Una boca sana puede significar un corazón sano para las mujeres mayores

MIÉRCOLES, 2 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- Un nuevo estudio ofrece más evidencias de que la salud oral está conectada con la salud cardiaca: las mujeres mayores que portan ciertas bacterias en la boca quizá tengan un riesgo más alto de desarrollar hipertensión.

El estudio, que dio seguimiento a 1,200 mujeres durante una década, encontró que 15 tipos de bacterias bucales se vinculaban con las probabilidades de desarrollar hipertensión. La mayoría se vincularon con un aumento en el riesgo, pero algunos tipos eran potencialmente protectores.

Una boca sana puede significar un corazón sano para las mujeres mayores

Los hallazgos no prueban que los microbios de la boca influyan de forma directa en la presión arterial, aclaró Michael LaMonte, autor sénior del estudio y profesor de investigación de la Universidad de Buffalo-Universidad Estatal de Nueva York.

Todavía no está claro, dijo, si cepillarse los dientes y usar hilo dental también puede ayudar a controlar la presión arterial.

Pero la idea tampoco es descabellada. En los últimos años, los estudios han encontrado que las personas con enfermedad de las encías grave, que es una infección bacteriana, tienden a tener unos mayores riesgos de enfermedad cardiaca e hipertensión.

Una teoría es que una vez la enfermedad de las encías se arraiga, unas bacterias orales "malas" podrían entrar en la circulación sistémica y contribuir a la inflamación de los vasos sanguíneos.

Algunas investigaciones sugieren que las personas con hipertensión tienden a tener un microbioma oral distinto que el de las personas con una presión arterial normal. El "microbioma" se refiere a los billones de bacterias y otros microbios que habitan en el cuerpo humano. La mayoría de estos gérmenes residen en los intestinos, pero la boca tiene su propia comunidad microbiana de gran tamaño.

El equipo de LaMonte deseaba averiguar si unas bacterias orales específicas se vinculaban con el riesgo de desarrollar hipertensión en el futuro.

Utilizaron los datos de 1,215 mujeres que participaron en un estudio de mayor tamaño de EE. UU., llamado Iniciativa de salud de las mujeres. Las mujeres, que tenían entre 53 y 81 años al inicio, se sometieron a un examen dental que incluyó tomar una muestra de placa. Estas muestras se analizaron para determinar la composición del microbioma oral.

A lo largo de la década posterior, 735 mujeres recibieron un nuevo diagnóstico de hipertensión. El equipo de LaMonte encontró que 15 bacterias orales se conectaban con la afección. En la mayoría de los casos, una mayor abundancia del germen significó un riesgo más alto de hipertensión, pero cinco bacterias se vincularon con una reducción en el riesgo.

Los hallazgos, que se publicaron el 12 de marzo en la revista Journal of the American Heart Association, no dan respuesta a la pregunta sobre el motivo.

Pero LaMonte apuntó a un mecanismo potencial: la producción de óxido nítrico (NO).

"Algunos de los gérmenes que viven en nuestras bocas proveen una fuente de NO", aseguró LaMonte. El óxido nítrico es importante, porque ayuda a relajar a los vasos sanguíneos y a regular la presión arterial.

Uno de los tipos de bacterias identificados en el estudio está implicado en el proceso del NO, pero solo uno, apuntó LaMonte.

Esto deja abierta la pregunta de qué podrían estar haciendo todas las demás bacterias que influye en la presión arterial.

Y quizá no estén haciendo nada de manera directa. Tal vez solo sea un "marcador" de otra cosa, planteó el Dr. Willie Lawrence, presidente del Comité Asesor Nacional de Control de la Hipertensión de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Lawrence, que no participó en el estudio, anotó que los investigadores intentaron tomar en cuenta otros factores que afectan a la presión arterial. Incluyeron el peso corporal, el nivel educativo, y los hábitos de dieta, ejercicio y tabaquismo, junto con ciertas afecciones de la salud, como la diabetes y el colesterol alto.

Pero Lawrence anotó que de cualquier forma podría haber otros motivos de la conexión entre las bacterias orales y la presión arterial.

"Se trata de un hallazgo interesante", afirmó, "y nos dice que quizá el control de la presión arterial implique más cosas de lo que entendemos. Debemos mantener la mente abierta".

LaMonte se mostró de acuerdo en que queda mucho por aprender. Por un lado, dijo, los estudios deben observar el vínculo entre las bacterias orales y el riesgo de hipertensión futura en otras poblaciones, incluyendo a los hombres.

En cuanto a probar que las bacterias orales en sí ejercen un efecto, esto conllevaría un estudio con una intervención. LaMonte comentó que una posibilidad sería un ensayo en que las personas con una presión arterial elevada reciban probióticos diseñados para "cambiar la composición del microbioma oral de mala a buena", y entonces ver si sus cifras de presión arterial mejoran.

También existe la pregunta de si una buena higiene oral (cepillarse los dientes y usar hilo dental a diario, y unas revisiones dentales regulares) puede ayudar a mantener una presión arterial sana.

"Creo que sí podría", añadió LaMonte. "Pero ahora mismo no tenemos evidencias para probarlo".


Más información

La Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard ofrece más información sobre la salud oral y la salud cardiaca.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Michael J. LaMonte, PhD, MPH, research professor, epidemiology, University at BuffaloState University of New York, Buffalo, N.Y.; Willie Lawrence, MD, medical director, Center for Better Health and Cardiovascular Wellness, Spectrum Health Lakeland, Benton Harbor, Mich., and chair, National Hypertension Control Initiative Advisory Committee, American Heart Association, Dallas; Journal of the American Heart Association, March 2, 2022, online

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