de control de las intoxicaciones.

De 2009 a 2014, encontraron que cada año hubo un número pequeño de llamadas relacionadas con el "fenigam", o 4-amino-3-fenil ácido butírico, que son nombres alternativos del fenibut.

A partir de 2015, los centros de control de intoxicaciones pudieron usar el término "fenibut". Después de esto, hubo un aumento constante y marcado en las llamadas relacionadas con el fármaco.

No está claro qué parte de esto podría relacionarse con la creciente popularidad, dijo Graves.

Basándose en las tendencias de las búsquedas de internet, el interés público en el fenibut ha permanecido bastante estable en los últimos años, apuntó Pat Aussem, de Partnership to End Addiction, una organización sin fines de lucro.

"Dicho esto, el marcado aumento en las llamadas a los centros de control de intoxicaciones es preocupante, y podría ser atribuible a las personas que buscan y usan complementos ansiolíticos sin conocer sus perfiles de seguridad", añadió.

Los consumidores no deben tomar por sentado que los complementos dietéticos son "seguros", enfatizó Aussem, que no participó en el estudio.

Dijo que el fenibut sería particularmente peligroso en combinación con otras sustancias que deprimen al sistema nervioso central, como el alcohol, los opioides o las benzodiacepinas (como Xanax o Ativan).

En este estudio, un 40 por ciento de los adultos y un 30 por ciento de las personas menores de 18 años habían usado fenibut con otras sustancias.

Los hallazgos resaltan un problema de mayor envergadura, según el Dr. Peter Lurie, presidente del Centro para la Ciencia en el Interés Público (Center for Science in the Public Interest, CSPI), un grupo de defensoría del consumidor.

En Estados Unidos, en su gran mayoría, los complementos dietéticos no están regulados, apuntó Lurie, y la FDA tiene unos recursos limitados para tomar medidas contra las compañías que incluyen medicamentos no aprobados en los complementos, o que realizan afirmaciones de salud no probadas.

El CSPI instó hace poco a la FDA a tomar unas medidas más firmes contra los fabricantes y las tiendas que venden complementos con un antidepresivo no aprobado, llamado tianeptina.

La FDA envió cartas de advertencia a varias compañías de EE. UU. que mercadean complementos con tianeptina o fenibut. Pero los productos todavía están fácilmente disponibles.

Una de las preocupaciones, aseguró Lurie, es que los consumidores se alejen de las terapias (farmacológicas o de otro tipo) que se ha probado que ayudan con la ansiedad y la depresión.

Graves y Aussem comentaron lo mismo.

"En esta era de la COVID-19, muchas personas están intentando afrontar la ansiedad, y quizá deseen encontrar un producto 'natural' para aliviar sus síntomas", comentó Aussem.

Pero, añadió, "hablar con un proveedor de atención de la salud sobre sus problemas es el método más seguro".

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