Miembro fantasma: cuando se siente una extremidad que se perdió

Miembro fantasma: cuando se siente una extremidad que se perdió
El síndrome del miembro fantasma es la sensación de que un miembro amputado todavía está ligado al cuerpo. | Foto: ISTOCK

¿Alguna vez has oído que las personas con miembros amputados pueden llegar a sentir dolores o picores en la extremidad que perdieron?

Esto se denomina síndrome del miembro fantasma y una nueva investigación podría ayudar a explicar a que se debe esta situación.

Desde 2005 en EE.UU. se registran aproximadamente 1.6 millones de personas que tienen amputaciones, el 65% de ellas en las extremidades inferiores. Los especialistas también sugieren que hasta el 90% de las personas con esta condición informan sensaciones fantasma.

Existen maneras de aliviar o disminuir estas molestias:

  • Frotar o ejercitar la parte restante de la extremidad para mantenerla caliente.
  • Engañar al cerebro mediante distracciones, pasatiempos, técnicas de relajación o ejercicio.
  • Recurrir a terapias no invasivas, como la acupuntura.

Recientemente un estudio de imágenes de dos centros de investigación en Río de Janeiro, Brasil, identificó cambios en cómo se comunican ciertas áreas del cerebro, en consecuencia de una amputación.

Estas alteraciones se producen en las regiones del cerebro que controlan el movimiento y procesan el tacto.

Si bien existen muchos estudios sobre el dolor del miembro fantasma, el autor principal del estudio Ivanei E. Bramati, físico médico en el Instituto D'Or para la Investigación y la Educación, dijo que su investigación encontró que existe un desequilibrio en la función cerebral de los pacientes que informan sensaciones fantasma, incluso aunque no sientan dolores. Los hallazgos fueron publicados en Scientific Reports.

El secreto de la sensación

La plasticidad cerebral es la capacidad del cerebro para adaptar su estructura y función frente a situaciones cambiantes.

Actualmente existe una "aceptación general" de que el cerebro adulto puede cambiar en respuesta al aprendizaje, el estrés, las drogas, las hormonas, la estimulación o el envejecimiento.

En el nuevo trabajo los autores se refieren a estudios que han relacionado la extremidad fantasma con una falla en la plasticidad cerebral. Sin embargo, también señalan que investigaciones más recientes han desafiado esta idea.

Estas contradicciones sugieren que la extremidad fantasma podría no deberse a una causa, sino a muchas.

Para profundizar en este fenómeno, los investigadores estudiaron la conexión cerebral en 9 individuos con amputación de miembro inferior que experimentaban sensaciones fantasmas sin dolor, y 9 individuos sin amputaciones.

Mediante imágenes de resonancia magnética revelaron lo siguiente:

  • Tocar el muñón de una extremidad hizo que el cerebro reaccionara de forma exagerada.
  • La amputación parece debilitar la estructura que conecta y permite la comunicación entre los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro.
  • El área que controla el movimiento y tacto de una extremidad, se encuentra en el lado del cerebro que es opuesto a la extremidad en sí.

A partir de estos hallazgos los autores concluyeron que la amputación de una extremidad puede provocar un desorden en la organización de las conexiones del cerebro, causando una variedad de sensaciones.

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