Ojeras en niños ¿por qué ocurren?

Ojeras en niños ¿por qué ocurren?
Las ojeras pueden aparecer por mal sueño, deshidratación, factores genéticos, heridas o irritaciones. | Foto: GETTY IMAGES

Probablemente te preocupes si notas que tu hijo presenta ojeras, ya que este es un problema más común entre los adultos. Sin embargo, también puede afectar a los más pequeños, y aunque rara vez su origen responde a una condición grave, existen muchos factores que pueden causarlas. Aquí repasamos todo sobre las ojeras infantiles.

Las ojeras, hipercromía idiopática del anillo orbitario en vocabulario médico, es la alteración de la coloración de la piel que se encuentra debajo de los ojos. Su extensión suele seguir la anatomía del músculo orbicular que rodea la órbita.

Las ojeras ocurren por la producción excesiva de un pigmento llamado melanina y la dilatación de los capilares de la superficie de la piel, y pueden ser temporales o permanentes. El origen de la enfermedad suele desconocerse, aunque se atribuye a diferentes factores. Vamos a conocerlos:

Ojeras por cansancio

Ya sea por distracciones con dispositivos electrónicos, como por una naturaleza noctámbula, muchos niños, al igual que los adultos, pueden tener ojeras por no lograr conciliar un buen sueño.

Revisar los patrones de descanso de los niños, y, si se identifican problemas, hallar la causa de esa perturbación, es una buena forma de combatir las ojeras.

Ojeras por congestión

Las venas (vasos sanguíneos) de la nariz están conectadas a las venas alrededor de los ojos. Esto significa que, si la nariz se tapa por una congestión causada alergias, resfriados, gripes, o infecciones de oído, también puede bloquear las venas alrededor de los ojos y causar ojeras.

Ojeras por deshidratación

El agua es clave para mantener una buena salud cutánea, ya que ayuda a dar volumen a la piel y evita que se seque demasiado.

Si los niños no beben suficiente agua, o, por el contrario, consumen bebidas que pueden deshidratarlos, como yogures líquidos, batidos o refrescos, es posible que tengan ojeras.

Según los expertos, esto ocurre porque la piel, especialmente debajo de los ojos, luce más delgada cuando no estamos hidratados.

Ojeras por genética

Muchas veces buscamos la causa de un problema en factores externos cuando esta podría estar más cerca de lo que imaginamos ¿Son comunes las ojeras en tu familia? Por razones hereditarias, muchos niños son propensos a tener la piel más fina o mayor pigmentación debajo de los ojos.

Este tipo de casos no está relacionado con ninguna condición de salud, y las ojeras suelen tener un color más oscuro, en lugar de azul o púrpura.

La presencia de las ojeras suele ser irregular, aunque a medida que se envejece pueden volverse permanentes.

Ojeras por heridas

Los niños suelen ser muy activos y por ello propensos a golpearse o lastimarse. Así, las ojeras pueden tener su origen en algún tipo de lesión, como traumatismos, que provocan leves hematomas que afectan la coloración de la piel.

Incluso un golpe en la nariz o hemorragia nasal pueden provocar un bloqueo del flujo sanguíneo y causar hinchazón alrededor de los ojos.

Ojeras por irritación ocular

El llanto es otra respuesta fisiológica muy común en los niños. Puede causar hinchazón alrededor de los ojos, y así, la aparición de ojeras.

Incluso cunado cuando no es provocado por necesidad, alegría, dolor o tristeza, y sí por alérgenos como pelo de animal, polvo o alimentos, puede causar irritación temporal y provocar la aparición de ojeras.

Ojeras por anemia

Los niños crecen rápidamente, y muchas veces sus dietas pueden no mantenerse al día. Si a esto se suma los caprichos frente a ciertos alimentos, existe el riesgo de que no obtengan todos los nutrientes necesarios para un desarrollo adecuado.

La anemia puede ser responsable de la aparición de ojeras. | Foto: Getty Images.


Cuando ese déficit es de hierro, se puede sufrir anemia, un trastorno que se caracteriza por una insuficiencia de glóbulos rojos sanos que dificulta el correcto transporte de oxígeno a los diferentes tejidos del organismo.

Esta condición puede ser responsable de las famosas ojeras, pero no siempre que estas marcas aparezcan debajo de los ojos significa que estamos ante la presencia de anemia. Para diferenciarla, ten en cuenta los siguientes síntomas:

  • Cansancio y fatiga.
  • Frecuencia cardíaca alta.
  • Manos y pies fríos.
  • Mareos.
  • Piel pálida.
  • Problemas de conducta o mal comportamiento. 
  • Respiración acelerada.

Si sospechas que tu hijo tiene anemia, consulta a un profesional de la salud cuanto antes. Realizar exámenes de sangre, llamados hemogramas, con periodicidad, ayudará a detectar la presencia de anemia en sus inicios.

Tratamientos para las ojeras

Desde la medicina natural se alzan muchas opciones para hacer frente a las ojeras:

  • Compresas frías: los paños empapados (puede ser con agua fría o té verde) parecen mejorar la inflamación de los ojos y tienden a minimizar la apariencia de las ojeras.
  • Rodajas de papa o pepino: ambas opciones tienen propiedades refrescantes y descongestivas. Para aprovecharlas, se aconseja lavarlas bien, cortarlas en rodajas finas y colocarlas sobre cada párpado cerrado. Se las mantiene durante diez minutos y luego se retiran.
  • Compresas de perejil: puedes preparar una infusión de perejil hirviendo una cucharada por taza de agua durante diez minutos. Se deja enfriar, para luego colar y empapar en algodones que se colocan sobre los párpados. Similar a la papa y el pepino, el perejil se vincula con propiedades descongestivas.

Lo cierto es que, para combatir las ojeras, la mejor opción es identificar el factor que las provoca, para luego sí, solucionar ese problema.

De esta forma, la solución puede ser desde conseguir un sueño reparador, beber más agua o evitar otras bebidas, y limitar la exposición a ciertos alérgenos, hasta controlar la calidad nutritiva de la dieta de los niños.

Es importante consultar al pediatra si las ojeras no desaparecen por sí solas, para que realice un diagnostico y determine el mejor tratamiento.

Resumen

Aunque son más comunes en adultos, los niños también pueden tener ojeras, alteraciones de la piel que se encuentra debajo del ojo.

Sus orígenes pueden responder a muchas situaciones: mal sueño, déficit de hierro (anemia), deshidratación, factores genéticos, heridas o irritaciones. Aunque existen remedios caseros para combatirlas, lo mejor es identificar la causa que las provoca y solucionarla.

Si las ojeras son persistentes no dudes en consultar a un pediatra para que evalúe la situación.

Fuentes consultadas: Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Clínica Mayo, Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel, Instituto Nacional del Ojo.

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