Apoyar al corazón para ayudar a aliviar la COVID prolongada

MIÉRCOLES, 16 de febrero de 2022 (HealthDay News) -- ¿Podría una terapia que se usa para tratar el dolor de pecho aliviar los síntomas debilitantes de la COVID prolongada?

Sí, afirma un estudio de tamaño reducido pero promisorio que encontró que ayudaba a aliviar la fatiga, la falta de aliento y otros síntomas en personas que no pueden librarse de los efectos secundarios que las persiguen durante mucho tiempo después de su infección original con el coronavirus.

Apoyar al corazón para ayudar a aliviar la COVID prolongada

Hasta un 50 por ciento de las personas que se recuperan de la COVID-19 podrían experimentar un conjunto de síntomas de este tipo, y no hay mucho que los médicos puedan hacer por estos pacientes, dado que la COVID prolongada es una entidad tan nueva.

Todavía no se comprende del todo el motivo exacto de que algunas personas desarrollen COVID prolongada y otras no, pero los investigadores sospechan que la disfunción endotelial, que ocurre cuando los grandes vasos sanguíneos de la superficie del corazón se constriñen en lugar de dilatarse, podría tener un rol, explicó el autor del estudio, Sachin Shah.

Aquí interviene la contrapulsación externa mejorada (CPEM), apuntó Shah, director científico de Flow Therapy, un proveedor nacional de CPEM con sede en Forth Worth, Texas.

A las personas que se someten a la CPEM se les ponen tres grupos de mangas en las pantorrillas, los muslos y la parte inferior de las caderas. Las mangas se inflan de forma secuencial, desde las pantorrillas hasta las caderas, cuando el corazón está en reposo. Esta acción presiona a la sangre rica en oxígeno a través del corazón y el resto del cuerpo, y estimula la formación de pequeñas ramas de vasos sanguíneos que circunvalan a las arterias estrechadas, explicó.

"El aumento en el flujo hacia el corazón ayuda a desarrollar unos pequeños vasos sanguíneos, llamados colaterales, que son una defensa natural contra la enfermedad cardiaca, y el aumento en el flujo sanguíneo por todo el cuerpo aumenta la salud general de todo el sistema cardiovascular, al incrementar la dilatación y reducir la inflamación de los vasos sanguíneos", señaló Shah.

El tratamiento con la CPEM dura una hora, y las personas quizá necesiten hasta 35 sesiones a lo largo de siete semanas para obtener los máximos resultados, aclaró. El seguro quizá no cubra el costo, de unos 9,500 dólares por 35 tratamientos en Flow Therapy, para tratar la COVID prolongada, pero Shah dijo que está trabajando con las aseguradoras para lograr que se hagan cargo de la factura.

El nuevo estudio incluyó a 33 personas con COVID prolongada (con una edad promedio de 54 años), entre ellos 18 pacientes sin antecedentes de enfermedad cardiaca, que se sometieron a la CPEM.

Todos mostraron mejoras en la fatiga, las dificultades respiratorias y la incomodidad en el pecho tras someterse de 15 a 35 horas de terapia CPEM, incluso los que no tenían antecedentes de enfermedad cardiaca, mostró el estudio. Los beneficios de la CPEM pueden durar varios años en las personas con angina, pero se necesita más investigación para ver cuánto podrían durar estas mejoras en las personas con COVID prolongada, aclaró Shah.

"Los pacientes con COVID prolongada con y sin enfermedad de la arteria coronaria [EAC] que sufren de limitaciones marcadas con la actividad ordinaria, en la forma de fatiga, falta de aliento, incomodidad en el pecho o lagunas mentales, son los candidatos ideales", aseguró Shah. "Por supuesto, la CPEM puede hacer maravillas por los pacientes sin COVID prolongada que tienen EAC sintomática".

El estudio se presentó en una reunión virtual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), que se celebra del 16 al 19 de febrero. Los hallazgos presentados en reuniones médicas deberían considerarse preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

"Se trata de un concepto interesante que hay que estudiar más", planteó la Dra. Erica Spatz, profesora asociada de cardiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut, y miembro del Comité de Ciencia y Calidad del ACC.

"Sí pensamos que la COVID prolongada tiene un componente de disfunción endotelial que podría provocar dolor en el pecho y la intolerancia al ejercicio, que no se detecta en las pruebas de imágenes estándar", dijo Spatz. El diagnóstico de la disfunción endotelial requiere unas pruebas invasivas, añadió.

Aunque sí parece mostrarse promisoria para el tratamiento de la COVID prolongada, la CPEM no está ampliamente disponible en estos momentos, anotó.

Más información

Averigüe lo que los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. están haciendo para comprender mejor a la COVID prolongada.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Sachin Shah, PharmD, chief scientific officer, Flow Therapy, Fort Worth, Texas; Erica Spatz, MD, associate professor, cardiology, Yale School of Medicine, New Haven, Conn., member, ACC Science & Quality Committee; American College of Cardiology's Cardiovascular Summit, virtual meeting, Feb. 16 to 19, 2022

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