Seguro de accidente: Qué es, qué cubre

Seguro de accidente: Qué es, qué cubre

La mayor parte de los costos de los tratamientos de emergencia en los Estados Unidos tiene que ver con caídas y con siniestros relacionados con el transporte. En 2016 se produjeron 44,5 millones de lesiones en los Estados Unidos, más de una por segundo. El seguro de accidente es un seguro complementario que te puede ayudar a costear todos esos gastos médicos imprevistos derivados de una lesión por accidente, que de otro modo tendrías que afrontar de tu bolsillo aún en el caso de que ya cuentes con el seguro médico principal.

Seguro de accidente: Qué te vas a encontrar en este artículo

Qué es un seguro de accidente

El seguro de accidente te ayuda a costear los gastos derivados de un accidente, tanto por lo que se refiere a la lesión en sí (fracturas, esguinces, contusiones, etc.) como a los costes derivados de la atención médica (servicio de ambulancia, hospitalización, rehabilitación...). Es un seguro médico complementario; por tanto, no forma parte de la cobertura mínima esencial recogida en la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (“ACA”, por sus siglas en inglés, popularmente conocida como “Obamacare”).

Esta cobertura te ayuda a pagar los gastos médicos de tu bolsillo que debes afrontar cuando sufres una lesión contemplada en tu póliza a consecuencia de un accidente.

Recibirás la prestación dentro de un máximo anual preestablecido y una vez que hayas cumplido con tu deducible, y supondrá para ti un apoyo financiero importante mientras te estás recuperando, una ayuda para costear una serie de gastos que pueden aumentar de forma considerable en poco tiempo.

Cada día estamos expuestos a situaciones que pueden dar lugar a un accidente y estos ocurren cuando menos te lo esperas. Si llevas un estilo de vida activo, si tienes hijos pequeños o si cuentas con un presupuesto reducido para afrontar gastos por accidentes imprevistos te puede interesar contratar un seguro de accidente, con independencia de que ya cuentes con la cobertura sanitaria mínima o no.

Cómo funciona un seguro de accidente

El seguro de accidente se puede contratar por separado o en combinación con otro seguro, como por ejemplo el Seguro dental, el seguro de visión o el seguro de enfermedad grave, para lograr una cobertura global completa. Este tipo de planes no te obligan a ceñirte a la red de especialistas de tu póliza: eres libre de elegir médico o instalaciones de atención médica; eso sí, mantenerte dentro de la red puede suponer un ahorro mayor para tu bolsillo.

Normalmente podrás elegir cuál será tu cantidad deducible, qué lesiones y accidentes quieres tener cubiertos y si quieres incluir a otros miembros de tu familia, como tu cónyuge, tus hijos e incluso tus padres. De estas combinaciones dependerá la prima que pagarás a la compañía aseguradora y, en última instancia, el nivel de cobertura para ti y los tuyos. Te recomendamos que leas detenidamente las condiciones de tu póliza y te cerciores de qué abarca el plan que vas a contratar.

Qué cubre un seguro de accidente

Los planes de seguro de accidente cubren una serie de gastos que se generan cuando sufres un accidente, te lesionas y requieres atención médica. A continuación figuran algunos ejemplos:

  • Lesiones: contusiones, fracturas, dislocaciones, quemaduras, estado de coma.  
  • Servicios médicos a pacientes ingresados: unidad de cuidados intensivos, sala de emergencias, rehabilitación, ciertos tipos de cirugía.  
  • Otros servicios: ambulancia, pruebas de diagnóstico (rayos X, resonancia magnética, escáner), cuidados médicos a domicilio.

Esta cobertura genera prestaciones por los gastos asociados a una lesión accidental, pero es limitada y no proporciona la cobertura obligatoria necesaria para evitar una sanción en virtud de lo dispuesto en la ACA.

El seguro de incapacidad laboral

El seguro de incapacidad laboral te da cobertura si no puedes trabajar debido a una enfermedad o lesión. Existen tres modalidades, que son las siguientes:

  • Programas patrocinados por el Gobierno

Todos los Estados exigen que los empleadores ofrezcan a la mayoría de sus trabajadores alguna forma de seguro de compensación. Este seguro de compensación de trabajadores hará que si tú eres uno de los empleados y sufres una lesión o enfermedad derivadas de tu actividad laboral estés protegido. Lo que aquí se llama "compensación" incluye a menudo los costes médicos y de rehabilitación, así como el pago de dos tercios del salario. Por el contrario, si sufres lesiones o enfermedades no relacionadas con tu trabajo no podrás acogerte a la cobertura de este seguro. Además de lo anterior, el Gobierno federal dispone de un programa de discapacidad del seguro social (“SSDI”, por sus siglas en inglés) que cubre a la mayor parte de los trabajadores. Por su parte, algunos Estados ofrecen seguros de incapacidad temporal con una sustitución de ingresos a corto plazo. 

  • Planes patrocinados por el empleador (también llamados "de grupo") 

Muchos empleadores ofrecen a sus empleados cobertura que protege los ingresos de los trabajadores en caso de incapacidad. En función del periodo sujeto a cobertura, este tipo de seguros se divide en dos clases: discapacidad de corto plazo (“STD”, por sus siglas en inglés), en los que la prestación alcanza un máximo de dos años, y discapacidad de largo plazo (“LTD”, por sus siglas en inglés), con beneficios que pueden durar el resto de tu vida. Además, normalmente puedes ampliar la cobertura que tu empleador te ofrece. Por último, existen algunas empresas que no ofrecen cobertura de discapacidad, pero a cambio te ayudan a adquirir una cobertura privada. En este tipo de programas voluntarios, el coste total de la cobertura corre a tu cargo y no a cargo de tu empleador. 

  • Pólizas individuales de sustitución de ingresos por discapacidad 

La forma más segura de cobertura es la que puedes comprar individualmente. No perderás la cobertura si cambias de trabajo ya que las pólizas son transferibles.

Preguntas frecuentes

  • ¿Qué es un seguro de accidente?

El seguro de accidente te ayuda a afrontar los gastos de tu bolsillo cuando te lesionas de forma accidental. Esta cobertura engloba el tratamiento de emergencia, la estancia en un centro hospitalario y los exámenes médicos, entre otros servicios.

  • ¿Por qué necesito un seguro de accidente?

Un accidente, ya sea la picadura de un insecto, un esguince, una caída o un accidente de coche, por poner solo algunos ejemplos, le puede ocurrir a cualquier persona en cualquier momento, y afrontar todos los costes derivados del tratamiento y la recuperación puede resultar muy complicado desde el punto de vista económico. Este tipo de póliza te ayudará a financiar los gastos que no estén cubiertos por tu seguro médico principal, y que no se reducen a la atención médica en primera instancia, sino que abarcan tu día a día hasta que estés plenamente recuperado.

  • ¿Qué requisitos debo cumplir para recibir la prestación?

Recibir tratamiento por una lesión accidental que esté contemplada en tu póliza (deberá comenzar dentro del plazo que establezca la aseguradora a partir de que sufras el accidente) y haber cubierto el deducible anual que figure en tu plan. A partir de ahí recibirás la prestación (hasta un máximo anual).

  • ¿Tengo libertad a la hora de emplear el dinero recibido?

Sí. De ti depende cómo lo utilices. Se te abona la prestación a ti directamente, no a un médico o a un hospital, y serás tú quien decida cómo quieres gastar ese efectivo: deducibles, copagos, rehabilitación, transporte diario, facturas del hogar, cuidados infantiles... Tú eliges.

  • Ya tengo un plan de seguro médico en la empresa. ¿Por qué debería contratar además el seguro de accidente?

Los accidentes ocurren cuando menos lo esperas y pueden salir muy caros. Por muy buena cobertura que tengas siempre habrá gastos adicionales que deberás afrontar de tu bolsillo y para los que quizá no estés preparado. El seguro de accidente puede resultar un apoyo financiero importante para ti y tu familia cuando se dé una situación imprevista, ya sea grave o leve.

  • ¿Es sencillo el proceso de reclamación?

Sí. Debes presentar el formulario de reclamación debidamente cumplimentado y adjuntar copias de los recibos de que dispongas. A continuación, tu solicitud será evaluada por un profesional y procesada en el transcurso de unos días.

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