Una vida saludable mejora la esperanza de vida, incluso en los exfumadores

JUEVES, 29 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Comer bien y hacer ejercicio puede alargar la vida, y esto también es cierto para los exfumadores, muestra un estudio reciente.

Los investigadores encontraron que, de casi 160,000 exfumadores, los que hacían ejercicio, comían de forma saludable y limitaban su consumo de alcohol fueron menos propensos a fallecer en las próximas dos décadas, en comparación con sus contrapartes con unos hábitos menos saludables.

Una vida saludable mejora la esperanza de vida, incluso en los exfumadores

Es bien sabido que, cuando los fumadores abandonan el hábito, los beneficios para la salud son inmensos, con reducciones en los riesgos de varios tipos de cáncer, de enfermedad pulmonar, de enfermedad cardiaca y de accidente cerebrovascular (ACV). Sin embargo, los exfumadores siguen teniendo un riesgo más alto de muerte prematura que las personas que nunca han fumado.

Los nuevos hallazgos se publicaron en la edición del 22 de septiembre de la revista JAMA Network Open. Sugieren que esta brecha se puede reducir al realizar otros cambios en el estilo de vida.

Dado que 52 millones de estadounidenses son exfumadores, se trata de un mensaje importante, señalaron los expertos.

Es común que fumar vaya de la mano con otros hábitos de estilo de vida malsanos, apuntó el Dr. Panagis Galiatsatos, especialista de atención pulmonar y crítica de Johns Hopkins Medicine, en Baltimore.

Entonces, planteó, lo ideal sería que cuando las personas busquen ayuda para dejar de fumar, también se aborden esos otros factores del estilo de vida.

Por ejemplo, muchos fumadores fuman cuando beben alcohol. Reducir el consumo de alcohol podría ayudar a eliminar ese desencadenante de fumar, además de las consecuencias para la salud de beber en exceso. También es común que las personas acompañen el tabaquismo con unas opciones alimentarias malsanas, lamentó Galiatsatos, o que lo usen para gestionar el estrés.

"Les prometo que todo el mundo fuma según un patrón", enfatizó Galiatsatos, que también es vocero de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association). "Comienzo por preguntarles a los pacientes por qué fuman".

En el nuevo estudio, de investigadores del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de EE. UU., participaron casi 160,000 exfumadores de 50 a 69 años. Completaron cuestionarios sobre sus antecedentes médicos y factores de estilo de vida, como los hábitos de dieta, ejercicio y consumo de alcohol.

A lo largo de los 19 años siguientes, más de 86,000 de los participantes del estudio fallecieron. Pero los que reportaron unos hábitos de estilo de vida más saludables al principio tuvieron más probabilidades de sobrevivir, incluso después de que los investigadores tomaran en cuenta las diferencias en los niveles educativos de la persona, y si habían tenido afecciones como la enfermedad cardiaca o el cáncer al inicio del estudio.

En promedio, los exfumadores que tenían un peso corporal saludable y que seguían las recomendaciones de los expertos sobre la dieta, el ejercicio y el consumo de alcohol, tenían un 27 por ciento menos de probabilidades de morir, frente a los exfumadores que no cumplían ninguna de estas metas.

El grupo "cumplidor" hacía al menos cuatro horas de ejercicio entre moderado y vigoroso cada semana; limitaba el alcohol a no más de una bebida al día para las mujeres, o dos al día para los hombres; y consumía las cantidades recomendadas de frutas y verduras, grasas "buenas" y otros alimentos ricos en nutrientes, al mismo tiempo que controlaban el azúcar, la sal y la grasa saturada.

Mientras más de estas recomendaciones seguían las personas, mejor, aseguró en un comunicado de prensa del NCI la investigadora principal, Maki Inoue-Choi. Pero, añadió, cumplir incluso un hábito saludable pareció ofrecer beneficios.

Los exfumadores que cumplían las recomendaciones sobre el ejercicio, por ejemplo, tenían un 17 por ciento menos de probabilidades de fallecer durante el periodo del estudio, en comparación con los que eran sobre todo sedentarios.

No hay ninguna duda de que fumar es malo, y dejar de fumar es bueno, enfatizó Galiatsatos. Pero los nuevos hallazgos, añadió, subrayan la importancia de observar el estilo de vida en general.

Cuando las personas comprenden el motivo por el que fuman, y cómo los distintos hábitos diarios están entrelazados, pueden estar mejor equipadas tanto para abandonar el hábito como para elegir otras opciones saludables, aseguro Galiatsatos: por ejemplo, si fuman debido al estrés, podrían intentar reemplazar esa respuesta con salir a caminar.

Inoue-Choi apuntó a una limitación del estudio: participaron sobre todo estadounidenses blancos con unos ingresos más altos, un grupo al que quizá le sea más fácil encontrar tiempo para hacer ejercicio, o comprar comida saludable, por ejemplo.

Los investigadores comentan que estudios futuros deben incluir a más personas de color y a las que tienen unos ingresos más bajos.

Más información

La Asociación Americana del Pulmón ofrece ayuda a las personas que desean dejar de fumar

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Panagis Galiatsatos, MD, MHS, assistant professor, Division of Pulmonary and Critical Care Medicine, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore, and national spokesperson, American Lung Association, Chicago; U.S. National Cancer Institute (NCI), news release, Sept. 22, 2022; JAMA Network Open, Sept. 22, 2022, online

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