Niveles altos de testosterona: malas noticias para el corazón

Niveles altos de testosterona: malas noticias para el corazón
| Foto: ISTOCK

Unos niveles altos de testosterona pueden aumentar de forma drástica el riesgo de insuficiencia cardiaca y de coágulos que provocan accidentes cerebrovasculares en los hombres, informa un nuevo estudio.

Los hombres con una predisposición genética a unos niveles altos de testosterona experimentan un aumento de casi ocho veces en el riesgo de insuficiencia cardiaca, y casi el doble de riesgo de tromboembolismo (unos coágulos sanguíneos que pueden bloquear las venas o arterias que conducen al cerebro o a los pulmones), encontraron los investigadores.

Aunque el estudio se enfoca en los hombres con una testosterona naturalmente alta, tiene implicaciones para los hombres que envejecen que toman complementos de testosterona para mejorar sus niveles de energía y su libido, señalaron los expertos.

Las ventas de testosterona se multiplicaron por 12 en todo el mundo entre 2000 y 2011, en particular en Estados Unidos, dijeron los investigadores en las notas de respaldo.

"Este estudio sirve como una gran señal roja de pare, una advertencia de que unos niveles más altos de testosterona en circulación pueden conducir a un aumento en los eventos cardiovasculares, todos los cuales están asociados con un aumento en el riesgo de muerte", comentó el Dr. Guy Mintz, director de salud cardiovascular y lipidología en el Hospital Cardiaco Sandra Atlas Bass de Northwell Health, en Manhasset, Nueva York.

En el estudio, un equipo internacional de investigación, dirigido por C. Mary Schooling, de la Facultad de Salud Pública y Políticas de Salud en la Universidad de la Ciudad de Nueva York, analizó variantes genéticas que predecían los niveles de testosterona, y entonces evaluaron si esas variantes parecían influir en el riesgo de coágulos sanguíneos, insuficiencia cardiaca o ataque cardiaco de una persona.

Los investigadores encontraron los genes de la testosterona usando datos de 3,225 hombres, de 50 a 75 años de edad, que participaban en un ensayo mundial sobre la prevención del cáncer de próstata. Revisaron los niveles de testosterona de los hombres, y entonces observaron si los que tenían los niveles más altos compartían algunas variantes genéticas.

Luego, compararon esos genes con los datos médicos de más de 392,000 hombres y mujeres británicos, para ver si las personas que portaban esas variantes genéticas presentaban un aumento en el riesgo de coágulos sanguíneos, insuficiencia cardiaca o ataques cardiacos.

Se encontró que un gen en particular que aumenta la testosterona, el JMJD1C, duplica el riesgo de coágulos sanguíneos peligrosos en los hombres, y aumenta su riesgo de insuficiencia cardiaca 7.8 veces.

Un estudio de seguimiento y validación en que participaron casi 172,000 personas encontró que el mismo gen aumentaba el riesgo de ataque cardiaco en un 37%.

Estos hallazgos concuerdan con los de estudios anteriores sobre los efectos de la testosterona en la salud cardiaca, apuntó el Dr. Richard Becker, director del Instituto del Corazón, el Pulmón y Vascular de la Universidad de Cincinnati.

"Se podría concluir que los hallazgos (aunque no son prueba de causalidad) sin duda son coherentes con algunas de las preocupaciones que se han planteado", comentó Becker.

Los hombres que portan esta mutación genética en particular deberían tener cuidado con la salud de su corazón, añadió.

"Primero, se abordarían todos los factores de riesgo conocidos y modificables, y probablemente eso se haría de la forma más agresiva posible", dijo Becker. Esos hombres deben hacer ejercicio con regularidad, comer bien, evitar fumar y vigilar su peso, presión arterial y azúcar en la sangre, aconsejó.

Se necesitan más estudios para determinar si los niveles de testosterona naturalmente altos son un factor de riesgo cardiaco que se deba tratar de forma directa, añadió Becker.

Más allá de esto, el estudio indicaría que los hombres mayores deben pensárselo dos veces antes de permitirse tomar la terapia de reemplazo hormonal, anotaron los expertos.

Becker indicó que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. ahora requiere que los productos de testosterona tengan etiquetas que adviertan sobre un posible aumento en el riesgo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular.

Se cree que la testosterona contribuye al endurecimiento de las arterias, añadió Becker, y las personas que toman dosis altas tienen más probabilidades de que se formen coágulos sanguíneos.

Mintz apuntó que "la terapia médica de reemplazo de testosterona se ha reducido en los últimos años, pero sigue teniendo un nivel significativo. Esas solicitudes de recetas se deben a las presiones sociales y a una falta de educación en esta área".

Los hombres que envejecen preocupados sobre su potencia con frecuencia se ven influidos por los anuncios de televisión y de radio para que compren complementos de testosterona de venta libre, dijo Mintz.

"El tratamiento de reemplazo de testosterona no es sexy, sino realmente peligroso si se administra a los pacientes sin una indicación médica real y un beneficio conocido y probado", concluyó Mintz.

El nuevo estudio aparece en la edición en línea del 6 de marzo de la revista BMJ.

Más información

La Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard ofrece más información sobre la terapia con testosterona.

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